Malvinas 30 años • En el país existen varios casos pero sólo unos pocos se conocen

Kelpers nacionalizados

El destino quiso que nacieran en un territorio polémico: las Islas Malvinas. Alexander Betts, James Lewis y Soledad Rende son argentinos como cualquier ciudadano del país, y para ellos en sus identidades no hay controversias ni conflictos.

Miguel Arista // Martes 12 de junio de 2012 | 18:33

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Betts, Lewis y Rende son kelpers con DNI argentino.

 

En abril de 1982, James Douglas Lewis estaba en la estancia de un amigo en Cabo Vírgenes (Santa Cruz), buscando carneros; para ese entonces ya era un hombre de campo,  conocedor de la historia de cada rincón de la Patagonia. En esa misma época Alexander Betts escuchaba aterrado los incansables  estallidos de bombas y morteros que eran ya habituales en la cercanía de su hogar, en Puerto Argentino. La única que desconocía lo que sucedía en las Islas Malvinas era Soledad Rende, quien con apenas dos años nada entendía de guerra, soberanía o descolonización. Diferentes edades, momentos y etapas de la vida, pero con un mismo rasgo en común: haber nacido en las Islas Malvinas.
Para James Lewis el 2 de abril es un día triste que sólo le deja malos recuerdos de una guerra que según él se podía haber evitado con un poco de sensatez y sentido común. Lewis es la tercera generación de malvinenses: su madre fue enfermera durante la Segunda Guerra Mundial y su padre, Frank Lewis, fue un soldado que combatió allí; sus padres se conocieron en Malvinas ya que servían para el ejército inglés en un portaaviones con base en las Islas.
Antes del conflicto bélico la relación entre isleños y ciudadanos de la  Patagonia argentina era estrecha y productiva; incluso resultaba habitual el intercambio de vacunos. Sin dudas, la vida entre ciudadanos de ambos territorios tenía más similitudes que diferencias. Esta interacción dejó huellas en Lewis, quien se radicó junto con su familia en 1954 en la localidad santacruceña de Puerto Santa Cruz.  "Llegamos a Malvinas debido a que mi padre quiso hacerse cargo de la estancia familiar La Margarita en Río Chico (Santa Cruz), pasamos por Punta Arenas (Chile) y de ahí fuimos hasta Río Gallegos; luego llegamos a Puerto Santa Cruz, justamente un 10 de junio, Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas", explicó.
OPERACIÓN CIGÜEÑA DE LA PAZ
La llegada del militar retirado Pablo Rende a la zona continental fue un poco más premeditada. En abril de 1980 tuvo un plan secreto que denominó "Operación cigüeña de la paz". La idea era viajar con su mujer embarazada a las Islas Malvinas para que nazca su futura hija. Si bien en un primer momento las autoridades británicas no le permitieron a la familia Rende quedarse en el lugar con los fines previstos, el avanzado estado del embarazo de la mujer terminó siendo determinante para que el matrimonio argentino cumpliera la inédita experiencia. El 16 de abril de ese año, en el King Memorian Hospital, nació Soledad, cuyo nombre fue en homenaje a la isla homónima del archipiélago.
De esta manera, Pablo Rende no sólo consiguió lo que había planificado, sino que su hija se transformó en la  primera persona nacida de padres argentinos en las Islas Malvinas, luego de la invasión de 1833. "Para mí es normal haber nacido en Malvinas; me acostumbré a vivir con mi historia pero si lo pienso profundamente, sí, es muy fuerte haber nacido allí. Estoy orgullosa de eso", comenta Soledad con un dejo de alegría.
EL KELPER CORDOBÉS
El mismo orgullo por su nacionalidad siente Alexander Betts, radicado desde 1982 en Agua de Oro, Córdoba. Betts dejó las Islas Malvinas una vez finalizada la guerra; era uno de los tantos kelpers que cumplían tareas comunitarias. En ese momento, y a pesar  del desacuerdo de varios familiares y amigos, dejó allí a su madre Malvina; también a su hermano Terry y a su hija Dawn, ambos funcionarios en las Islas.  Decidió seguir sus instintos patriotas y  se afincó en Buenos Aires. Sus años de juventud leyendo sobre soberanía y comprometiéndose con la causa e historia de las Malvinas, sumado a que su hijo estudiaba en Argentina, terminaron por definir su destino. En Argentina trabajó para  LADE (Líneas Aéreas del Estado), y luego se desempeñó como empleado en el Aeropuerto Internacional de Pajas Blancas, en Córdoba. También fue autor de los libros La verdad sobre Malvinas y Colonialismo Residual.
AYER Y HOY
A través de los años la argentinidad de Betts se fue incrementando tanto que su acento británico inevitablemente mutó en un fluido léxico porteño y cordobés. Un cuarto de siglo lleva lejos de su familia que aún vive en las Islas. Al recordarlos, Betts siente una profunda tristeza por la indiferencia que le demostraron; sin embargo, sabe que su vida dio un giro que valió la pena: "No soy bien recibido en Malvinas aunque mi familia de allá sabe que mi compromiso por la paz y la justicia es genuino. Acá, en Córdoba, pude formar una familia: tengo dos hijos y una vida de compromiso por una causa tan histórica como justa. Las Malvinas nos pertenecen; las Islas son argentinas", comentó efusivo.
Un conflicto que lleva casi doscientos años tuvo, a lo largo de su historia, innumerables cuestionamientos que aún son preguntas que ningún canciller o diplomático ha podido responder. La disputa tuvo vaivenes inentendibles: "Ahora todos reclaman Malvinas, pero esto quedó olvidado muchos años; se olvidaron de que existíamos. Incluso hubo períodos en los cuáles no hubo reclamos de ninguna de las partes", sostuvo Lewis al intentar encontrar respuestas. Ambos gobiernos demostraron una absurda reticencia al establecer la identidad de los ciudadanos que nacían en las Islas Malvinas. Antes de abril de 1982 los isleños no eran plenamente reconocidos como miembros del Reino Unido, sino como integrantes de un territorio colonizado. Betts, al ser interrogado al respecto, dejó en claro esta postura: "Antes de la guerra en mi DNI, en el apartado nacionalidad, figuraba: nacido en las Falkland Islands, y nada más; luego del conflicto, y por insistencia de la ex primera ministra Margaret Thatcher, se reconoció plenamente a los Isleños como miembros del Reino Unido".
La ambivalencia identitaria también se reflejó en el caso de Soledad Rende, quien por haber nacido en Malvinas y tener su partida de nacimiento en inglés tuvo dificultades en Argentina para sacar tanto su DNI como cualquier tipo de documentación. Finalmente la familia Rende tuvo que hacerle juicio al Estado y, tras un proceso judicial que duró cuatro años, la Justicia reconoció  que Soledad había nacido en territorio nacional y le otorgaron el DNI argentino. En la actualidad Rende utiliza el pasaporte inglés para viajar al extranjero únicamente por comodidad, aunque admite que, de visitar su ciudad natal, lo haría con documentación argentina. 
DOCUMENTO NACIONAL
Según el decreto N° 26.552 las Islas Malvinas pertenecen al territorio de Tierra del Fuego, y es en los organismos afines a  esa  jurisdicción donde se deben realizar los trámites para la obtención de la correspondiente partida de nacimiento. Betts accedió hace años a esa documentación sin tantas trabas legales; en cambio para Lewis, cuyos antepasados fueron los primeros pobladores del territorio austral (su bisabuelo Frank Ushuaia Lewis fue el primer hombre blanco bautizado en ese territorio, y uno de los precursores en la inclusión de malvinenses en la Patagonia argentina) su nacionalidad no representa polémicas, aunque es crítico con el manejo que los funcionarios dan al tema: "No me parece bien la forma en que los políticos encaran el tema Malvinas. La inclusión debe darse de otra manera; fijar posturas donde no sólo importe la soberanía, sino que se busquen términos medios. Conozco a muchos malvinenses y la vida que llevan es muy similar a la de la gente de la Patagonia argentina".
La categórica y sencilla conclusión de Lewis es la marca registrada de los kelpers nacionalizados; para ellos no hay tantas controversias sobre sus identidades: se sienten tan malvinenses como argentinos. El destino los marcó para siempre por haber nacido en un territorio donde los obstáculos legales y soberanos, y una guerra que se llevó cientos de almas, constituyen factores omnipresentes; pero en el fondo tanto Betts, como Rende y Lewis saben que son dueños de un tesoro que sólo unos pocos pueden poseer: el que los proclama como argentinos pero también como malvinenses

En abril de 1982, James Douglas Lewis estaba en la estancia de un amigo en Cabo Vírgenes (Santa Cruz), buscando carneros; para ese entonces ya era un hombre de campo, conocedor de la historia de cada rincón de la Patagonia. En esa misma época Alexander Betts escuchaba aterrado los incansables estallidos de bombas y morteros que eran ya habituales en las cercanías de su hogar, en Puerto Argentino. La única que desconocía lo que sucedía en las Islas Malvinas era Soledad Rende, quien con apenas dos años nada entendía de guerra, soberanía o descolonización. Diferentes edades, momentos y etapas de la vida, pero con un rasgo en común: haber nacido en las Islas Malvinas.

 

Para James Lewis el 2 de abril es un día triste que sólo le deja malos recuerdos de una guerra que, según él, se podría haber evitado con un poco de sensatez y sentido común. Lewis es la tercera generación de malvinenses: su madre fue enfermera durante la Segunda Guerra Mundial y su papá, Frank Lewis, fue un soldado que combatió allí; sus padres se conocieron en Malvinas ya que servían para el ejército inglés en un portaaviones con base en las Islas.

 

Antes del conflicto bélico, la relación entre isleños y ciudadanos de la  Patagonia argentina era estrecha y productiva; incluso resultaba habitual el intercambio de vacunos. Sin dudas, la vida entre ciudadanos de ambos territorios tenía más similitudes que diferencias. Esta interacción dejó huellas en Lewis, quien en 1954 se radicó junto con su familia en la localidad santacruceña de Puerto Santa Cruz.  "Llegamos a Malvinas debido a que mi padre quiso hacerse cargo de la estancia familiar La Margarita en Río Chico (Santa Cruz); pasamos por Punta Arenas (Chile) y de ahí fuimos hasta Río Gallegos. Luego llegamos a Puerto Santa Cruz, justamente un 10 de junio, Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas", explicó.

 

OPERACIÓN CIGÜEÑA DE LA PAZ

 

La llegada del militar retirado Pablo Rende a la zona continental fue un poco más premeditada. En abril de 1980 tuvo un plan secreto que denominó "Operación cigüeña de la paz". La idea era viajar con su mujer embarazada a las Islas Malvinas para que allí naciera su futura hija. Si bien en un primer momento las autoridades británicas no le permitieron a la familia Rende quedarse en el lugar con los fines previstos, el avanzado estado del embarazo de la mujer terminó siendo determinante para que el matrimonio argentino cumpliera la inédita experiencia. El 16 de abril de ese año, en el King Memorian Hospital, nació Soledad, cuyo nombre fue en homenaje a la isla homónima del archipiélago.

 

De esta manera, Pablo Rende no sólo consiguió lo que había planificado, sino que su hija se transformó en la primera persona nacida de padres argentinos en las Islas Malvinas, luego de la invasión de 1833. "Para mí es normal haber nacido en Malvinas; me acostumbré a vivir con mi historia pero si lo pienso profundamente, sí, es muy fuerte haber nacido allí. Estoy orgullosa de eso", comenta Soledad con un dejo de alegría.

 

EL KELPER CORDOBÉS

 

El mismo orgullo por su nacionalidad siente Alexander Betts, radicado desde 1982 en Agua de Oro, Córdoba. Betts dejó las Islas Malvinas una vez finalizada la guerra; era uno de los tantos kelpers que cumplían tareas comunitarias. En ese momento, y a pesar del desacuerdo de varios familiares y amigos, dejó allí a su madre Malvina; también a su hermano Terry y a su hija Dawn, ambos funcionarios en las Islas.  Decidió seguir sus instintos patriotas y se afincó en Buenos Aires. Sus años de juventud leyendo sobre soberanía y comprometiéndose con la causa e historia de las Malvinas, sumado a que su hijo estudiaba en Argentina, terminaron por definir su destino. En Argentina trabajó para Líneas Aéreas del Estado (LADE), y luego se desempeñó como empleado en el Aeropuerto Internacional de Pajas Blancas, en Córdoba. También es autor de los libros "La verdad sobre Malvinas" y "Colonialismo Residual".

 

AYER Y HOY

 

A través de los años la argentinidad de Betts se fue incrementando tanto que su acento británico inevitablemente mutó en un fluido léxico porteño y cordobés. Un cuarto de siglo lleva lejos de su familia que aún vive en las Islas. Al recordarlos, Betts siente una profunda tristeza por la indiferencia que le demostraron; sin embargo, sabe que su vida dio un giro que valió la pena: "No soy bien recibido en Malvinas aunque mi familia de allá sabe que mi compromiso por la paz y la justicia es genuino. Acá, en Córdoba, pude formar una familia: tengo dos hijos y una vida de compromiso por una causa tan histórica como justa. Las Malvinas nos pertenecen; las Islas son argentinas", comentó efusivo.

 

Un conflicto que lleva casi doscientos años tuvo, a lo largo de su historia, innumerables cuestionamientos que aún son preguntas que ningún canciller o diplomático ha podido responder. La disputa tuvo vaivenes inentendibles: "Ahora todos reclaman Malvinas, pero esto quedó olvidado muchos años; se olvidaron de que existíamos. Incluso hubo períodos en los cuáles no hubo reclamos de ninguna de las partes", sostuvo Lewis al intentar encontrar respuestas.

 

Ambos gobiernos demostraron una absurda reticencia al establecer la identidad de los ciudadanos que nacían en las Islas Malvinas. Antes de abril de 1982 los isleños no eran plenamente reconocidos como miembros del Reino Unido, sino como integrantes de un territorio colonizado. Betts, al ser interrogado al respecto, dejó en claro esta postura: "Antes de la guerra en mi DNI, en el apartado nacionalidad, figuraba: nacido en las Falkland Islands, y nada más; luego del conflicto, y por insistencia de la ex primera ministra Margaret Thatcher, se reconoció plenamente a los Isleños como miembros del Reino Unido".

 

La ambivalencia identitaria también se reflejó en el caso de Soledad Rende, quien por haber nacido en Malvinas y tener su partida de nacimiento en inglés tuvo dificultades en Argentina para sacar tanto su DNI como cualquier tipo de documentación. Finalmente la familia Rende tuvo que hacerle juicio al Estado y, tras un proceso judicial que duró cuatro años, la Justicia reconoció que Soledad había nacido en territorio nacional y le otorgaron el DNI argentino. En la actualidad Rende utiliza el pasaporte inglés para viajar al extranjero únicamente por comodidad, aunque admite que, de visitar su ciudad natal, lo haría con documentación argentina. 

 

DOCUMENTO NACIONAL

 

Según el decreto N° 26.552, las Islas Malvinas pertenecen al territorio de Tierra del Fuego, y es en los organismos afines a esa jurisdicción donde se deben realizar los trámites para la obtención de la correspondiente partida de nacimiento. Betts accedió hace años a esa documentación sin tantas trabas legales; para Lewis, cuyos antepasados fueron los primeros pobladores del territorio austral (su bisabuelo Frank Ushuaia Lewis fue el primer hombre blanco bautizado en ese territorio, y uno de los precursores en la inclusión de malvinenses en la Patagonia argentina) su nacionalidad no representa polémicas, aunque es crítico con el manejo que los funcionarios dan al tema: "No me parece bien la forma en que los políticos encaran el tema Malvinas. La inclusión debe darse de otra manera; fijar posturas donde no sólo importe la soberanía, sino que se busquen términos medios. Conozco a muchos malvinenses y la vida que llevan es muy similar a la de la gente de la Patagonia argentina".

 

La categórica y sencilla conclusión de Lewis es la marca registrada de los kelpers nacionalizados; para ellos no hay tantas controversias sobre sus identidades: se sienten tan malvinenses como argentinos. El destino los marcó para siempre por haber nacido en un territorio donde los obstáculos legales y soberanos, y una guerra que se llevó cientos de almas, constituyen factores omnipresentes; pero en el fondo tanto Betts, como Rende y Lewis saben que son dueños de un tesoro que sólo unos pocos pueden poseer: el que los proclama como argentinos pero también como malvinenses.

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Comentarios

sebastian  |  11-06-2014 11:03:24

No quiero ser desconfiado pero pido que algún servicio de inteligencia investigue las actividades y funciones de Alexander Betts. Me suena raro que luego de la guerra haya venido al continente para pasar sus días. No sea cosa que lo estén financiando con fines de inteligencia los británicos. Se fue a Córdoba? es casualidad?

Responder

britos newells  |  11-12-2015 22:26:29

Na xq tenes que desconfiar asi el tipo tiene su familia todo aca no puede qerer vivir aca ? Aparte el solo no el ya estava desd antes en argentina lo dice bien

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