Sociedad • Salud

Anorexia infantil: un peligro que crece

La obsesión por el peso ya no afecta sólo a adolescentes y adultos sino también a niños. Los expertos aseguran que se debe a la hiperconectividad y su consecuente sobreestimulación, además de señalar las presiones que muchos reciben por parte de sus padres.

Sol Fiorella Bonato @solbonato // Viernes 07 de abril de 2017 | 17:19

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Los trastornos alimenticios en etapa de desarrollo dejan secuelas irreversibles.

Las cifras de víctimas de anorexia infantil aumentaron un 50 por ciento desde 2010 debido, según los expertos, a presiones sociales y familiares. La novedad es que no se trata de una enfermedad que afecta sólo a adolescentes y adultos: hay niñas de nueve años afectadas y atendidas en el Hospital de La Plata.

 

Hay un corrimiento de los trastornos alimenticios hacia edades más tempranas que da cuenta de una impronta social muy fuerte. Hay patrones de consumo y modelos estéticos que hacen que los niños se vuelvan más vulnerables. No se trata de trastornos psicopatológicos individuales, sino de una problemática social", apuntan las autoridades de la Sociedad Argentina de Pediatría.

 

Según estudios realizados por especialistas, la anorexia es una enfermedad mental y psicológica. Afirman que la constitución psíquica no se da en un instante, sino que lleva años de maduración. Recién finalizando la adolescencia se desarrolla la personalidad, pero en los primeros años de vida hay una mayor vulnerabilidad, justamente porque se encuentra en “construcción". La psicóloga Rosario Juárez añade que ”la infancia en esta época es más breve, las niñas se comportan como adolescentes y esto es consecuencia de la era de la hiperconectividad”.

 

Lo que ella explica es que los jóvenes tienen al alcance de la mano y en forma inmediata todo tipo de información. “Son alcanzados vía redes sociales y tecnología por distintos estereotipos como cantantes, youtubers o modelos que también son cada vez más jóvenes”, ilustra. Antes la adolescencia coincidía con el desarrollo físico y los cambios que este provoca en el cuerpo. Hoy no es así. Como las etapas se precipitan, la anorexia también llega más temprano. Los padres cumplen un rol importante en ese contexto. Es por eso que, según Juárez, los que fallan también son los adultos que, en lugar de supervisar a sus hijos, muchas veces quedan capturados por esa misma tecnología y aspiran a seguir siendo jóvenes, evitando asumir sus responsabilidades. 

 

Teniendo en cuenta que la anorexia es una enfermedad psíquica, sus consecuencias recaen sobre todo en el sistema nervioso y hormonal, y son aun más graves en edades tempranas. La falta de vitaminas y minerales que genera una mala alimentación hace que baje el cortisol, conocido como la "hormona del estrés", produciendo un estado depresivo capaz de llevar a una persona al suicidio. También puede dejar secuelas irreversibles en niñas que están en plena etapa de desarrollo, según señala la nutricionista Valeria Garbugli. "Hoy existen hasta páginas que te enseñan a ser anoréxica, es un horror", advierte.

 

Otro factor influyente son los concursos de belleza. Allí muchas veces se puede ver un tipo enfermizo de relación madre-hija, que en ciertos casos lleva a la criatura a la anorexia. "Las madres muchas veces presionan por sus propias frustraciones. Exigen a las nenas que sean las princesas o reinas del desfile porque en el pasado sus mamás esperaron lo mismo de ellas pero no pudieron concretarlo”, concluye Juárez.

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