Fútbol • HISTORIAS MÍNIMAS

Ellos juegan en países "distintos"

Después de debutar en Primera, cualquier futbolista argentino soñaría con jugar en España, Italia o Inglaterra. Sin embargo, es un anhelo para pocos. Gastón Brambatti, Leonel Felice y Lucas Cantoro dialogaron con Diario Publicable sobre sus vivencias particulares.

D. Liebeskind @diegoliebeskind y F. Rodríguez Jordán @panchorj // Martes 25 de febrero de 2014 | 17:07

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
Lucas Cantoro, ex Vélez, festeja un gol en Vietnam.

"En Singapur se habla todo en inglés. Lo que más sufrí y me costó es la comida, el primer año bajé siete kilos", cuenta Felice

De chicos, todos arrancan a jugar para divertirse, patear la pelota en las calles, imaginar el gol soñado; pero cuando van creciendo, la necesidad de buscar un oficio, de formar una familia llevan a dejar de lado esa pasión desinteresada para transformar el fútbol en un trabajo.

 

“Lo difícil no es llegar sino mantenerse” es una frase que suele decirse en el ambiente futbolístico para aquellos jugadores que prometían destino europeo y estancaron su carrera en equipos no muy reconocidos casi sin dejar rastros. Algunos hicieron su camino en países con ligas no tan importantes como la de Argentina, pero aún así sus goles y participaciones destacadas forman parte de la famosa y moderna sección “Argentinos por el mundo” que aparece en algunos medios. Distinto es el caso de aquellos futbolistas que eligen jugar en destinos pocos convencionales, ya sea en Asia o países europeos no tradicionales, para continuar su trayectoria como profesionales, de los cuales son escasas las noticias sobre ellos.

 

Diario Publicable pudo hablar con Gastón Brambatti, Leonel Felice y Lucas Cantoro, quienes contaron sus experiencias.

 

Brambatti, ex arquero de Almagro, Thasyvoulos Filis (Grecia) y actualmente en Sport Kristina (Finlandia), contó que se fue del país a los 19 años porque “fue una oportunidad que se dio, fue justo en un momento en el cual Almagro estaba viviendo un mal presente, tanto futbolístico como de organización, entonces aproveché esa oportunidad que mi representante me había ofrecido”.

 

-¿Qué te llevo a ir a jugar a Finlandia, no siendo una liga muy reconocida? ¿Pensaste en que quizá el mundo futbolístico se iba a “olvidar” de vos?

-Cuando estaba en Grecia, la crisis afectó mucho en el ambiente futbolístico (deudas, malos negocios, etc). Mi representante me dijo que tenía un lugar para que yo juegue, siga haciendo partidos y experiencia, y que iba a tener estabilidad segura. Lo he pensado eso de que tal vez Finlandia no fuese un país muy reconocido futbolísticamente pero el hecho de venir acá con 20 años, jugar y hacer experiencia, me iba a servir mucho en mi carrera.

 

 

Por su parte, Felice, ex delantero de Atlético Villa Gesell, Club Atlético Juventud de la Alianza, Estudiantes de San Luis y Rivadavia Lincoln, expresó que fue a probar suerte a Vietnam, donde jugó en Tay Ninh, Ha Noi T&T B y CLB BD Ha Noi, “porque se me presentó una muy buena chance en lo económico y no la quise desaprovechar”.

 

Ahora tomó la decisión de seguir su carrera en Geylang International FC (Singapur) porque “tuve chances de volver a Argentina, me han contactado varios equipos, pero mi prioridad era seguir en el exterior y me surgió esta posibilidad ya que me presenté a una prueba en la cual el director técnico y el mánager del Geylang vinieron a buscar jugadores y tuve la suerte que, de unos 30 jugadores, sólo eligieron a tres de los cuales uno era yo”. Y agregó que “no me costó aceptar la propuesta ya que voy a uno de los países más bonitos del mundo”.

 

 

Mientras que Cantoro, ex jugador de Vélez y, en Vietnam, de Ha Noi ACB y Ha Noi T&T, donde compartió plantel con Felice, manifestó que “cuando me propusieron irme a jugar a Asia la idea no me gustó mucho, pero al final decidí ir a ver cómo era y me pareció interesante la idea. Además, el director técnico, Mauricio Giganti, era argentino, así que eso me ayudó mucho para adaptarme rápidamente”.

 

-¿Les costó adaptarse al país y al fútbol de allá?

-B: El país es muy tranquilo y muy organizado, es fácil adaptarse a una vida así. El fútbol se intenta jugar siempre por abajo, es más tranquilo que el fútbol argentino, en el sentido de picardía y ganas.

 

-F: Me costó un montón la vida y el fútbol. El hecho de entrenar doble turno todos los días expuestos a altas temperaturas me fue muy chocante pero me acostumbré bien.

 

-C: El fútbol es rápido y se juega muy fuerte pero son muy desordenados tácticamente.

 

-¿Qué extrañan?

-B: Extraño a mi familia y amigos. Las costumbres argentinas uno trata de siempre llevarlas con uno, por ejemplo no conozco ningún argentino en el exterior que no tenga un mate con él.

 

-F: Todo, la familia, la comida, mi casa.

 

-C: Extraño siempre la familia y el asado, por sobre todas las cosas.

 

-¿Cómo es la vida allá cuando no entrenan?

-B: Al principio uno se aburre cuando llega a un lugar nuevo, pero a medida que hacés amistades con los jugadores del equipo, cuando no se entrena se pasa el tiempo con los amigos del club. Siempre se encuentra algún pasatiempo.

 

-F: Luego de los dobles entrenamientos lo que más disfruto es llegar a casa para estar con mi familia. A veces salimos a cenar y a distraernos un poco, pero llevamos una vida tranquila.

 

-C: Disfrutaba estando en casa o sino paseando por las calles de Ha Noi con mi familia.

 

-¿Cómo se llevan con la comida y el idioma de allá?

-B: La comida es similar, la carne no es como la nuestra, que es lo que más se extraña. Se habla finlandés pero yo me manejo con el inglés.

 

-F: Generalmente en el ambiente del fútbol en Vietnam se habla siempre inglés y si el técnico no habla, puede haber un traductor. En cambio en Singapur se habla todo en inglés. Lo que más sufrí y me costó es la comida, el primer año bajé siete kilos. A los clubes no les interesa que los jugadores se alimenten bien, pueden comer fritos todo el tiempo, en lugares con poquísima higiene. En mi caso me daban arroz todos los días, me fue durísimo y le puse mucha garra.

 

-C: En Vietnam se ve todo lo raro que puede haber. Las comidas, la gente. No hay clase media: o ricos o pobres. El idioma es imposible de hablar así que nos arreglábamos con el inglés.

 

-¿Cómo es la convivencia con sus compañeros en el vestuario, con el cuerpo técnico y dirigentes?

-B: Hay buena onda en el vestuario. Hay compañeros copados, los extranjeros siempre juntos para todos lados, volviendo locos a todos pero siempre buena onda.

 

-F: Vestuario prácticamente no hay. Cuando llegamos a jugar un partido nos cambiamos en el banco de suplentes. Termina, nos subimos al micro y nos vamos, en muchos casos me ha tocado salir del partido entre la hinchada. Siempre fue buena mi relación tanto con dirigentes como cuerpo técnico, en los últimos dos años salí campeón con dos equipos distintos, eso ayudó que las relaciones fueran muy buenas.

 

-C: En los entrenamientos cada uno tiene su cuarto para cambiarse así que el vestuario casi ni existía. Con el cuerpo técnico bien pero en el segundo año el entrenador era vietnamita y la relación no era muy buena.

 

-En Finlandia y en Vietnam hay varios argentinos más jugando. ¿Se llevan con ellos? ¿Y con otros sudamericanos?

-B: Estuve en contacto con algunos de los argentinos, pero estábamos alejados. En el equipo había un jugador brasileño, nos llevábamos muy bien. Y con otros brasileños de equipos rivales siempre buena onda.

 

-F: A Sebastián Merlo (ex Ferro de Alvear) no pude conocerlo más que saludarlo un par de veces. Con Gonzalo Marronkle (ex Lanús) jugábamos en la misma ciudad y entablamos una relación más cercana, nos juntábamos a comer más seguido que estando en Argentina. Tuve de compañeros a un brasileño y un africano. Con ambos la relación era normal, con el primero era más fluida pero nunca se entabló una amistad.

 

-¿Cuál es su sueño?

-B: Mi sueño es jugar en las grandes ligas europeas. Llegar a ser reconocido en mi país. Vestir la camiseta de la Selección es el sueño de cualquier futbolista, no hace falta mencionarlo.

 

-F: No tengo sueños por cumplir, vivir de lo que más amo, la familia que formé. Todos gozan de buena salud, la verdad que no puedo pedir nada más.

 

-¿Tienen pensado volver a la Argentina?

-B: Sí, pero volveré a jugar en Argentina cuando se abra la puerta indicada. Afuera estoy bien, no tengo apuros en volver, tengo 22 años recién, tengo tiempo.

 

-F: La idea es jugar unos años más en el exterior, disfrutar de los viajes y afianzarme en lo económico. Luego de eso me gustaría retirarme en mi país.

 

-C: Actualmente estoy en Italia, donde vivo hace 12 años con mi familia (mujer e hijos italianos). No sé dónde iré a jugar todavía. Ojalá salga algo de Argentina, me encantaría volver.

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.
Video

Un gol de Lucas Cantoro en Ha Noi.

Notas relacionadas

Facebook

Twitter