Fútbol • De Floresta a Río de Janeiro

"Me perjudicó el juego de All Boys, la pelota viaja mucho por el aire"

Con apenas 21 años y menos de una temporada en la Primera de All Boys, el enganche colombiano Santiago Montoya Muñoz fue transferido al Vasco da Gama, de Brasil. Antes de incorporarse a su nuevo equipo, habló del desafío deportivo que lo aguarda, del fútbol de su país y el argentino y manifestó sus esperanzas de ser citado por José Pekerman para el Mundial 2014.

M. Lasa, N. Sezzella y D. Sagua // Sábado 22 de junio de 2013 | 18:21

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A la derecha de Angel Vildozo, Santago Muñoz Montoya celebra un gol de All Boys con un típico bailecito colombiano. (Foto home: captura de TV)

Apenas adolescente, en 2009 Santiago Montoya Muñoz llegó a la Argentina con el objetivo de poder concretar su sueño: ser futbolista profesional. Seis largos años sin demasiados éxitos en las divisiones inferiores de Atlético Nacional obligaron al oriundo de Medellín a buscar un nuevo rumbo. Y la estadía de su hermana en el país fue la excusa perfecta para que se la jugara. All Boys lo recibió con los brazos abiertos y ahora, poco más de ocho meses después de su debut (10º fecha del Torneo Inicial 2012, ante San Martín de San Juan), dejó la institución de Floresta para continuar su carrera en el Vasco da Gama, de Brasil.

 

-¿Cómo tomás tu traspaso al Vasco da Gama?

-Es muy lindo, siempre fui muy positivo durante las negociaciones, porque manejo mucho el tema mental. Cuando me enteré que estaban fijándose en mí me sorprendió, porque hace poco que juego en Primera. Estoy ansioso y con mucha expectativa.

 

-¿Qué conocés del Vasco y del fútbol brasileño en general?

-Sé que es un club importante de Brasil, he visitado páginas de internet y tiene una buena hinchada. Está en una ciudad muy linda (Río de Janeiro). Con respecto al fútbol de allá, cuando la persona del Vasco vino, me dijo que ellos han tenido una buena historia con jugadores provenientes de Argentina. Creo que si me adapto bien, va a servirme para mis condiciones, porque es un juego más pausado, vertiginoso, técnico y preciso. Últimamente están contratando jugadores importantes, tienen el Mundial el año que viene y todos están pendientes de ellos.

 

-La liga brasileña creció mucho en este último tiempo. ¿Creés que puede ser el trampolín perfecto para saltar hacia Europa?

-Si nos ponemos a ver las transacciones más importantes de estos meses, la gran mayoría fueron jugadores que pasaron de Brasil hacia Europa. Me llena de motivación que un país tan exportador se fije en mí. Con mi representante decimos que si hacemos buenas campañas allí, poco a poco se van a ir fijando de Europa.

 

-¿Qué referentes tenés en tu posición?

-Soy de ver mucho fútbol, acá se sabe que siempre han nacido talentos como (Pablo) Aimar, (Andrés) D'Alessandro, (Juan Román) Riquelme. En Colombia intento seguir los pasos de James Rodríguez y de Giovanni Moreno, que hicieron bastante bien las cosas en Argentina. A nivel mundial, (Lionel) Messi es incomparable y también me encanta Cristiano Ronaldo.

 

-En All Boys jugaste de enganche, de mediapunta, y también tuviste que hacerlo en alguna oportunidad de volante por la izquierda, ¿cuál es la posición que te sienta mejor?

-Arranqué jugando de enganche, pero a medida que fui creciendo me utilizaban de volante por la izquierda, me gusta esa posición. Cuando llegué acá me probe ahí, pero empecé a encontrar técnicos que les parecía mejor que juegue de enganche. Muchas veces me perjudicó la forma con la que se juega en All Boys, porque la pelota viaja mucho por el aire.

 

-¿Cómo tomás la experiencia de tu hermano, que jugaba en el Once Caldas pero nunca llegó a consolidarse por su falta de responsabilidad para encarar su carrera?

-Tengo siempre esa imagen, y tengo que aprender de eso para hacer todo lo contrario a lo que hizo él. Muchos de mis familiares me dicen que me fije en lo que le pasó a él, y poco a poco me doy cuenta de que el camino que estoy llevando es el correcto.

 

-¿Por qué decidiste buscar tu futuro en otro país con sólo 17 años?

-En los equipos grandes de cada país hay muchísimo talento, hay cinco jugadores en cada puesto. Yo sentía que había otros por encima de mí, y siempre lo respeté. Poco a poco me fui dando cuenta de que merecía un lugar más importante en el equipo y nunca lo encontré. Además, mi hermana, que estaba viviendo en el país, me dijo que venga a vivir con ella y a probar suerte acá.

 

-¿Cómo fueron tus primeros meses en el país?

-Fue complicado porque era la primera vez que me despegaba de mi casa, de mi familia, pero me sirvió mucho que estaba mi hermana, sobre todo cuando extrañaba. A la comida le fui tomando cariño y acostumbrándome para hacerme fuerte en lo físico.

 

-¿Trabajás el aspecto psicológico?

-Tengo libros de superación personal, cuando tengo la oportunidad leo esas cosas. Creo en mi cabeza, pienso que si empiezo a andar mal tengo que saber que hay que estar tranquilo porque en cualquier momento voy a volver a mi nivel. Esas cosas mentales me dan mucho resultado porque soy joven y no tengo tanta experiencia. Riquelme no se va a poner a leer eso.

 

RUMBO AL MUNDIAL

Con la llegada de José Pekerman al seleccionado colombiano, el sueño de todo un país de llegar a un Mundial tras 16 años está cada vez más cerca de cumplirse. Y Montoya Muñoz también sueña: aspira tener en el Vasco el nivel necesario que le permita ganarse un lugar entre los 23 convocados para la máxima competición futbolística.

 

-¿Cómo te sentís sabiendo que la Selección de tu país está muy cerca de participar en Brasil 2014?

-Como colombiano me siento totalmente felíz. No estoy viviendo allí, pero hay gente que me cuenta que están todos muy felices porque hace mucho tiempo que no vamos a un Mundial y ahora estamos muy cerca. La gente es muy optimista.

 

-Pekerman utiliza un planteo que, a priori, no es el ideal para tu juego: un 4-4-2. ¿Podrías realizar el ida y vuelta de un carrilero o te sentirías en inferioridad de condiciones?

-Obviamente es cuestión de acostumbrarse, pero podría jugar en la posición de James (Rodríguez). Me entrenó muy bien y hago trabajos aparte para que mi físico siga aumentando. Si en algún momento me toca jugar, haría todo lo posible por adaptarme.

 

-¿Te ves jugando el Mundial? ¿Considerás que tu actual nivel puede generar una citación?

-Por ahí dicen que soñar no cuesta nada. Siempre lo tengo en mi mente, sé que no está muy lejos, y que si uno sigue haciendo buenos campeonatos la posibilidad no se va a negar. Hay que estar tranquilo y cuando aparezca la chance hacer todo tipo de cosas para que me vaya bien.

 

-Dejando de lado el seleccionado, ¿qué diferencias encontrás entre el fútbol colombiano y el argentino?

-El colombiano, si bien creció mucho en este último tiempo, es un fútbol que se desarrolló más tarde, se juega más pausado, ya que hay más espacios y se retiene mucho la pelota. Acá es más aguerrido, lo que hace más difícil gambetear un jugador. Yo escuchaba que cuando un jugador se destacaba en Argentina, tenía la chance de jugar en cualquier lugar del mundo, ahora me estoy dando cuenta que es verdad.

 

-Las barras bravas en Argentina tienen cada vez más protagonismo. ¿Qué influencia tienen en Colombia?

-Tienen peso, son muy grandes, y hay muchos problemas entre ellas. Los hinchas son más percatados, el club trata de ser más privado, y eso ayuda bastante. En Argentina, a veces las decisiones más importantes la toman los barras.

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Comentarios

Vane Ve  |  24-06-2013 09:40:40

Por qué ponen un título encomillado con una frase que no dijo? En la nota dice otra cosa: "Muchas veces me perjudicó la forma con la que se juega en All Boys, porque la pelota viaja mucho por el aire". Sería bueno que no inventen títulos.

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