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Masticar, la fiesta del paladar

Publicable se metió entre las miles de personas que degustaron, aprendieron y disfrutaron de la gastronomía local en la renovada cuarta edición de la feria, que ya es un clásico en la Ciudad. MIRÁ LA GALERÍA DE FOTOS.

Gilda Carletti @GildaCarletti // Miércoles 22 de abril de 2015 | 00:08

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Delicias aptas para todos los bolsillos y gustos en un solo lugar. (Fotos: G. Carletti y Masticar)

"La feria ocupó un lugar que estaba vacío." F. Trocca, chef de Sucre y uno de los fundadores de A.C.E.L.G.A.

Por primera vez en la historia de Masticar, la feria de gastronomía más importante de Buenos Aires, se llevó a cabo en abril, del jueves 16 al domingo 19, sorprendiendo a sus seguidores con una cuarta edición otoñal que por su amplitud no se pudo recorrer en una sola jornada.

 

El predio porteño El Dorrego se tiñó de productos y comidas típicas de esta temporada para fomentar el consumo de alimentos frescos y regionales mediante los platos de los chefs más reconocidos en la Argentina, el mercado de productores y las clases informales en el auditorio al aire libre.

 

“Las salidas son a comer y es en lo que más gasto plata”, comentó Marcela, una vecina porteña de 35 años que esperó una hora en la fila y abonó 60 pesos –el valor de la entrada general- para ingresar el sábado por la tarde. “Quiero probar la comida de Jean Paul Bondoux, es una novedad en la feria y me resulta imposible pagar los 1000 pesos que tiene el cubierto en su restaurant de Alvear”, fundamentó entusiasmada.

 

Bondoux, uno de los chefs más reconocidos de la cocina francesa a nivel mundial que expandió sus emprendimientos gastronómicos en toda Latinoamérica, debutó con su puesto La Cuisine des herbesen esta edición de Masticar y se manifestó maravillado por el interés de los concurrentes por lo culinario: “Es una cosa irreal, estoy impresionado, no vi en ningún lugar del mundo la pasión que tienen en Buenos Aires por la cocina. Argentina está encontrando su identidad gastronómica y de a poco se va hacer más fuerte”.

 

Entre las tres opciones que propuso el chef en su stand, se destacó el oeuf coqué saumon fume aux herbes du jardin -huevo con cáscara y salmón ahumado con hierbas-, a sólo $30 en billetes Masticar, que tienen el mismo valor monetario que el peso. Ningún plato en los puestos de la feria superó los $60, beneficio que fue una de las mayores atracciones.

 

La A.C.E.L.G.A. ayuda

Desde su inicio, el uso del dinero dentro del predio estuvo prohibido. La Asociación de Cocineros y Empresarios ligados a la Gastronomía Argentina (A.C.E.L.G.A.) que organizó el evento buscó centralizar la recaudación de los stands en el intercambio de los billetes Masticar. De esta manera, se aseguraron la participación en acciones de beneficencia de todos los involucrados en la feria.

 

A cada puestero se le reintegra el 90% de lo que cobró y el 10% restante es destinado al pago de la organización y a donaciones para instituciones que van eligiendo año a año, como la Fundación Juanito, el Banco de Alimentos y el Proyecto Surcos. Mariano Riveira, contador y auditor externo de la entidad amplió: “Además de colaborar con la higiene del puesto, no tienen riesgo de robo. Esta unificación da la impresión de que somos una gran familia que está trabajando junta y que es lo mismo comprar en cualquier lugar”.

 

El mercado es el corazón de Masticar. Se sumaron en este encuentro 35 productores nuevos de 17 provincias diferentes. Roberto Petersen, reconocido chef y uno de los dueños del restaurant Los Petersen, recomendó probar la fruta de estación como la granada que se produce en San Juan y comercializa Rimonim, así como el dulce y jugoso kiwi orgánico de Purificare de la familia mercedina Innocenti. Ambos un éxito.

 

Los hermanos Petersen, presentes en Masticar.

 

“Lo que más disfruto de la feria es el contacto con la gente y mis colegas. En el año nos vemos poco, pero acá te sentís en familia, se percibe que el evento está hecho por cocineros para que los que asisten, disfruten”, agregó Petersen, que también es puestero pero que bajo este clima de alegría y festejo recorrió gran parte del predio y compartió alguno de sus elegidos: el choclo de Narda Lepes, el jabalí de Astor y las arepas de I Latina por ser una opción nueva y distinta.

 

Cuando aún faltaban cuatro horas para que terminara la jornada del domingo, el puesto I Latina del chef colombiano Santiago Macías, otro exitoso debutante, puso un cartel con la leyenda “Todo vendido”. Sus famosas arepas son un producto apto para celíacos porque, al estar hechas de maíz, solamente son libres de gluten.

 

Para el momento del postre, los celíacos también tuvieron una propuesta única y exclusiva en La Pastronería de Celigourmet: allí ofrecieron alfajores de nuez, muffins y una deliciosa chocotorta sin T.A.C.C (trigo, avena, cebada y centeno). Otra oferta dulce fueron los helados de nitrógeno de Guilab, hechos en el momento, que deslumbraron en el rincón molecular.

 

Trocca, otro de los protagonistas de la feria.

 

Sebastien Fouillade se la jugó con el Topinambour, el puesto que lleva el nombre de un tubérculo que se cultiva en Córdoba y en la provincia de Buenos Aires -parecido al jengibre pero que huele como una papa- y que fue el ingrediente estrella en todos sus comidas. “Estoy muy feliz, la organización fue impresionante, me van a ver en la próxima y en todas las ferias que vienen”, afirmó el chef francés.

 

Para Fernando Trocca, chef de Sucre y uno de los fundadores de A.C.E.L.G.A., “la feria ocupó un lugar que estaba vacío pero no debería crecer demasiado, porque perdería un poco del espíritu que tiene el acercamiento con la gente”. En la noche del domingo compartieron el escenario dando clases con su colega Juliana López May.

 

¿CON QUÉ BAJAMOS LA COMIDA?

Sin bebida no se puede seguir masticando. Por eso la invitación a los túneles de cerveza y el vino convocó a gran cantidad de personas que esperaron pacientemente para acceder a una degustación gratuita con una charla previa para conocer los ingredientes clave en la elaboración de cervezas.

 

La coctelería tuvo su lugar protagónico el sábado por la noche con las clases de Sebastián Atienza y Sebastían García, quienes se dedicaron a preparar tragos con insumos básicos disponibles en la mejor estación del año. La creatividad y el encanto por lo simple fueron los conductores en la charla. “El otoño es maravilloso para las frutas cítricas porque están en su punto justo”, explicó el respetado cantinero García, y recomendó probar los tragos de Julep, 878, Campari y Danzón. En esta fiesta de sensaciones, uno de los tragos que más salió en Danzón fue el Bacardi Cedrón Mojito, porque comer y tomar rico, en cualquier estación, hace bien.

 

El clima de fiesta que se vivió en Masticar evidenció el fervor de los argentinos por disfrutar de la gastronomía de autor a precios accesibles en un formato único en el país.

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Comentarios

Liliana Gagliardo  |  22-04-2015 21:41:57

Me pareciò muy interesante y completa la información que se brindò a travès de esta nota. Los felicito!!!

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