Política • Perfil de uno de los dirigentes más influyentes de la UCR

Eduardo Angeloz: el "Pocho" del radicalismo

Falleció el 23 de agosto último, a los 85 años. Fue tres veces gobernador de Córdoba y candidato presidencial en 1989.

T. Marchetta @Tomas_Marchetta // Viernes 25 de agosto de 2017 | 17:03

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
Fue uno de los dirigentes más influyentes del partido radical. (Foto: Télam)

Solemne, creíble y serio. Así recuerdan sus correligionarios a Eduardo César Angeloz, tres veces gobernador de Córdoba entre 1983 y 1995, desde su muerte el 23 de agosto último. Tenía 85 años.

 

Fue en su momento uno de los dirigentes más influyentes de la Unión Cívica Radical (UCR). Intransigente y de oratoria encendida, tomó la posta de Amadeo Sabbatini y proyectó sobre el partido un estilo que hizo historia desde las tribunas del Comité Central.

 

Nació el 18 de octubre de 1931 en Río Tercero, Córdoba, apenas un año después del golpe de Estado que depuso al presidente Hipólito Yrigoyen, en el seno de una en familia muy ligada a la UCR, partido al que se afilió cuando cumplió 18 años en 1949, plena vorágine peronista. Ese mismo día conoció a Arturo Illia, quien por entonces era el líder radical de la provincia mediterránea.

 

En 1953 Angeloz obtuvo su primer cargo partidario: presidente de la Juventud Radical de la ciudad de Córdoba. Diez años después fue elegido legislador provincial, mandato que no pudo completar por el golpe de Juan Carlos Onganía en 1966. Pocho, como le decían los correligionarios, fue designado presidente del radicalismo cordóbes en 1972 y un año más tarde llegó al Senado de la Nación en medio de la primavera camporista. Allí coincidió con otro prometedor joven radical: Fernando de la Rúa. Cuando la dictadura cívico-militar usurpó el poder en 1976, la Organización de Estados Americanos (OEA) lo designó funcionario.

 

Con la vuelta de la democracia y apoyado por el vendaval alfonsinista, llegó a la gobernación con un carácter enérgico. Tenía entonces 52 años y disfrutaba de la alegría de ser el segundo radical, después de Illia, en derrotar al justicialismo en la provincia. Superó al peronista Raúl Bercovich Rodríguez por más de 16 puntos. 

 

Angeloz asume el Ejecutivo provincial (Foto: Gobierno de la provincia de Córdoba)

  

Durante aquel primer mandato, encabezó un período de ordenamiento administrativo y austeridad en el gasto que, en contraste con la debacle económica de la hiperinflación, posicionó la provincia de Córdoba como una “isla de eficiencia” y a él como un dirigente con gran capacidad de gestión. En 1987, con la reforma de la Constitución provincial que incluyó la cláusula de reelección, la sociedad legitimó su accionar en las urnas, eligiéndolo para un segundo período. Fue un año más tarde que Pocho, con ayuda de una hábil campaña de difusión, se erigió como el candidato natural del radicalismo para suceder en la presidencia a Raúl Alfonsín, luego de derrotar en las internas al senador chaqueño Luis León.

 

En pleno proceso hiperinflacionario, encarnó la pata más liberal del radicalismo y se hizo famoso por el “lápiz rojo”, un eufemismo para bajar el déficit público y reducir la injerencia del Estado en la economía. Formaban parte de su esquipo económico Adolfo Sturzenegger (padre del actual presidente del Banco Central) y Ricardo López Murphy. Compartió formula con el ex ministro de Trabajo Juan Manuel Casella, y compitió contra Carlos Menem, quien prometía el salariazo y la revolución productiva en compañía de Eduardo Duhalde.

 

Fruto del deterioro alfonsinista, Angeloz venía detrás en las encuestas y propuso debatir con Menem -que detentaba un comodísimo primer puesto- en el programa "Tiempo Nuevo" del periodista Bernardo Neustadt. El por entonces gobernador de La Rioja decidió no asistir y el candidato radical capitalizó la ausencia del peronista en un spot sobre la silla vacía

 

 Acuñó la frase “Se puede”, slogan que el actual oficialismo de Cambiemos recicló en las elecciones de 2016

 

Sin embargo, no le bastó. Perdió las elecciones a manos del postulante del Frente Justicialista Popular por 47,9% a 37,03% (7,9 millones a 6,2 millones de votos). Derrotado, se refugió en Córdoba para completar los dos años de mandato que le restaban. "Pocho, el poder desgasta y doce años es mucho”, le advirtieron algunos "boina blanca" cuando Angeloz forzó una interpretación constitucional (lo que no le costó demasiado) para postularse nuevamente como encargado del Ejecutivo provincial. Prolongó su "reinado" por cuatro años más derrotando a José Manuel de la Sota, quien competía por segunda vez por la gobernación de Córdoba.

 

Su tercer y último período al frente de la provincia mediterránea se caracterizó por la crisis económica y social. De hecho, en julio de 1995 dejó el gobierno, cinco meses antes de terminar su mandato. Había llegado con la primavera democrática prometiendo “férrea moralidad administrativa” pero se iba al Senado nacional con graves sospechas de corrupción y denunciado como autor intelectual del asesinato del radical y directivo de la empresa provincial de electricidad EPEC Regino Maders.

 

Angeloz dimite como gobernador el 12 de julio de 1995. (Foto: Gobierno de la provincia de Córdoba)

 

Apenas un año más tarde Marcelo Touriño, abogado de la filial cordobesa de la Asociación Bancaria (AB), lo denunció por enriquecimiento ilícito. Quizás en un principio Angeloz creyó que el fiscal Carlos Ferrer no iniciaría una acción penal, pero se equivocó: la Cámara Alta votó su suspensión. Hubo juicio oral y público. El exgobernador debió sentarse en el banquillo de los acusados y fue en ese entonces que se ganó el mote de "Aloe Vera" porque “a medida que lo investigaban, más propiedades nuevas le encontraban”. No obstante, la suerte volvió a sonreírle. En 1998 la Cámara Séptima del Crimen de Córdoba lo absolvió en un fallo unánime.

 

Angeloz es absuelto por fallo unánime; se lo acusaba de enriquecimiento ilícito

 

Volvió al Senado y completó su mandato en 2001. Fue su último cargo público. Siguió liderando la Línea Federal, su facción interna dentro del radicalismo, pero ya sin la verborragia que lo caracterizaba. Sus últimos años los vivió retirado de la escena política. La última aparición pública se dio en octubre del año pasado, cuando sus correligionarios lo nombraron presidente honorario de la UCR cordobesa.

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter