Polideportivo • ATLETISMO

"Mi objetivo es muy claro: entrenar para competir"

Con sólo 26 años, Santiago Beltrán ya participó en cuatro ediciones del Ironman, la prueba más exigente del triatlón a nivel mundial, y está dentro de los cinco mejores triatletas argentinos. Su instinto competitivo lo mantuvo entrenándose en Italia tres meses. Ya en Argentina, mientras se prepara para los Juegos Olímpicos Tokio 2020, reconoce lo mucho que extrañó ir a la cancha a ver un partido de Independiente.

Agustina Ceccarelli // Miércoles 15 de febrero de 2017 | 23:14

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El próximo objetivo son los Juegos Olímpicos Tokio 2020. 

Levantarse a las 7, desayunar, nadar, correr o pedalear, almorzar y retomar el entrenamiento por la tarde.

Desde chico, Santiago Beltrán siempre tuvo una relación cercana con el deporte. En 1988, dos años antes de haber nacido, su mamá Rosana y su papa Fabián ya alquilaban una pileta para dar clases de natación en Haedo. Fue ahí, en el gran espejo de agua, donde dio sus primeros pasos en el deporte. Más tarde su familia construyó “Reynado”, el club de natación que el triatleta representa en cada carrera.

 

Durante su adolescencia, después de ir al colegio, El Chacalito, como lo apodan sus allegados, le dedicó gran parte de su tiempo a la natación. Aunque para él, “alto rendimiento” implica “dedicarse pura y exclusivamente al deporte, sin tener otras obligaciones”, su entrenamiento no marcaba tantas diferencias. Nadaba de lunes a sábado tres horas por día y complementaba su preparación física con una hora de gimnasio; de lo contrario, el entrenamiento se fraccionaba en dos sesiones de nado de dos horas cada una.

 

A los 20 años, abandonó las prácticas acuáticas, pero su tiempo de descanso duró poco. Por una cuestión familiar, y porque las ganas de competir fueron más fuertes que él, Santiago decidió medirse en el triatlón, una prueba atlética que reúne tres disciplinas: natación, ciclismo y pedestrismo. Su primera carrera fue en la Ciudad de Baradero. “Fui relajado, sin presiones y a pasarla bien”, recuerda. El resultado fue muy alentador, ya que se posicionó en el tercer puesto de la tabla general.

 

Hace dos años que el ex nadador se entrena full time para superar sus propias marcas y asegura que los beneficios de esta disciplina es conocer mucha gente, sentirse mejor con uno mismo física y emocionalmente, y tener la posibilidad de viajar. Sin embargo, nada supera el hecho de haber corrido un Ironman con su papá y su amigo Agustín Leiro.

 

Un mes después de haber finalizado su entrenamiento en Europa, Beltrán confirmó que en Buenos Aires seguirá representando a su club, pero que de ahora en adelante el entrenador italiano Simone Diamantini se encargará de su preparación física. Levantarse a las 7, desayunar, nadar, correr o pedalear, almorzar y retomar el entrenamiento por la tarde es una planificación que funciona, pero que será alterada a largo plazo.

 

 

Esta dura rutina parecería ideal para cualquier persona que quiere llegar bien al verano, pero para Palmera, otro apodo asignado por su círculo íntimo, es sólo una práctica para llegar óptimo a las competiciones. Al igual que su papá, no solo heredó la pasión futbolera por Independiente, sino también el instinto de competición. “Me encanta el triatlón y no podría entrenar porque sí. Mi objetivo es muy claro: entrenar para competir”, afirmó.

 

Subirse al podio con una medalla no es sólo es el resultado de horas de sudor y esfuerzo: su familia ocupó un papel importante durante todo este tiempo. “Mis viejos son el sostén de todo esto, no hubiera podido entrenar en Italia si ellos no me hubiesen ayudado econonómicamente y apoyado de forma incondicional frente cada objetivo”, aclara. Aunque trabaja como profesor de natación y de guardavidas durante el verano para costear las carreras y los viajes, Beltrán solicitará alguna ayuda económica ante la Secretaría de Deportes para amortiguar los gastos.

 

El atleta ya participó en las carreras más importantes, entre ellas, el Gran Prix de Francia. Su objetivo ahora son los Juegos Olímpicos Tokio 2020 y es por eso que en 2017 se entrenará en Australia y luego en Italia. Ya no es un nadador que incursiona en el mundo del triatlón, ahora es un triatleta. “Hay que entrenar con compromiso y dedicación, aquellos deportistas que recién empiezan tienen que proponerse a hacer las cosas bien en todo sentido. Como dice la canción de “Alfonso el Pintor”: Si la vas a hacer, hacela bien”, remata.

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