Política • Economía

¿Qué es la inflación?

La Argentina fue un país sin crecimiento sostenido de precios hasta mediados de los años 40. Con la llegada al poder de Juan Domingo Perón, se inició un proceso inflacionario que alumbró un factor clave: la teoría clásica de la oferta y la demanda. Un informe reciente afirma que la tasa de inflación promedio anual del país durante el último siglo fue del 105 por ciento.

L. Delfino, B. Dinuzzo y G. Sottoli // Viernes 05 de octubre de 2018 | 12:52

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
La inflación es un aumento generalizado y sostenido en los precios de productos y servicios. (Foto: Wikimedia Commons)

La inflación se define como un aumento generalizado y sostenido en los precios de productos y servicios que afecta toda la economía. Se calcula a partir de los incrementos porcentuales del costo de vida; es decir, cuánto varía la suma de dinero que paga un consumidor por un conjunto representativo de bienes y servicios. Si el nivel general de precios baja en lugar de aumentar, se trata de deflación, fenómeno que puede ser más perjudicial que la inflación porque genera desocupación, quiebras y depresión económica.

 

La Argentina ha sufrido los dos fenómenos a lo largo de su historia, especialmente procesos inflacionarios. Un informe de julio de 2018 realizado por la Cámara Argentina de Comercio (CAC) revela que la tasa de inflación promedio anual del país fue del 105 por ciento durante los últimos 100 años.

 

En el ensayo "Una revisión histórica de la inflación argentina y de sus causas", el economista y profesor Mario Rapoport explica que, para la economía ortodoxa, la inflación depende ante todo de una emisión monetaria por sobre la tasa de crecimiento de la economía. Para la corriente keynesiana, en cambio, se debe a que el aumento de la demanda de bienes y servicios es mayor a la oferta, generando un aumento desmedido de precios. También indica que la demanda de dinero es inestable y depende del ciclo económico y la expectativa de ganancia futura.

 

La modificación del valor de la moneda, es decir, un cambio del nivel de precios, importa a la sociedad en el momento en que su incidencia se manifiesta de manera desigual, escribió Keynes en la "Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero". Rapoport agrega que no alcanza un “traje de talla única” para explicar la inflación. No sólo porque sus causas pueden ser numerosas, sino también porque los procesos inflacionarios no son neutrales: constituyen subas generales de precios pero provocan transferencias de recursos de unos sectores a otros.

 

Según el economista y gerente de Comercio Exterior del Banco Credicoop, Darío Dofman, existen distintos tipos de inflación categorizados según su grado de nocividad. La inflación baja se caracteriza por una lenta y predecible subida de los precios, con tasas anuales menores al 10 por ciento. La inflación de dos o tres dígitos se denomina inflación galopante. Es el caso de la Argentina en los años 70 y 80, cuando hubo inflaciones que oscilaron entre el 30 y el 500 por ciento anual. 

 

En la hiperinflación los precios suben a diario, alcanzando tasas anuales por encima del mil por ciento. El resultado es una pérdida de confianza en la moneda local y una posible corrida bancaria por la compra de divisas extranjeras. Tanto la inflación galopante como la hiperinflación están dentro de la denominada inflación imprevista, que se da cuando las cifras superan lo previsto y cuyas consecuencias son más notorias. “La inflación afecta la eficiencia económica porque distorsiona las señales de precios y la utilización del dinero”, afirma Dofman.

 

 

 

¿Cómo se mide la inflación en la Argentina?

 

En 2016, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó un nuevo índice para medir la inflación llamado Índice de Precios al Consumidor (IPC Nacional). Este IPC mide la variación de precios de los bienes y servicios representativos del gasto de consumo de los hogares en todo el país. Para el cálculo se recorren  diferentes zonas y comercios (almacenes, supermercados, hipermercados, autoservicios, centros comerciales) que ofrecen las mismas variedades a distintos precios. Así, se calcula un promedio y se analiza la importancia correspondiente según sus volúmenes de venta.

 

 

 

 

 

 

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter