Sociedad • El sábado, en CABA

Los chicos de la marcha

La última edición de Niunamenos tuvo una presencia inusual de niños, niñas y adolescentes que acompañaron a sus familiares, no solo en la protesta sino también en la venta de productos. Cuatro historias de los participantes más jóvenes en el reclamo contra la violencia de género. 

Antonio Riccobene @antoriccobene // Lunes 05 de junio de 2017 | 12:40

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Niños y niñas de todas las edades participaron en esta marcha, que se realizó por primera vez un día sábado. (Fotos: Agostina Bronzini)

1. Jini

"Vení, Lía, vamos a tocar este tambor", le dice Jini, de 5 años, a su hermana de 4. Su mamá vende remeras fabricadas en una cooperativa textil de la provincia de Buenos Aires. Como es sábado y no tiene con quién dejar a sus hijos, los llevó con ella, abrigados con dos buzos y gorro de lana. Pero ahora los nenes corren, van y vienen, buscando a otros chicos por la dársena que divide la avenida Entre Ríos. A cada rato los pierde de vista y los llama a los gritos mientras intenta seguir atendiendo a los cientes. Ajena a la preocupación de su madre, Jini canta, baila y toca el tambor al ritmo de Miss Bolivia.

 

 

2. Juana

Tiene pocos años más que Jini pero sabe muy bien por qué está en la marcha. Mientras juega a la oca sentada sobre la avenida con su amiga Amber y las mamás de ambas, Juana cuenta:

-No nos dejan jugar al fútbol en el recreo porque dicen que somos mujeres y no sabemos.

-¿Y qué haces cuando los varones no te dejan jugar al fútbol?

-Los pateo.

-¿Y ellos que te dicen?

-Nada, me dejan jugar.

 

 

3. Diego y Lucas

Con 14 y 15 años, acompañan a su tío que está vendiendo choripán, paty y bondiola. Diego y Lucas miran sus celulares, hacen chistes y dan una mano en el negocio familiar. Cada tanto algún chico le pega a una mujer. Así, de resentido, porque eran novios o ese tipo de cosas”, cuenta Lucas. Los dos dicen que a veces las chicas no le dicen a nadie que les pegan porque son ellas se defienden golpeando a los varones que las atacan.

 

 

4. Ana y Romina

Ana tiene 7 años y juega con el celular al Pokémon Go. pegada a cintura de su mamá, Romina, que mira desde la avenida Rivadavia hacia todos lados. “Es impresionante, la verdad no pude venir a las anteriores porque fueron días de semana y tenía que trabajar”, dice Romina. Y cuenta que Ana tiene una hermana de 15 que tiene miedo de salir sola a la calle. “Simplemente que vayas por la calle y te griten cosas también es agresión”, demanda y agrega que no le va a dar tiempo para ir a la Plaza, tiene que ir a buscar a su hija mayor a lo de una amiga porque "si vuelve sola, de noche, es peligroso".

 

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