Sociedad • A 42 años de su muerte

"Su pensamiento trascendía al gremialismo"

Dirigente sindical respetado y querido, uno de los principales actores del “Cordobazo”, Agustín “Gringo” Tosco dejó una marca en la historia argentina. Publicable habló con su hija Malvina, hermana de Héctor, quien recordó los valores heredados.

Sabrina Lopardo Chemen // Domingo 05 de noviembre de 2017 | 08:01

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
Durante el Cordobazo, Tosco estuvo al frente de los reclamos del movimiento obrero organizado. 

Cuando Malvina Tosco tenía 6 años, a su padre lo empezaron a perseguir las fuerzas del Estado: “Tenía que estar escondido para que no lo apresen. Para seguir libre y poder ejercer su actividad sindical. Mi papá era una persona muy cariñosa pero su compromiso gremial le impedía estar mucho en la casa. No tengo muchos recuerdos de él en mi casa”.

 

La hija del Gringo cuenta que su padre tenía hábitos muy marcados: por ejemplo, todas las mañanas, cuando se levantaba, hacía gimnasia. “Me acuerdo que leía mucho sobre yoga, leía mucho sobre normas de vida, leía absolutamente todo. Realmente era un virtuoso mi papá”.

 

Gran parte de la moral de Malvina se construyó en base a su padre: “Él me dejó como valores sus principios. Tenía principios como ser humano en su conducta, en su compromiso, en su palabra. En realidad, lo que él me dejó es el valor de la palabra.

 

Tosco y su hija Malvina.

 

La hija de Tosco asegura que su padre aspiraba a que todos los hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades y las necesidades básicas cubiertas. “Su pensamiento trascendía al gremialismo”, dice. Junto al dirigente general del Sindicato de Luz y Fuerza militaban tanto peronistas como radicales:Mi papá consiguió la unidad de diferentes ideologías políticas. Todos con el mismo objetivo: el bienestar común”.

 

Un texto publicado por Tosco en una revista cordobesa del 4 de junio de 1970 expresa estas ideas. “Para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideologías, de todas las religiones, con nuestras diferencias lógicas, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su compañero y su hermano”, afirmaba en ese momento. 

 

Dan cuenta de esto los abogados que defendieron a Tosco luego del “Cordobazo”, Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen. Los dos eran radicales y en agosto de 1976 fueron detenidos y torturados por la dictadura militar. Como consecuencia, Amaya murió el 19 de octubre de ese año. 

 

Agustín Tosco murió el 5 de noviembre de 1975, hace 42 años. “El sepelio de mi papá, según analistas históricos, fue el último acto político de los cordobeses, antes de la dictadura de 1976", cuenta Malvina. "Un acontecimiento tan triste para miles de personas, y especialmente para mí. Nunca debe haber imaginado trascender a la historia tanto como lo hace ahora”.

 

Con ella coincidió el político y sindicalista Lorenzo Pepe, quien en una carta que se leyó en el acto de inauguración de la agrupación gremial “La Tosco”, escribió: “Fue de los hombres que sin duda han entrado en la memoria colectiva, y particularmente en la de los trabajadores. Guardo por la figura del compañero Agustín Tosco la mejor de las opiniones. Cuando lo fui a visitar a Córdoba, coincidimos. Fue un hombre comprometido con la clase obrera y que luchó por ella hasta el fin de sus días”.

 

Para su hija, Tosco representa la “piedra en el zapato” de muchos sindicalistas ya que su acción siempre demostró que estaba en contra de la “burocracia sindical”: “Una vez le preguntaron a qué se refería con ese concepto. Él explicó que son sindicalistas que están sentados en su escritorio, alejados de la realidad que viven los trabajadores, los que perdieron los intereses que representan los sindicalistas. La mayoría de los sindicalistas de hoy son burócratas”.

 

 

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter