Sociedad • Educación

Cuando la UBA fue la ONU

La semana pasada se realizó el Modelo de la Organización de las Naciones Unidas de la Universidad de Buenos Aires (MONUBA), en el que un grupo de estudiantes recrearon el funcionamiento de los órganos más importantes de la entidad trasnacional.  

Jean Carlos Martínez Molina @JeanCMMolina // Lunes 10 de julio de 2017 | 17:11

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La Asamblea General, lista para sesionar en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

"MONUBA es un gran incentivo para la diplomacia y la negociación".

Eran las 8 de la mañana y ya se sentía el espíritu juvenil del evento. El delegado representante de Libia, un estudiante universitario, buscaba una autoridad, en este caso otra estudiante, para que le solucionara un gran problema: había olvidado la credencial que daba cuenta de su cargo en su casa, error que le costaría un llamado de atención. El viernes fue el último día del simulacro de las funciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que terminó con la victoria de los delegados de Egipto.

 

MONUBA (Modelo de Naciones Unidas de la Universidad de Buenos Aires) es una representación del funcionamiento de los organismos más importantes de la ONU, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad. Ofrece, además, una Sala de Tratados donde los alumnos participan haciendo las veces de embajadores. No es la primera vez que se hace algo así en la Argentina. La diferencia es que las demás están organizadas por asociaciones, son pagas y se enfocan mayormente en alumnos secundarios.

 

Las impulsoras de MONUBA son egresadas de la carrera de Ciencia Política que decidieron llevar esta experiencia al ámbito universitario después de haber participado durante el secundario. "El primer modelo se hizo el año pasado pero fue exclusivamente para estudiantes de la UBA. Esta vez se amplió el cupo para alumnos de diversas universidades", contó Elsa Llenderozzas, directora de Ciencia Política de la UBA.

 

Llenderozzas afirmó que el modelo busca promover los conocimientos sobre el funcionamiento del sistema de Naciones Unidas, las pautas y reglas de la institución, con la idea de "entender" la dinámica de la política internacional. "Lo más importante es que los estudiantes que asumen la representación estudien la política exterior, los intereses generales, los conflictos e incluso la agenda política, internacional y económica del país", explicó la directora.

 

Una de las aulas se transformó en el Consejo de Seguridad durante tres días. (Foto: J. Molina)

 

La Asamblea General es el órgano más grande y, por lo tanto, en el que participan más alumnos. Los delegados presentan su postura con respecto a un tópico pautado frente a otros representantes y una mesa de autoridades (también alumnos) que ejercen un rol mediador.

 

Luego de algunos discursos, los delegados pasan a una etapa de redacción de un anteproyecto para solucionar la problemática planteada en el tópico. Los estudiantes tienen que llegar a un acuerdo diplomático, económico y político que deje satisfechas a las autoridades, para que pueda ser tenido en cuenta por encima de otros acuerdos. Una vez elegido el anteproyecto, los representantes que lo hayan redactado deben defenderlo en la tarima ante sus compañeros.

 

Casi la misma mecánica adopta el Consejo de Seguridad, el órgano más dinámico y combativo. Aquí los representantes debaten sobre temas bélicos de mayor peso en la actualidad. Luego pasan por varios cuartos intermedios para debatir informalmente y llegar a un consenso. Al contrario de la esencia del Consejo de Seguridad, los delegados que hacen de embajadores en la Sala de Tratados Internacionales tienen que cumplir un rol diplomático mayor, base fundamental para realizar buenos acuerdos.

 

"MONUBA nos deja mucho, a mí y a todos los que participan. Es un gran incentivo para la diplomacia y la negociación. También ayuda para cuando nos toca debatir, pensar mejor cómo posicionarnos y rebatir los argumentos del otro. Además practicamos la oratoria y nos deja nuevos amigos", contó Luciano Fernández (18), delegado de Senegal que ya había participado de varios modelos de Naciones Unidas. Luego de haber recibido diversos premios y distinciones, Fernández reveló cuáles son las cualidades necesarias para una buena labor: "Se tiene que tener buena oratoria y una capacidad de reacción que te permita actuar rápido ante cualquier argumento o situación".

 

MONUBA duró tres días. Empezó el miércoles a las 8 de la mañana y se prolongó hasta poco después del mediodía, aunque a la noche los participantes tuvieron un "agasajo" que constó de una fiesta en un boliche. Para cerrar el modelo estuvieron en una mesa Paola Di Chiaro, subsecretaria de Asuntos Exteriores de la Nación; Jorge Szeinfeld, encargado de la Dirección Nacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario; Tamar Hahn, directora del Centro de Información de Naciones Unidas para la Argentina; y la directora de la Carrera de Ciencia Política, Elsa Llenderozzas.

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