Política • Politica europea

Sebastian Kurz, el "niño prodigio" de la derecha austríaca

Comenzó con su carrera política a los 23 y hoy, 8 años después, es el canciller más joven de la historia de Austria.

Juan Ignacio Glade // Lunes 06 de noviembre de 2017 | 23:35

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
El apoyo a Kurz creció en el contexto de la crisis de refugiados en Europa. (Foto: Télam)

Trajes ajustados, camisas de cuello abierto sin corbata, brillosos ojos celestes y el pelo engominado hacia atrás. Esas son las principales características de Sebastian Kurz, en este momento, el líder político más joven del mundo.

 

Nacido en Viena en 1986 y criado en Meidling, un barrio de clase media donde todavía reside, Kurz es considerado por muchos como un "niño prodigio" dentro de la política mundial. En 2009, con apenas 23 años y a poco más de 4 de haberse recibido del Gymnasium, una suerte de colegio de educación mixta preuniversitaria, fue elegido presidente de la sección juvenil del Partido Popular Austríaco (VPÖ), uno de los más tradicionales de la república alpina cuya forma de gobierno es, al igual que en muchos países de Europa, el parlamentarismo.

 

Un año después, en 2010, fue nombrado secretario de Estado de Integración, y para 2013 ya formaba parte del gobierno nacional, donde ocupaba el cargo de Ministro de Asuntos Exteriores, nombrado por el socialdemócrata Christian Kern.

 

Quizás ese haya sido el punto de inflexión en la vida de Kurz, quien a partir de ese momento comenzó a pisar fuerte dentro de la política austríaca. En 2015, durante la crisis de refugiados que azotó a Europa, fue el encargado de negociar con los países vecinos el exitoso acuerdo para detener el flujo de inmigrantes que llegaban a la región balcánica vía Grecia.

 

Su discurso de derecha le permitió imponerse en las elecciones legislativas de este año ante Christian Kern -quien buscaba renovar mandato- y el ultraderechista Heinz-Christian Strache -del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ)- con el 41,8% de los votos.

 

Tras hacerse con la presidencia de su partido en junio, Kurz comenzó con la transformación que convertiría al VPÖ en un movimiento totalmente renovado, parte de la era digital, e incluso con cambios en su color característico, que pasó de ser negro a turquesa.

 

Ahora, Kurz deberá decidir de qué manera formará su gobierno, dado que no obtuvo mayoría suficiente en el parlamento. Una de las opciones, rechazada por el recién asumido mandatario durante la campaña electoral, es recuperar la histórica coalición con los socialdemócratas. La otra, más polémica y con más chances de concretarse, es una alianza con la ultraderecha, con quienes Kurz comparte el rechazo a los refugiados y la islamofobia. A ellos invitó a entablar negociaciones que le permitan llevar a cabo lo que ambos partidos definen como “la voluntad de conseguir juntos un cambio en Austria”.

 

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter