Política • La inflación de ayer y de hoy

Un problema, tres miradas

Martín Tetaz, periodista especializado en Economía; Itai Hagman, referente de Patria Grande; y Marcelo Ramal, del Partido Obrero, reflexionan sobre cuáles son las causas del flagelo inflacionario, qué responsabilidad han tenido los distintos gobiernos nacionales y cuál es la salida.

R. De Vedia y J. Gutiérrez // Miércoles 26 de septiembre de 2018 | 16:38

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Tetaz, periodista de Economía (foto: gentileza Tetaz); Hagman, referente de Patria Grande (foto: prensa Hagman); y Ramal, del Partido Obrero (foto: Sergio Santillán).

Desde la teoría económica, hay dos grandes miradas sobre la inflación. Mientras que para los liberales es la causa principal de los problemas de la economía, para los proteccionistas es una consecuencia de malas decisiones dirigenciales. En cualquier caso, para reflexionar sobre la complejidad del fenómeno, nada mejor que un diálogo con tres economistas de distinta adhesión ideológica y partidaria.

 

¿Por qué la inflación es un problema estructural que ha atravesado todos los modelos económicos en Argentina?

 

Martín Tetaz

El de la inflación es un tema que está resuelto en casi todos los países del mundo. El problema es que muchas veces hay restricciones políticas que hacen difícil hacer el trabajo. En la mayoría de los casos se resuelve con un programa de metas de inflación. El problema de Argentina es que empezamos y funcionamos con ese objetivo hasta fines de 2017, ahí lo abandonamos. Entonces es un problema político, no económico. En la Argentina siempre queremos salir campeones desde el primer campeonato. La experiencia internacional es que se tarda alrededor de ocho años en bajar una inflación como la nuestra. Es como si vos tuvieras 60 kilos de más y los quisieras bajar en un mes porque en el verano te querés poner la mallita. Te va a llevar cuatro o cinco años si empezás a hacer actividad física y dieta, y eso si las mantenés. Ahora, si vos al año abandonaste la dieta y la actividad física, no vas a bajar lo que esperabas.

 

Itai Hagman

Hubo un Gobierno que logró domar la inflación en los noventa: el menemismo. La convertibilidad fue una herramienta muy eficiente. Pero el costo de eso fue la triplicación del desempleo, el remate de todas las empresas públicas y un nivel de endeudamiento altísimo. Entonces, si me das a elegir, capaz prefiero tener un poco de inflación y no todo lo otro. En la Argentina reciente la inflación tiene como causa de fondo una tensión de precios relativos y, sobre todo, de puja por la distribución del ingreso: en cuanto aumentan los salarios, aumentan los precios. Esa puja distributiva está presente desde 2006/07. Y eso tiene como resultado una inflación que es muy difícil de domar. Uno de los factores desencadenantes puede ser una devaluación, que es lo que estamos viviendo hoy en Argentina. Se llama inflación cambiaria. Pero si fuera solo eso, se soluciona ese factor y listo. Y no es así.

  

Marcelo Ramal

En general, los grandes procesos inflacionarios o hiperinflacionarios en la Argentina han sido el desenlace de varios ciclos de endeudamiento y de períodos de "pseudo estabilidad monetaria". Es decir, períodos de baja inflación en los que la Argentina sostuvo la estabilidad de su moneda sobre premisas artificiales, contrayendo deuda externa. Por ejemplo, en la dictadura militar, en el período Menem-Cavallo o en los dos años y medio de macrismo en que hubo una relativa estabilidad monetaria fundada en el endeudamiento. Hoy estamos cerca de la hiperinflación y esta es la manifestación de que se interrumpió el proceso de financiamiento y por lo tanto la Argentina manda a la quiebra sus activos locales. Presentar la inflación como un fenómeno endógeno, puramente interno, y como producto de fenómenos monetarios circunstanciales, es perder de vista esta relación entre la Argentina y el mercado internacional.

 

El presidente Mauricio Macri dijo en campaña que la inflación era lo más fácil de solucionar. ¿Cómo es posible que se haya convertido en uno de los principales problemas para el Gobierno?

 

Martín Tetaz

Ciertamente, subestimó el problema y sobrestimó su capacidad para resolverlo. Hay muchos temas contractuales en la Argentina que dan inercia a la inflación. No es solamente dejar de tirar nafta al fuego. Es una condición necesaria. Tenés que dejar de emitir, sí, pero también es cierto que si vos dejás de tirar nafta al fuego, el fuego igual sigue prendido un tiempo. Yo creo que el presidente subestimó esa inercia y muchos analistas también. Después, cuando se dieron cuenta de que iba a llevar más tiempo, que había algunos costos cruciales para poder sostener un dólar más barato, no estuvieron dispuestos a pagar esos costos y cambiaron de caballo en mitad del río.

 

Itai Hagman

Ellos pensaban que el principal objetivo era el problema de la inflación y que lo iban a resolver fácilmente. Implementaron una política de metas de inflación que significa que el Banco Central establece una meta y acomoda todas las demás variables de la economía en función de ese objetivo. Es el abecé de los manuales de economía neoliberal. Pero ese manual no tiene en cuenta los efectos de ese tipo de políticas. ¿Por qué fracasa? El macrismo tenía tres diagnósticos: el primero era que la inflación era una consecuencia del déficit fiscal. El segundo, que la economía argentina tenía falta de dólares, y el tercero era que la economía estaba estancada producto de la falta de inversión, porque el Estado cobraba muchos impuestos. Su política fue totalmente coherente con esos diagnósticos: ajuste fiscal, arreglo con los fondos buitres, vuelta al FMI (Fondo Monetario Internacional) y quita de las retenciones a los empresarios. Pero no funcionó. De hecho, todo empeoró. Eso es lo llamativo. Este año la inflación va a ser la más alta desde la hiperinflación de los ochenta. Es un fracaso absoluto. Lo paradójico del macrismo es que termina desestabilizando la economía en su propio terreno: los mercados. La inestabilidad económica de este Gobierno no es porque la CGT (Confederación Internacional de Trabajo) le hace paro todas las semanas, que sería lo normal frente a un Gobierno pro mercados, pro empresarios. Este Gobierno tiene resuelto el problema de los sindicatos y no controla los mercados, parece un Gobierno peronista. Es una cosa insólita.

 

Marcelo Ramal

Macri pensó que iba a poder sostener un ciclo de endeudamiento de las características del que sostuvieron Menem y Cavallo en los años noventa. En ese período el Gobierno ató el peso a una paridad fija con el dólar. Un peso igual a un dólar. Y se financió con el exterior. Macri quiso hacer lo mismo, no a través de un régimen de convertibilidad, pero pensaba que iba a poder sostener una estabilidad monetaria y una relación estable entre el peso y el dólar durante todo un período; y, cuando estemos con problemas de financiamiento, pedir plata en el exterior. Ahora, ¿por qué falló esto? Es una paradoja. El Gobierno creyó a Cristina uno de los grandes mitos del kirchnerismo: que la Argentina estaba desendeudada. Cristina vendió a Macri un auto usado. Macri asume con unos 160 o 170 mil millones de dólares de deuda externa, pero con una deuda interna muy importante del Banco Central, de la ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social) y del Banco Nación, que complican su propia operatoria de endeudamiento. Esta es una parte del problema. Luego estaba la expectativa de que los capitales que ingresaran de la deuda podían traducirse en una expansión productiva. 

 

¿Qué escenario económico e inflacionario le espera a la Argentina?

 

Martín Tetaz

A corto plazo, una aceleración de la inflación. Algo que ya estamos viviendo: casi 4 por ciento el mes pasado y 5 este mes. Probablemente el mes que viene también se acerque a un cuatro por ciento. Vamos a tener una inflación próxima al 45 por ciento este año. Y seguramente, como siempre después de un shock de devaluación y de inflación, al año siguiente vuelva todo a la normalidad. Entre comillas, entre muchas comillas. Porque 25 por ciento de inflación es un escándalo, pero cuando venís de un 45 es relativamente fácil volver al 25. Eso va a ocurrir. No sabemos si va a ser de 24 o 26, pero va a andar por ahí. Pero insisto, estamos hablando de años. Esto no es un resultado que se vaya a conseguir en meses, salvo que haya un cambio de régimen de raíz.

 

Itai Hagman

Ahora vas a tener una recesión muy fuerte, porque tenés una combinación de dos factores: la devaluación y el ajuste fiscal. Va a caer la actividad económica. Van a cerrar empresas y va a aumentar el desempleo por el impacto inflacionario de la devaluación. La gente va a tener menos guita y va a comprar menos, por lo tanto va a caer la demanda. Por otro lado, el Estado va a gastar menos. La recesión va a ser muy fuerte. Con recesiones así, la pregunta siempre es cuánto duran. Puede haber un efecto rebote el año que viene. A mí me sorprendió que la previsión del propio Gobierno es que no será así. Ellos calculan que el dólar se va a mantener en 40 y hoy eso es muy poco creíble. También es muy probable que no cumplan con las metas previstas y, por lo tanto, tampoco con el acuerdo con el FMI, que es otro aspecto importante. El Gobierno hizo un acuerdo con el Fondo cuando se le cayó todo el sistema. El acuerdo que hicieron, lo incumplieron. Entonces renegociaron un nuevo acuerdo. Una de las condiciones es déficit cero para 2019, cuando en el primer acuerdo era para el 2021. Si no cumplen con esas metas, lo que es muy probable, van a volver a renegociar hasta que el Fondo diga “ya está, chicos”, y ahí es cuando se va todo al tacho. Como pasó en el Gobierno de (Fernando) De La Rúa. El blindaje y el megacanje eran todos rescates del Fondo. A finales de 2001 el Gobierno fue a buscar un nuevo rescate y el Fondo dijo que no.

 

Marcelo Ramal

En los últimos días hubo una declaración de Christine Lagarde, titular del FMI, que demuestra la disconformidad que tiene el Fondo con respecto a las medidas de ajuste que anunció el Gobierno. El Fondo piensa que el Gobierno no quiere ajustar y que está pateando la crisis a las provincias. Sobre todo, que lo está haciendo por el lado de los ingresos y no por el lado de los gastos, que es como querría el Fondo. Por otro lado, el Gobierno acaba de renovar las Letras del Tesoro (Letes) al 7 por ciento anual en dólares, lo cual es una bestialidad y no tiene parangón a nivel mundial. A su vez, el último informe técnico del FMI insinúa un posible default técnico y una posible reprogramación compulsiva de la deuda. En este sentido, hay dos escenarios: o se arma un gran acuerdo de canje y reprogramación de la deuda con el propio Macri como arquitecto de ese pacto, o bien la crisis económica se lleva puesto al Presidente. Esta es la cruda realidad. En cualquier caso, un acuerdo de este tipo implicará un ajuste severo contra trabajadores y jubilados y, a su vez, la pérdida de activos productivos nacionales como Vaca Muerta, el litio o las reservas de agua. 

 

¿Qué medidas tomaría para bajar la inflación?

 

Martín Tetaz

Hay que cambiar el régimen y comunicar ese cambio de una manera que sea muy contundente. Si vos preguntás a la gente, todo el mundo tiene en la cabeza un modelo de 45 por ciento de inflación. Las paritarias van a andar por ahí. Los aumentos de los alquileres también. Para solucionar eso hay que dejar de emitir dinero, comunicar que vas a hacer control de agregado monetario, cosa que el Banco Central nunca hizo. Pasamos de un régimen de meta de inflación a controlar agregados, pero hasta ahora nunca lo verbalizaron. Falta que alguien diga “miren, muchachos, la inflación el mes que viene va a ser de 4 por ciento, el mes siguiente de 3, y el otro de 2". Así va a crecer la cantidad de dinero. Este crecimiento cada vez más lento de la cantidad de dinero debería ir frenando la inflación. Tenés que ser contundente en el planteo y construir la credibilidad en el paso a paso.

 

Itai Hagman

En la Argentina no se logró durante los Gobiernos anteriores tener una política de desarrollo estratégica o a largo plazo. Más bien fueron políticas parche. Hubo distribución del ingreso, hubo recursos que se volcaron a los sectores populares, hubo mejoramiento en las condiciones de vida, pero la estructura económica es la misma que te dejó 25 años de neoliberalismo entre la dictadura y el 2001. Ahora es distinto, porque pasaron dos años de macrismo y hay un desastre económico que tenés que levantar. Lo primero sería reestructurar la deuda que, así como está, es impagable, lamentablemente. Esto implica una renegociación con los acreedores. Además, hay que frenar la demanda de dólares, poniendo algunas regulaciones básicas en el sistema financiero. En el macrismo esto no tiene regulación, puede venir un capital especulativo, hacer una inversión, y al día siguiente irse. Que es lo que pasó.

 

Marcelo Ramal

Desde la izquierda nos oponemos firmemente a las medidas que adopta el Gobierno y creemos en una salida antiinflacionaria fundada en bases sociales diferentes. La idea del Gobierno es bajar la inflación a partir de una fuerte depresión económica. Cuando el Gobierno especula con una política antiinflacionaria, se refiere a que la depresión económica que vivimos conduzca a una estabilización de los salarios a la baja. El Gobierno no advierte que detrás del problema de la moneda hay personas y relaciones sociales entre ellas.

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