Fútbol • A DOS AÑOS DEL HISTÓRICO GOL CON NEWCASTLE

La redención de un luchador

Cuando Jonás Gutiérrez tenía un año y medio, sufrió un infarto de miocardio. Lo superó, se destacó en Vélez y llegó a Europa. Maradona confió en él y jugó un Mundial con Messi. Poco después, le detectaron cáncer testicular, su propio club discriminó y se tomó revancha. Hoy, de vuelta en el fútbol argentino, juega y vive de la misma manera: con una sonrisa.  

Sofía Rodríguez Sañudo // Miércoles 24 de mayo de 2017 | 14:01

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
Persevertante y sonriente. Así se recuperó el actual jugador de Defensa y Justicia. (Foto: @elgalgojonas)

"Salí llorando del médico, y lo primero que hice fue contarle a mi papá que me querían operar".

Esta es la historia de un ejemplo de superación personal y esfuerzo. El protagonista es un jugador de fútbol que alcanzó la cima formando parte de la Selección Argentina en el Mundial de 2010 y también del Newcastle United, de Inglaterra. Jonás Gutiérrez tuvo que caer, pero como dijo alguna vez su madre: “La pelota sigue rodando”.

 

Jonás tenía solo un año y medio cuando sufrió un infarto de miocardio. El ataque al corazón le dejó como secuela que la mitad izquierda de su cuerpo quedó parcialmente paralizada. A los tres se inició en el fútbol por recomendación médica para recuperarse de la parálisis, pero no sabía que más tarde su debut profesional lo esperaría en Vélez en el año 2001.

 

Alto, delgado y flaco como un galgo. Luego de jugar cuatro años en la Primera División de Argentina, aterrizó sin escalas en la de España. El Mallorca lo recibió para profesionalizarse a nivel internacional. Pero en 2008 llegó a su vida el club que le dio más alegrías y angustias: el Newcastle.

 

En mayo de 2013, después de un partido contra el Arsenal, comenzó a notar que algo le pasaba a su cuerpo, sentía un dolor intenso en un testículo producto de un golpe. Otra vez era del lado izquierdo. No tardó mucho en enterarse de que lo que tenía era cáncer testicular: "Salí llorando del médico, y lo primero que hice fue contarle a mi papá que me querían operar". Ahí decidió volver a la Argentina para que le extirparan el tumor y también recibir contención familiar.

 

El Newcastle decidió “congelar” las participaciones del Galgo entre 2013 y 2015. Pero Jonás ya se había recuperado el 3 de noviembre de 2014. “Hoy me dieron el alta médica”, publicó en su cuenta de Twitter.

 

El director técnico, Alan Pardew, no lo alineó en el plantel para provocar su salida. El club ya no lo quería debido a su enfermedad. De otra forma, le hubieran concedido jugar esos dos partidos que faltaban para completar los 80 que le renovarían el contrato automáticamente.

 

Fue cedido al Norwich City en 2014, pero la primera semana de pretemporada se enteró que el tumor se había expandido y debía tratarse con quimioterapia. Su regreso al fútbol se postergaría al 24 de mayo del año siguiente, nuevamente en el Newcastle.

 

Fue Jonás quien convirtió el gol que evitó el descenso del club en la última fecha de la Premier League. En el minuto 84, la pelota ingresó en el arco del holandés Tim Krul. Era un triunfo por partida doble, su reincorporación al fútbol y su consagración como héroe del Newcastle. Los geordies agitaban los carteles que llevaban la frase “Stay Strong Jonas” (Permanecé fuerte Jonas) mientras aplaudían sin cansancio. Eran alrededor de 50 mil.

 

 

Pero la historia con el equipo inglés no había terminado. El entonces jugador del Deportivo La Coruña le ganó un juicio de dos millones y medio de dólares por discriminarlo mientras luchaba contra su enfermedad. Su madre, Mónica Montore, reconoció en aquel entonces que pensó en quitarse la vida en las puertas del estadio St. James Park, en repudio a la discriminación que recibió su hijo.

 

Mientras tanto, las muestras de afecto se multiplicaron. La Selección Argentina, camiseta con la que Jonás Gutiérrez jugó la Copa del Mundo en Sudáfrica 2010, se acordó del Galgo en un amistoso contra Brasil, en Beijing, en octubre de 2014, poco después de haber llegado a la final del Mundial de Brasil.

 

 

Hoy en día, Jonás, ya recuperado totalmente, juega de mediocampista en Defensa y Justicia, el equipo que le abrió las puertas en la Primera División. Si bien al reincorporarse en el fútbol argentino quiso volver al club de sus orígenes, Vélez le dio la espalda. Pero ningún motivo es suficiente para alejarlo del fútbol, porque para él, jugar es vivir.

 

 

 

 

 

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter