Sociedad • Violencia de género

Manuela Bravo: "¿Quién me iba a creer?"

La cantante y actriz argentina habla por primera vez de una situación de abuso que sufrió por parte de un colega.

Victoria Ramondino @vickyramondino // Jueves 19 de julio de 2018 | 11:17

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La experiencia de Bravo resume la de muchas otras mujeres que han sufrido acoso y abuso sexual en ámbitos laborales. 

En un contexto social en el que cada vez más mujeres se animan a hablar sobre acosos y abusos sufridos, las artistas también hacen oír su voz. Las denuncias de figuras reconocidas demuestran que la violencia machista está en todos los ámbitos y lanza una alerta para la industria del espectáculo y sus consumidores.

 

El fenómeno colectivo de sororidad, que une los continentes en un sólo grito, no tiene precedentes y marca un antes y un después en la historia de la lucha por los derechos de las mujeres.

 

“Yo fui a escuchar unos temas, él intentó violarme; fue tremendo porque una no sabe cómo reaccionar y menos ante una persona que conoce”, describió la cantante Manuela Bravo, quien decidió romper el silencio años después del episodio sufrido con un colega para advertir a las jóvenes que están comenzando su carrera en los medios.

 

En más de 40 años como artista, la cantante aseguró nunca haber vivido “malas experiencias por el género”, a pesar de que su fama se gestó en una sociedad en la que las mujeres siempre eran “aduladas por el hombre”. Sin embargo, hace pocos años vivió una situación inimaginable con un compañero de trabajo, “un autor de canciones muy conocido y exitoso para el que ya había grabado temas” y del que prefirió no dar datos personales.

 

El abuso sucedió durante una reunión en la oficina del autor y es recordado por Manuela como una “situación muy límite”. A punto tal que cuando salió a la calle se paralizó y no supo hacia dónde ir. “¿Quién me iba a creer?”, se pregunta hasta el día de hoy.

 

Pero esta vez se anima a contarlo y asegura que “antes no se podía hablar porque la mujer no era muy creíble”. Sobre todo, destaca que no le pasó en la juventud cuando “pensás que te puede pasar” y, al ser más grande, el temor a no ser tomada en serio la convenció de mantener lo ocurrido en secreto.

 

Otro de sus miedos era a las preguntas con las que podía enfrentarse: “¿Y vos qué hiciste? ¿Cómo fuiste vestida? ¿Hiciste algo para que él reaccionara de esa manera?”, ejemplifica. "Honestamente no fue así. Yo sólo fui para escuchar unas canciones”.

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