Política • Internacional

Cumbre del G20: agenda, deseos y posibilidades

La reunión de presidentes de los países industrializados prevista para el 1° de diciembre en Buenos Aires corre el riesgo de fracasar ante la intransigencia norteamericana. 

Franco Roth // Jueves 22 de noviembre de 2018 | 13:58

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Los principales líderes del mundo se encontrarán el 1° de diciembre en Buenos Aires (Foto: Presidencia de la Nación)

La presidencia argentina del Grupo de los 20 (G20), el foro que congrega a los países que representan el 85 por ciento del Producto Bruto Global, entrará en su recta final el 26 de noviembre, cuando dé comienzo la 13° reunión en Buenos Aires. Si bien ya se han realizado foros secundarios relacionados a los negocios, la sociedad civil y el trabajo, desde esa fecha y hasta el 1° de diciembre tendrán lugar las reuniones más relevantes.

 

La cumbre comenzará con una reunión de ministros de Finanzas y culminará el 1° de diciembre con el encuentro de los mandatarios en Costa Salguero. La Argentina, a cargo de la presidencia del foro, intentará mediar entre las partes para alcanzar un documento común, algo que parece difícil dadas las diferentes agendas con las que llegan los participantes.   

 

Mauricio Macri, por su parte, ya ha anunciado que mantendrá reuniones con su par estadounidense Donald Trump (aunque recientemente la delegación norteamericana la puso en duda), el presidente ruso Vladimir Putin y el chino Xi Jin Ping, además de sus pares de Japón y Singapur. El rol del presidente local en la cumbre "pasa por lo meramente económico, ya que intentará atraer inversiones productivas, algo en lo que el gobierno viene fracasando desde su asunción, pero que sigue siendo la principal prioridad en política internacional", sostiene Rubén Guzzetti, analista del Instituto Argentino de Estudios Geopolíticos.

 

Los principales líderes llegan con visiones distintas. (Foto: Presidencia de México) 

 

Para entender la inusual disparidad de visiones entre los países industrializados, resulta útil analizar la última cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC), celebrada en diciembre de 2017 en Buenos Aires. Entonces, el giro de Trump en materia de política económica, caracterizada por el unilateralismo y el proteccionismo, truncó cualquier posibilidad de consenso en un encuentro que fue tildado de “fracaso”.

 

El propio presidente de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo, se refirió a la reunión de las principales potencias económicas: “No hemos podido obtener resultados. No podemos ocultar nuestra decepción. No pudimos avanzar en varios programas, la decepción es amarga, sobre todo para sus autores”.

 

Evitar un escenario similar es el principal esfuerzo del vicecanciller Pedro Villagra, el negociador (o sherpa, en la jerga del G20) al frente de la comitiva argentina, quien ya se atajó los días previos a la cumbre asegurando que “la tarea central de Argentina será buscar equilibrios; si no se los alcanza, no será por no poner los esfuerzos necesarios, sino porque hay cosas que nos exceden”. Guzzetti sostiene que aunque se logre un acuerdo, será intrascendente ya que "los temas que se tocarán serán periféricos, relacionados con la educación y algunos factores del medio ambiente, pero de ninguna manera abarcarán agendas importantes relacionadas con la desigualdad, la globalización o un enfoque serio del problema del calentamiento global".  

 

Mas allá de los consensos que puedan alcanzarse, habrá muchas reuniones bilaterales entre los distintos países. Trump mantendrá encuentros con Putin para discutir la salida de los Estados Unidos del pacto de no proliferación nuclear existente entre ambos países desde la Guerra Fría, acción que según el presidente ruso podría conducir a “una nueva proliferación armamentística”. El mandatario norteamericano también ofrecerá una cena en Buenos Aires para Xi Jinping,con una agenda enfocada en las recientes tensiones comerciales causadas por la suba de aranceles entre ambos países. 

 

Otros líderes llegarán a Buenos Aires con su días contados en el poder. Tales son los casos de la canciller alemana Angela Merkel, que ya anunció su retirada de la vida política, y Enrique Peña Nieto, quien cederá su mando al presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, el 1° de diciembre. También estará Jair Bolsonaro, ganador de las últimas elecciones presidenciales en Brasil, llegará sin haber asumido, invitado por el actual mandatario, Michel Temer y cuya presencia en la cumbre también influirá en la situación venezolana, con los Estados Unidos "intentando coordinar una alianza regional para agredir a Venezuela sin el apoyo directo de las fuerzas armadas estadounidenses, algo así como una Guerra de la Triple Alianza reeditada", explica Guzzetti. 

 

 

 

 

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