Política • Dólar

El FMI de vuelta en el país: análisis del mensaje oficial

En un comunicado grabado de tres minutos, Macri habló de las negociaciones con el FMI. Desde el oficialismo prevén una línea de préstamo “stand-by”. Ernesto Mattos, economista e investigador, no duda: "El Gobierno profundiza su programa de ajuste económico-social y cultural”. 

Nazarena Lomagno // Miércoles 16 de mayo de 2018 | 11:45

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El ministro Hacienda, Nicolás Dujovne, junto a su par de Finanzas, Luis Caputo, durante la conferencia de prensa en la que fundamentaron la política económica del Gobierno. (Fotos: Télam)

A una semana del anuncio del presidente de la Nación, Mauricio Macri, de tomar un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI), el economista e investigador Ernesto Mattos analizó el comunicado para comprender mejor el contexto socioeconómico de la volatilidad del dólar, sus causas y consecuencias.

 

“Mi convicción es que estamos recorriendo el único camino posible para salir del estancamiento, buscando siempre evitar una gran crisis económica que nos haría retroceder y dañaría a todos”, inició el mandatario.

 

El FMI, como única vía para mitigar el desplome del peso, también fue confirmada por el exministro de Hacienda del oficialismo Alfonso Prat-Gay: "Nadie va al Fondo Monetario Internacional alegremente a pedir un crédito, normalmente es un prestamista de última instancia", expresó.

 

Sin embargo, Mattos afirmó lo contrario: “Podrían optar por regular el dólar, la cuenta capital y llamar a acordar con los sectores económicos”. Además, recordó que la gestión anterior de Cristina Fernández de Kirchner también tuvo corridas inflacionarias debido al tipo de cambio y salida de capitales, pero pudieron evitarse sin recurrir al organismo internacional, en “un mundo que se encontraba en una crisis peor que la de 1929”.

 

“Podrían optar por regular el dólar, la cuenta capital y llamar a acordar con los sectores económicos”.

 

En cuanto a las condiciones para hablar de una “gran crisis económica”, parte de la oposición amparó el rechazo a la medida en retrospectiva a la profunda crisis nacional de 2001, cuando el ex Ministro de Economía Domingo Cavallo restringió la extracción de dinero de los bancos a causa de que el FMI dejó de enviar fondos al país, lo que causó una recesión económica que derivó en un caos institucional y social. ”Cada argentino con memoria debe estar en la calle resistiendo a esta política que sólo va a generar hambre, desocupación y miseria", publicó, bajo esa línea, el diputado por el Movimiento Evita Leonardo Grosso.

 

Esta vez, según el economista, las condiciones críticas responden a una sobredimensión mediática y el mal recuerdo del FMI en Argentina y explicó que, mientras la morosidad económica del sistema financiero nacional es del 2%, en 2001 era del 40%. “Lo que no sabemos es si esto se acelerará o no, dependerá de la política económica que implemente el Gobierno. En política siempre hay tiempo para reparar”, reflexionó Mattos.

 

 

“Para esto, implementamos una política económica gradualista que busca equilibrar el desastre que nos dejaron en nuestras cuentas públicas, cuidando los sectores vulnerables, y al mismo tiempo, creciendo, creando así más empleo y desarrollo”, continuó el Presidente.

 

El gradualismo es parte de la bandera que enarbola Cambiemos desde su campaña electoral y que aún defiende. Según la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, “el gradualismo salvó a los más pobres en Argentina y más del 70% del gasto de este país va a los que menos tienen".

 

“El modelo gradualista no existió. En dos años, el aumento de gas fue de 930% y el de electricidad de 920%. De acuerdo al economista de Clarín Ismael Bermúdez, entre 2002 y 2015, la inflación fue del 1385%, o sea, entre 2015 y 2018 se cubrió el 70% de trece años”, contrapuso Mattos.

 

"El modelo gradualista no existió. En dos años, el aumento de gas fue de 930% y el de electricidad de 920%".

 

Por el contrario, el economista Roberto Cachoanosky, en el programa Desde el llano del canal TN, consideró que el Estado no se animó a reducir el gasto público, en alusión a la implementación de una política de shock. “Somos ocho millones de argentinos que mantiene a 20 millones", recalcó. A sus dichos, el ensayista Santiago Kovadloff agregó que no había margen social y político para un plan menos gradualista. En medio del debate sobre la política económica escalonada, vale agregar que, según el medio Chequeado, casi un tercio de los usuarios tienen la tarifa social y abonan de electricidad un 50% del excedente de un consumo base y un 25% en el caso del gas.

 

Para el licenciado en economía, no regular el sistema financiero ni el movimiento de capitales hicieron que los vaivenes externos retumben más que en el kirchnerismo.

 

“Esta política depende mucho del financiamiento externo. Durante los dos primeros años, hemos contado con un contexto mundial muy favorable, pero eso hoy está cambiando”, siguió Macri.

 

Para el Presidente, el alza en las tasas de interés y el petróleo y la devaluación de las divisas de países emergentes son variables que responden a la crisis económica argentina.

 

Sin embargo, Mattos tomó el concepto de “crisis inducida” para explicar la situación económica nacional. Recordó que el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell, anunció en febrero que subirán la tasa en tres momentos del año. Este aumento, junto con el nivel de actividad económica estadounidense, equivale a un endeudamiento externo 49 puntos básicos más alto para Argentina, según La Política Online. “Tuvieron tiempo para tomar las medidas para que esa suba no impactara tanto en la economía doméstica, pero no se hizo nada. A este contexto, se sumó la corrida y todo se complicó. Volver al mundo y no comprender la dinámica de inversiones habla de una impericia”, opinó.

 

 

Además, agregó que la corrida del dólar le generó al Banco Central de la República Argentina (BCRA) una pérdida de 9000 millones de dólares y una salida de capitales de 6500 millones de dólares en la primera mitad de 2018. ”Esto los llevó a tener un blindaje del FMI porque tiene niveles de reserva alta”, expuso Mattos.

 

“Les digo a todos los argentinos, estoy convencido de que el camino que tomamos va a lograr un mejor futuro para todos”, finalizó el Presidente.

 

Que la llegada de una línea de crédito del FMI sea o no la mejor elección para remontar el desarrollo económico nacional aún es una incertidumbre. Mientras tanto, Mattos aseguró que las consecuencias del crédito serán el ajuste del gasto público, la reducción salarial, de transferencias sociales y de aranceles a la importación. “Hay que imaginarse que el Gobierno no cambia el rumbo de la política económica, sino que lo profundiza, pero ahora con el FMI, acompañando el programa de ajuste económico-social y cultural”, concluyó.

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