Política • YASKY, TETAZ Y ÁVALOS, CON PUBLICABLE

"Sería ingenuo creer que bajará la desocupación después de esta reforma"

Hugo Yasky, líder de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), consideró que, si se cumple la modificación a la Ley de Contrato de Trabajo impulsada por el Gobierno, los trabajadores “perderán amparo en la relación asimétrica que guardan con los empresarios”. Como respuesta, convocarán a una movilización.

Agostina Bronzini // Jueves 23 de noviembre de 2017 | 12:16

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
“La convocatoria no será únicamente por la reforma laboral, sino que es por todo el paquete de ajuste”, avisó Yasky.

La idea "favorece a los trabajadores desocupados o en negro, a quienes los empleadores deberán blanquear por obligación", afirma Tetaz.

“Si el borrador que hizo la gestión de Mauricio Macri para modificar la Ley de Contrato de Trabajo se aplicase en su totalidad, esta quedaría cual reliquia en un museo”, opinó Hugo Yasky, líder de la Central de Trabajadores de la República Argentina (CTA), sobre el proyecto del oficialismo que ahora está esperando el visto bueno en el Congreso de la Nación; y agregó que tanto la CTA como la CTA Autónoma, conducida por Pablo Micheli, convocarán a una movilización y pondrán en marcha un plan de acción para que no sea aprobado.

 

La reforma apunta a “hilar más fino” en torno a las condiciones indemnizatorias: esto se traduce en separar del sueldo aquellos rubros no dinerarios o “beneficios” que otorga la Ley a los empleados -como el pago de horas extras, celulares o medicina prepaga-. ¿El objetivo final? Reducir la cantidad de dinero que un trabajador puede reclamar cuando inicia un juicio contra el empleador, en carácter de esos conceptos que, para el oficialismo, “no están incluidos en el sueldo”. Por eso el Gobierno sostiene que este es “un proyecto de ordenamiento laboral"; y para la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) se trata de “un acuerdo de principios y puntos básicos", según dijeron al diario La Nación.

 

La polémica gira en torno a si aumentará o no el empleo. Al respecto, el sociólogo Patricio Ávalos subrayó: “La receta no es nueva, sino que evoca a la fórmula de los años ’90 y sus resultados no fueron satisfactorios, fundamentalmente porque las empresas tendieron a buscar ganancias y no a generar empleo de calidad. Algunos pasajes de la actual reforma darían a entender que el mayor beneficio redunda en la reducción de costos que se produce al despedir trabajadores”. Por el contrario, Martín Tetaz, docente y economista, resaltó: “No hay una nueva ley al estilo Brasil. Los cambios son muy puntuales y tienen que ver con darle certidumbres al proceso indemnizatorio para que las PyMEs sepan, cuando contratan a un trabajador, cuáles son las condiciones y cuánto les costará. El objetivo es que se animen a contratar más”.

 

Para Tetaz, los casi 145 artículos que propuso el oficialismo “buscan reformular los acuerdos establecidos en relaciones laborales generales que funcionaron en el esquema de creación de valor de la economía industrial de los ‘60, pero hoy, dentro de una economía que genera valor de otra forma, están desactualizados”. Sin embargo, en la misma línea que Ávalos, Yasky acotó: “Todas estas medidas, que ya fueron puestas en práctica durante la década de los ‘90, no produjeron otros resultados que la profundización de la informalidad laboral y picos de desocupación, empleo precario o eventual”.

 

BENEFICIADOS Y PERJUDICADOS

Mientras que Tetaz justificó que la idea “favorece a los trabajadores desocupados o en negro, a quienes los empleadores deberán blanquear por obligación a partir de la reforma; pero, por otro lado, perjudica a los trabajadores gremialistas de medianos y altos ingresos porque hay aumentos de flexibilidad para el empleador”, Ávalos consideró que "el aumento de ganancias empresariales tiene como consecuencia natural un incremento en la tasa de pobreza y, lejos de resolver, perpetúa la situación de indigencia" y, además, subrayó que la reforma surge a partir de la idea de que los empresarios con menos restricciones competitivas en el mercado “tienen más capacidad de generar riqueza ‘hacia abajo’ -en forma de empleo-".

 

"El aumento de ganancias empresariales tiene como consecuencia natural un incremento en la tasa de pobreza y, lejos de resolver, perpetúa la situación de indigencia”. (Ávalos)

 

El boceto de la reforma fue cotejado con la Comisión Directiva de la CGT y se encuentra en vías de ser revisado en el Congreso. “La CGT ha elegido el peor papel: limitarse a optar entre lo ‘malo’ y lo ‘menos malo’. Lo ‘menos malo’ -es decir, la reforma- significa un fuerte retroceso para los trabajadores, y ya hemos sufrido muchos en este período como para seguir aceptando las políticas que imponen los grupos más poderosos que acompañan a Cambiemos”, conceptuó Yasky, y concluyó: “La convocatoria no será únicamente por la reforma laboral, sino que es por todo el paquete de ajuste”.

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter