Sociedad • Entrevista personal

"Estos genocidas creían que éramos mujeres estúpidas"

Estela de Carlotto participó del programa número 50 de "Parte del Aire", conducido por el ex ministro de Educación, Daniel Filmus. La grabación fue el martes pasado en el estudio de radio de TEA.

A. BRONZINI y A. MALDONADO // Miércoles 19 de abril de 2017 | 16:57

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La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo durante la entrevista con Daniel Filmus en el estudio de radio de TEA.

"Creían que íbamos a llorar y que la actividad iba a estar reducida a estar encerradas y tener miedo", dijo De Carlotto.

Es martes y, poco antes de las 18.30, Daniel Filmus camina por los pasillos de Taller Escuela Agencia (TEA) sin llamar demasiado la atención, pero causando un poco de revuelo a sus espaldas. Él, que ocupó el cargo de Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Argentina durante la primera presidencia de Néstor Kirchner, sorprende con su presencia en la sala de redacción de la escuela de periodismo, ubicada en el corazón del barrio porteño de Balvanera.
Es que está a pocos minutos de grabar, en el estudio de radio de la facultad, su programa número 50 de “Parte del Aire”, ciclo que conduce junto a Daniel Miguez y Julieta Ortega desde mayo del año pasado los sábados, de 11 a 13 hs, por la AM 750. En esta ocasión la emisión no será en vivo porque su entrevistada especial, Enriqueta Estela Barnes de Carlotto -o, solamente, Estela de Carlotto-, la presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, tenía un viaje programado que le hubiese impedido llegar a tiempo.
Filmus, vestido con camisa rayada blanca y roja, jean oscuro y zapatos, fue puntual. El horario pactado para el encuentro ya pasó, pero no parece preocupado. Mientras que espera se pasea entre el estudio vidriado y el control, afila distintas cuestiones con Miguez, habla con alumnos que presenciarán la grabación y, cada tanto, revisa el celular, que su mano no suelta en ningún momento. 
Ya está todo listo: las tres botellas de agua sobre la mesa, dispuestas alrededor del único micrófono central, aguardan ser usadas. A las 18.37 Estela De Carlotto entra al salón acompañada por una mujer. Seis minutos después está sentada Frente a filmus, en el borde de la silla, lista para dar inicio a la charla que hará un recorrido cronológico por su vida. 
El viaje comienza en Villa Sauce, un pueblo cerca de La Pampa donde transitó la infancia. Ahí creó su recuerdo más antiguo: tenía 7 años y casi muere ahogada por querer rescatar unos porotos que su hermano, dos años mayor, tiraba en el tanque de agua de la casa de correo. Después nunca aprendió a nadar. 
La familia Barnes fue nómade por mucho tiempo. Del campo se trasladaron a Liniers; de Liniers a Sandungaray, en Sierra de la Ventana; luego al barrio porteño de Flores; y, de allí, a Conesa, “un pueblito horrible cerca de San Clemente del Tuyú”.
De pronto la charla cambia de rumbo y orienta su curso a la película Verdades verdaderas, estrenada en 2011, que relata la vida de Estela. Susú Pecoraro, quien la personificó, le deja un mensaje: “Lo más grande fue conocerte. Fuiste tan generosa, contándome desde tus costumbres hasta cómo era tu carácter; sabía que no debía imitarte, porque somos muy diferentes, y yo te dije un día que no iba a hacerlo, pero iba a interpretarte desde muy profundo”, recuerda. 
Alejandro Awada, quien hace de su marido, también graba un audio: “Mi eterno agradecimiento y amor incondicional para la señora Estela de Carlotto. Ejemplo de mujer y dama”, sostiene. 
Estela, conmocionada, recuerda que siempre se negó a que la película hablara sólo de su vida, “porque Abuelas es una institución de mujeres que trabajan en grupo”; pero, con la repercusión que generó en otras madres, pensó: “Qué bueno. No estoy yo sola ahí. Estamos todas”.
La vida de Carlotto dio un giro radical cuando sus hijas comenzaron a militar en la Juventud Universitaria Peronista, en la década del 70. Cuenta que se reunían en su casa con los amigos y preparaban panfletos. “Cuando comenzó la ‘Triple A’ nos empezamos a dar cuenta de que se asomaban tiempos malos, pero no pensamos que venían con un plan siniestro”, recuerda. Con un tono de preocupación aclara que Claudia, una de sus hijas, le remarcaba todo el tiempo que no la salude en la vía pública, para que no se supiera que era su madre. 
En 1976 Claudia pasó a la clandestinidad, y Estela lleva el tema a la mesa: “Secuestraron a su cuñada, María Claudia Falcone, en la Noche de los Lápices. En ese momento comenzaba la persecución familiar”. Todos los días secuestraban a alguno de sus compañeros, y sus padres le tenían todo listo para el exilio. Pero Laura insistió con su militancia: “Mirá, mamá. Yo tengo un proyecto de vida, y no me voy a ir del país. Todos tenemos ese proyecto de vida, y nadie quiere morir. Pero no van a ser muertes en vano”, le decía a su madre. Carlotto recuerda sus sensaciones tras esas declaraciones de principios: “Ahí me cayó la ficha y pensé: ‘hay que ayudarlos’. Tenían convicciones muy férreas”.

Son las 18.30 de un martes y Daniel Filmus camina por los pasillos de la escuela TEA sin llamar demasiado la atención, pero causando un poco de revuelo a sus espaldas. Es que el titular de la cartera de Educación, Ciencia y Tecnología durante la presidencia de Néstor Kirchner está a minutos de grabar el programa número 50 de “Parte del Aire” en el estudio de radio del instituto que forma periodistas en el corazón del barrio porteño de Balvanera.

 

Desde mayo del año pasado Filmus conduce, junto a Daniel Miguez y Julieta Ortega, el ciclo que se emite los sábados de 11 a 13 por la AM 750. En esta ocasión, el programa no será en vivo porque su entrevistada especial, Enriqueta Estela Barnes de Carlotto -o simplemente Estela de Carlotto-, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, tiene un viaje programado que le impediría llegar a tiempo. 

 

Verdades verdaderas

A las 18.37, Estela entra al salón y se acomoda en el estudio. Seis minutos después se inicia la entrevista. El viaje comienza en Villa Sauce, un pueblo cerca de La Pampa donde De Carlotto transitó su infancia. De entonces data su recuerdo más antiguo: tenía 7 años y casi muere ahogada por querer rescatar un puñado de porotos que su hermano, dos años mayor, tiraba en el tanque de agua de la casa. Tal vez signada por la experiencia, nunca aprendió a nadar. 

 

De pronto la charla cambia de rumbo y orienta su curso hacia la película "Verdades verdaderas", estrenada en 2011, que relata la vida de Estela. Conmocionada, la titular de Abuelas recuerda que siempre se negó a que la película hablara sólo de su vida, porque Abuelas es una institución de mujeres que trabajan en grupo. Y suma: "Los genocidas creían que éramos mujeres estúpidas".

 

Una vez que el film se estrenó, con la repercusión que generó en otras madres, pensó: “¡Qué bueno! No estoy yo sola ahí. Estamos todas”. Tanto Susú Pecoraro -la actriz que personificó a Estela- como Alejando Awada le dejaron dos emotivos mensajes, en los que la califican como "generosa" y "un ejemplo de mujer y de dama"

 

La vida de De Carlotto dio un giro radical cuando sus hijas comenzaron a militar en la Juventud Universitaria Peronista, en la década del 70. Cuenta que se reunían en su casa con los amigos y preparaban panfletos. Cuando comenzó la ‘Triple A’, nos empezamos a dar cuenta de que se asomaban tiempos malos, pero no pensamos que venían con un plan siniestro”, recuerda. Con un tono de preocupación aclara que por entonces Claudia, una de sus hijas, le remarcaba todo el tiempo que no la saludara en la vía pública, para que no se supiera que era su madre. 

 

En 1976 Claudia pasó a la clandestinidad, y Estela trae el tema a la mesa: “Secuestraron a su cuñada, María Claudia Falcone, en la 'Noche de los Lápices'. En ese momento comenzaba la persecución familiar. Todos los días secuestraban a alguno de sus compañeros, y sus padres le tenían todo listo para el exilio. Pero Laura insistió con su militancia: “Mirá, mamá, yo tengo un proyecto de vida y no me voy a ir del país. Todos tenemos ese proyecto de vida, y nadie quiere morir. Pero no van a ser muertes en vano, decía Laura a su madre. De Carlotto recuerda sus sensaciones tras esas declaraciones de principios: “Ahí me cayó la ficha y pensé: ‘Hay que ayudarlos’. Tenían convicciones muy férreas”.

 

La tierra ensangrentada

Más adelante en el tiempo, Filmus le pregunta por el día en que Néstor Kirchner hizo ingresar a Abuelas y Madres a la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). De Carlotto lo rememora como un día de emoción: Entrábamos al lugar negado, pero también a la tierra ensangrentada. Era la redención de algo que llevábamos dentro", explica, y agrega que recorrer el lugar por primera vez "fue un triunfo, pero ¿qué habría debajo?". Luego añade: "Sabíamos que allí había pasado algo"

 

Por último, De Carlotto se refiere a la aparición de su nieto Guido, ocurrida en 2014: "Con Guido llegó la alegría. Cuando fui a Abuelas todo era una locura y los ómnibus pasaban con carteles que decían 'Bienvenido, Guido'. ¡Tuve que salir al balcón a saludar a la gente! Parecía Perón. Fue un regalo que me hizo la vida, porque hay Abuelas que empezaron antes que yo y aún no encuentran a sus nietos". Finalmente concluye: "Con los que ya encontramos seguimos buscando, porque es algo de todos. La alegría de cada encuentro es una especie de milagro de resurrección". 

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