Especiales • Juicio a las Juntas -Testimonios

"Fue un ejemplo para muchos países que aún hoy buscan justicia"

Diario Publicable dialogó con Miriam Lewin, la periodista que declaró como testigo en el Juicio a las Juntas, para ahondar en la experiencia de una sobreviviente a las violaciones de los derechos humanos que ordenaron las cúpulas de la última dictadura.

F. Postan y C. Pasculli // Martes 14 de abril de 2015 | 20:24

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Mientras estuvo detenida ilegalmente -primero en la ESMA y luego en oficinas del centro porteño-, Lewin fue obligada a trabajar para sus secuestradores como traductora y compiladora de prensa.

 

El 17 de mayo de 1977 los militares secuestraron a Miriam Lewin, militante de la Juventud Peronista/Montoneros durante la década del 70. La llevaron a una comisaría, donde la torturaron con picana eléctrica, la amenazaron con violarla, le dispararon en la sien con un arma descargada y le aplicaron el submarino seco, un método de tortura que consiste en colocar una funda plástica en la cabeza del sujeto para asfixiarlo.

 

Luego la alojaron en una casona de Virrey Cevallos 628/630/632, en donde estuvo detenida ilegalmente varios meses hasta que finalmente, en marzo de 1978, la trasladaron a la ESMA. A partir de ese momento trabajó obligada como traductora y compiladora de prensa, primero en la ESMA, luego en el Ministerio de Bienestar Social y por último, en unas oficinas ubicadas en la calle Cerrito.

 

Durante este período, Lewin vivió en el barrio de Núñez, en un departamento que los represores le obligaban a alquilar, bajo un sistema de libertad condicional, sin poder elegir de qué trabajar y dónde residir, aunque podía transitar por la calle “libremente”.

 

Lewin fue testigo en el Juicio a las Juntas en 1985 y actualmente continúa declarando en causas vinculadas con crímenes de lesa humanidad. En la siguiente entrevista, su testimonio sobre su experiencia ante el tribunal que juzgó y condenó a quienes ordenaron las vejaciones que sufrió durante su detención ilegal, muchos de los cuales narra en el libro "Putas y guerrilleras", que escribió junto a Olga Wornat.

 

Cronista: Fany Postan - Cámara y edición: Amilcar Otero

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