Espectáculos • Cine LGBTQ+

La inclusión asoma a la pantalla grande

Varias películas asumen un compromiso social al representar la diversidad. "Llámame por tu nombre", "120 pulsaciones por minuto", "Una mujer fantástica", "Love Simon" y "Every Day" son los ejemplos más recientes de una tendencia que, aunque se inició hace décadas, en los últimos años ganó prestigio y consideración. Crónica de una larga lucha.

Sol Bonato @solbonato // Lunes 16 de julio de 2018 | 17:56

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"Llámame por tu nombre", del italiano Luca Guadagnino.

El cine de temática LGBTQ+ goza de buena salud. Más allá de la cartelera comercial, existen muchas producciones que no llegan a las salas. Algunas nominaciones al Oscar, como en el caso de "Llámame por tu nombre", funcionan como atractivo adicional para gran parte del público. "Cada vez hay mayor difusión de este tipo de películas en la Argentina, y tiene que ver con el efecto que han tenido leyes tan importantes como la del Matrimonio Igualitario y la de Identidad de Género. La sociedad tiene más presente la diversidad sexual", afirma María Rachid, secretaria general de la Federación Argentina LGBT. Pero al comienzo la historia fue distinta.

 

Si bien no hay un registro oficial, se considera que la primera película de este estilo fue “Different from the Others”, dirigida por el austríaco Richard Oswald en 1919. La trama central es la historia de dos hombres que, por amarse, son chantajeados. Aunque en su momento fue censurada, tuvo el espíritu de combatir la homofobia social y abordar un tema en aquella época tabú. Películas de este tipo surgían muy esporádicamente y -si no eran censuradas antes- no tenían el espacio del que sí gozaba la corriente homofóbica de la industria.

 

Rachid sostiene que en la historia cinematográfica del siglo XX no hubo muchos cambios con respecto a la proyección de este tipo de personajes: "La forma de personificar al gay o la lesbiana era en general de ridiculización, siempre desde un lugar muy discriminatorio. Eso contribuyó a fomentar estereotipos de mucha violencia en nuestra sociedad”.

 

"Different from the Others" (1919)

 

Si nos ubicamos en la línea de tiempo, un hecho clave en la historia LGBT fueron los "disturbios de Stonewall", una serie de manifestaciones espontáneas y violentas contra las fuerzas de seguridad  que ocurrieron en la madrugada del 28 de junio de 1969, en el pub Stonewall Inn. del barrio neoyorquino de Greenwich Village. El episodio se inscribió en la lucha de la comunidad contra un sistema que perseguía a los homosexuales con el aval del Gobierno, como en la Alemania de 1920.

 

Con Stonewall podemos situarnos en los años 60 y 70, cuando el homosexual era objeto de burla y ridiculización. Los gays eran atormentados y vistos con fobia; nunca un personaje gay era feliz, ya que en esos tiempos destaca para ellos la idea del final trágico. En 1961 se estrenó “La calumnia”, dirigida por William Wylery y protagonizada por Shirley MacLaine y Audrey Hepburn, en un contexto en el que si mencionar las palabras “gay” o “lesbiana” parecía pecado, mostrar una relación homosexual lo era aun más. Pero la trama de ese film no se centra en la exclusión social, sino en la desgracia, la vergüenza y la repulsión que los propios sentimientos generan en una de las mujeres protagonistas.

 

Quien crea que todo personaje LGBT está destinado a un final trágico se equivoca: en 1970 “Los chicos de la banda” tocó la puerta de la industria para revolucionar ese encasillamiento. Dirigida por William Friedkin, sorprendió al público al ser la primera película de la década en mostrar personajes homosexuales con un cariz positivo.

 

 
"Los chicos de la banda", de William Friedkin


Ya en los años 80, las tramas fueron desligándose de lo que se venía viendo
. La sociedad y la comunidad científica se encontraron con una enfermedad desconocida hasta entonces, que luego se llamaría Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) o Virus del HIV. Los miedos y las incertidumbres iniciales, la respuesta de los diferentes grupos sociales, las batallas contra la ignorancia, las luchas por el acceso a un tratamiento, la afectación de los individuos que padecían la enfermada y los efectos en su entorno afectivo han sido frecuentemente reflejados en diversos largometrajes de la época.

 

Es que en esa década surgió la punta del iceberg de la epidemia del SIDA, cuya expansión se atribuyó a los homosexuales. El 11 de noviembre de 1985 la cadena norteamericana NBC presentó la primera película hecha para la televisión sobre el SIDA: "An Early Frost", de John Erman. La información que se ofreció sobre las vías de transmisión fue acertada y, además, se eliminó las paranoias atribuidas a contaminaciones masivas y fallecimientos inmediatos. 

 

"An Early Frost", de John Erman

 

Ya en los 90, el cine consiguió que el público entendiera mejor las reacciones individuales y las vivencias de los que padecían VIH. La ignorancia social generaba miedo y rechazo desmedidos frente a los enfermos. Los grandes estudios no tardarían en sumar esta problemática a sus intereses con "Los amigos de Peter" (Kenneth Brangah, 1992), "En el filo de la duda" (Roger Spottiswoode, 1993) y "Filadelfia" (Jonathan Demme, 1993).

 

El cambio de milenio fue crucial para el cine LGBT. Se abordó el tema con más liviandad e inclusión. En junio de 2015, el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, publicó en su cuenta de Twitter “El amor gana”. Fue luego de que la Corte Suprema de Justicia permitiera que el matrimonio homosexual sea un derecho constitucional, obligando a los trece estados del país que aún lo prohibían a permitir que las personas del mismo sexo puedan unirse legalmente.

 

La aceptación del matrimonio igualitario en el país norteamericano influyó cada vez más en diferentes disciplinas. Fue un motivo más que suficiente para que los productores se pusieran en campaña. La temática LGBT entraba en la agenda política y cultural. No es casualidad que desde ese año se hayan estrenado películas como "La chica danesa", que le valió a Eddie Redmayne un Oscar a Mejor Actor; "Carol", con la galardonada Cate Blanchett; "About Ray", protagonizada por Susan Sarandon; y "Freeheld", con Julianne Moore y Ellen Page. Al año siguiente, "Luz de Luna" ganó el Oscar a Mejor Película.

 

 Carol, protagonizada por Rooney Mara y Cate Blanchett

 

La gran industria se abre a la diversidad reflejando la realidad que sufre el colectivo. De a poco puede apreciarse cómo la homosexualidad se naturaliza. El desenlace de "Llámame por tu nombre" es ejemplificador. El film del italiano Luca Guadagnino dedica sus últimos minutos a mostrar una charla entre Elio y su padre, quien responde con un monólogo sensible y comprensivo: “La mayoría espera que todo pase o reza para que sus hijos se recuperen pronto. Yo no soy un padre así. Si hay dolor, aliméntalo. Si hay una llama, no la apagues, no seas cruel con lo que sentís. Nuestros corazones y cuerpos se nos regalan una vez en la vida”. Como padre, habla a su hijo desde la admiración por quien ha sabido ser valiente y honesto con sus sentimientos.

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