Sociedad • MURIO VIDELA

Mansión Seré: historia, terror y memoria

Fue un lugar que funcionó como centro clandestino de detención y tortura durante la última dictadura militar; a partir del 2000 se convirtió en un espacio de conciencia y memoria. Diario Publicable estuvo el partido bonaerense de Morón para contar su pasado y su presente.

Iván Ballestero @Ivan_Ballestero // Viernes 17 de mayo de 2013 | 17:38

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La Mansión Seré ahora es un espacio construido para la memoria y la reflexión.

Blas Parera 48. La dirección de una casona de estilo francés de dos plantas con ventanales de gran tamaño, pisos de madera y rodeada de un peculiar paisaje rural con abundante arboleda. Su ubicación: entre el límite de los partidos de Ituzaingó, cuya estación no estaba a más de siete cuadras, y de Castelar, Partido de Morón. La construcción de dicha estructura se remonta a principios del siglo XX para una familia adinerada (la familia Seré) proveniente de Europa. Con el correr del tiempo, la casa fue cambiando de dueños y pasó a manos de la Municipalidad de Buenos Aires, cuyo intendente por aquel entonces, el brigadier Osvaldo Cacciatore, lo cedió en comodato a la Séptima Brigada Aérea de Morón.

 

Durante la última dictadura cívico-militar la Mansión Seré, como así se la conocía, se convirtió en uno de los más de 300 centros clandestinos de detención que se crearon durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional que duró desde 1976 hasta 1983. Era conocido como “Atila” y albergó a personas que fueron secuestradas y brutalmente torturadas.

 

TORTURA Y FUGA

Los castigos que recibieron aquellos secuestrados fueron brutales y la Mansión Seré no fue la excepción. Los detenidos sufrieron todo tipo de tormentos como interrogatorios con golpe de puño, picana eléctrica (método llamado por los represores como “la pequeña Lulú”), simulacros de fusilamientos o submarino seco (asfixia por la colocación de una funda plástica en la cabeza). Sin embargo el 24 de marzo de 1978, a dos años del Golpe, cuatro detenidos lograron escapar de sus cautiverios.

 

Claudio Tamburrini, exarquero de Almagro, Guillermo Fernández, Carlos García y Daniel Rossomano fueron los cuatro valientes que se liberaron del horror y todo gracias a un tornillo que les permitió abrir la ventana de la habitación. Después ataron las precarias sábanas que tenían en sus colchones y salieron.

 

Luego del escape, las autoridades militares dedicaron varias horas de búsqueda a los detenidos que habían logrado liberarse, pero ante su imposibilidad de hallarlos, determinaron que lo mejor era dinamitar la mansión para borrar cualquier tipo de rastro de los crímenes que allí se habían cometido. Algunos detenidos fueron liberados y otros trasladados a la Comisaría N°2 de Morón, y tiempo después pasaron a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

 

Tamburrini, años más tarde y desde Suecia, donde se refugió y vive actualmente, escribió la novela “Pase libre: La fuga de la Mansión Seré”. En 2006, el director Adrián Caetano se basó en esta novela autobiográfica y estrenó la película “Crónica de una fuga” con las actuaciones de Rodrigo de la Serna, Pablo Echarri y la participación especial de Guillermo Fernández, el mismo que había logrado escapar, como el “juez”.

 

 

 

MEMORIA

Las paredes de la Mansión que se mantenían en pie fueron demolidas en el año 1985 por el exintendente de Morón, Norberto García Silva. ¿El motivo? La creación en ese mismo año, con permiso de la Capital Federal, del Complejo Polideportivo. ¿La justificación? La estructura se encontraba inestable ya que desde su abandono en 1978 no había recibido ningún tipo de cuidado y corría riesgo el físico de las personas que circularan cerca. Pero también, hay que decir que dicha destrucción entorpeció los trabajos de búsqueda que se realizarían en la zona posteriormente.

 

 

Hasta el año 2000 el terreno donde se encontraba la Mansión Seré se utilizó como cancha de fútbol dentro del Complejo Polideportivo “Gorki Grana", pero a partir de ese mismo año el exintendente de Morón y actual presidente del AFSCA, Martín Sabbatella, en conjunto con la Asociación Seré por la Memoria y la Vida y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires crearon dos espacios dentro del parque. Uno de ellos fue la Casa de la Vida y la Memoria, sede de la dirección de Derechos Humanos del Municipio, y el otro un emprendimiento arqueológico para la recuperación de los restos de la Mansión con el fin de lograr concientización y memoria. Este fue el primer espacio latinoamericano recuperado y dedicado al ejercicio y reinterpretación de nuestra historia reciente y su vinculación con el presente.

 

 

El 22 de marzo de este año, junto con el actual intendente de Morón, Lucas Ghi, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró el Espacio Mansión Seré de Investigación e Interpretación de Nuestra Historia Reciente. Esta iniciativa abarca la creación de un laboratorio en el cual se depositarán y analizarán los restos arqueológicos, además de la construcción de pasarelas que permiten recorrer de cerca lo que alguna vez fue la Mansión y un patio de memoria.

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