Sociedad • De Auschwitz a Plaza de Mayo

La tragedia golpeó dos veces: la historia de los Rus

Hoy se cumplen cuatro décadas del secuestro y desaparición de Daniel, el hijo de Sara y Bernardo Rus, sobrevivientes del nazismo.

M. González Martínez, A. Rosica // Lunes 17 de julio de 2017 | 10:41

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Sara Rus fue una de las primeras Madres de Plaza de Mayo. (Foto: documental Encuentro)

"El gobierno (de facto) tenía el mismo sistema de torturar y matar que los nazis de Alemania".

El 17 de julio de 1977, Daniel Lázaro Rus fue secuestrado mientras salía de su trabajo en las oficinas del Centro Nacional de Energía Atómica. Su paradero aún es incierto, y no hay testimonios de su paso por ningún centro clandestino de detención. Sara Rus, su madre, y miembro de la agrupación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, no abandona la lucha por la memoria, la verdad y la justicia.

 

Daniel fue detenido junto con otros 19 compañeros del CNEA, entre los cuales se encontraban Gerardo Strejilevich y Nilda Barroca. Estaba investigando sobre el efecto de la energía atómica en los materiales. “Mi hijo era un excelente alumno. A los 12 años presentó un trabajo en una cartulina mostrando los movimientos del átomo. Estaba en el cuadro de honor de la escuela con notas increíbles. Soñaba con ser físico nuclear”, relata su madre.

 

La familia no estaba alineada a ningún partido político, aunque Daniel ya había sido detenido a principios del mismo año. Una patrulla lo había parado con su auto y, tras encontrar folletos de movimientos populares que le habían dado en la universidad, se lo llevaron preso. Lo torturaron durante dos días y se lo devolvieron a su padre, Bernardo, diciendo que se habían equivocado de persona. Según Sara, su hijo no militaba para ninguna agrupación, pero sí era peronista.

 

“Sobrevivir dos veces” se llama el libro que relata la vida de Sara Rus. La mamá de Daniel es polaca y judía. Y estuvo en Auschwitz y Mathausen, dos campos de concentración nazis. A Bernardo lo conoció en el gueto al que fueron llevados en Lodz, Polonia, una vez comenzada la guerra. Él tenía un tío en Argentina, y le escribió a Sara en una libreta la fecha y lugar donde se encontrarían si sobrevivían a la guerra: 5-5-45, Buenos Aires, en un edificio cerca del Obelisco.

 

El 5 de mayo de 1945, la Cruz Roja y el Ejército de Estados Unidos llegaron a Mathatusen, donde se encontraba Sara con su madre. Ambas estuvieron en cautiverio desde el 28 de junio de 1944 hasta ese mismo día, que tenía que encontrarse con Bernardo. “Ahí empezó la lucha por volver a la vida. Cuando terminó la guerra, con mi madre pesábamos 26 kilos cada una”, recuerda Sara.

 

Bernardo le envió una carta que decía que la estaba esperando en Polonia para casarse con ella, y así fue. Sara volvió a Lodz con su madre y se casaron. Al tiempo viajaron a Argentina. “La llegada a Buenos Aires fue con mucha alegría. Encontrarse con un país libre, con una ciudad de luz, negocios, cosas que no podía creer. Estábamos tocando el cielo con las manos”, evoca.

 

Cuando quisieron tener su primer hijo, los médicos les aseguraban que Sara no iba a poder quedar embarazada, por los daños que había sufrido su cuerpo. El 24 de julio de 1950 nació Daniel Lázaro Rus, y cinco años después tuvieron a su segunda y última hija, Natalia. “Éramos una familia completa, que empezaba a luchar para mejorar”, cuenta Sara.

 

Daniel fue secuestrado a punto de cumplir 27 años. Sara lo buscó por todas partes, pero nunca lo encontró. “Las rondas de las Madres de Plaza de Mayo eran para mí una religión. Me sentía más segura estando con ellas. El gobierno (de facto) tenía el mismo sistema de torturar y matar que los nazis de Alemania”.

 

 

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