Espectáculos • Música

Vencer los estigmas en distintas tonalidades

¿Por qué hay tan pocas instrumentistas y, de hecho, particularmente en el jazz, la labor de las mujeres se reduce prácticamente a la voz? 

Martín Raschinsky @Martinraschin // Martes 06 de febrero de 2018 | 20:34

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
Billie Holiday, referente en la autosuperación de la cantante contra el patriarcado del jazz.

Existe una enorme corriente en la música que no es del todo reconocida. Una donde lo más importante es la garganta, el micrófono y el público, y donde cualquier mínimo error, nervio o cansancio se nota al instante. Se trata del mundo de las cantantes de jazz.

 

Hay que tener un cuidado constante de la garganta”, comenta Julieta Esses, cantante y estudiante de la Escuela de Música Contemporánea (EMC). Y es que el trabajo de las cantantes-músicas va mucho más allá de una práctica instrumental. No alcanza sólo con ensayar escalas y armonías, entre otras cosas. Ser cantante de jazz es una forma de vivir, de pararse ante los músicos que muchas veces no las consideran pares por el mero hecho de ser mujeres.

 

Las mujeres tenemos que hacer un cambio de autosuperación para romper con los estigmas a la hora de pararnos en frente de un ensamble o incluso de un músico”, comenta la cantante y compositora Josefina Álvarez Gorelik. Sucede que muchas veces a las cantantes no se las tiene en cuenta en un primer momento, debido a un prejuicio que merodea la cabeza de los músicos varones: es cantante, no música. Esto es, sólo usa la voz, no toca ningún instrumento. Esses arremete contra este tipo de afirmaciones: “La voz es el instrumento de la cantante, y como tal se cuida y se estudia. Es súper complejo”.

 

 

Asimismo, la compositora y autora del disco Amapolas Azuladas comenta que el jazz contiene machismo ya desde el comienzo: “El Real Book (el libro de aprendizaje universal para el género) está escrito por hombres, y eso influye a las partes de canto, que están escritas en tonalidades que prácticamente sólo pueden cantar hombres. Las mujeres cantan una quinta más arriba o más abajo”.

 

Por otro lado, la situación de las instrumentistas no es la ideal ya que no se valora de la misma forma a las mujeres que a los varones. "Ves a una mujer pianista y decís: ‘ah, bueno, debe tocar peor que un varón’ ”, asegura Esses, y observa que “si sos una pianista promedio no te consideran tanto”.

 

Sin embargo, la conciencia sobre los machismos en la sociedad está creciendo. Ambas cantantes cuentan que la consideración se corre poco a poco hacia la capacidad y el talento de cada uno. Si bien es cierto que los cuestionamientos hacia los intérpretes no son los mismos, al ser el jazz un género musical tan complejo, los varones están empezando a medir a los artistas más por su genuino virtuosismo y manejo de la armonía.

 

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter