Espectáculos • Teatro

Una obra para reflexionar

"Hija de papá" aborda tópicos como la última dictadura, la apropiación de bebés y la identidad con el objetivo de que "el público empiece a hacerse preguntas incómodas".

Martin Raschinsky @martinraschin // Martes 14 de noviembre de 2017 | 16:09

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
"Hija de papá" invita al diálogo con la realidad. (Foto: @guidobarraco)

Asumimos la responsabilidad de hacer teatro político”, sentencia Luz Moreira, directora de "Hija de papá", obra que se presentará por última vez este sábado a las 20.30 en El Estepario Teatro (Medrano 484). Junto a Andrea Villagrán, quien encarna el papel de Romina, la protagonista, encabeza este proyecto que propone “hacer reflexionar al público”.

 

Temas como las dictaduras latinoamericanas, particularmente las de Chile y Argentina, la apropiación de bebés y la construcción de la identidad son algunos de los delicados tópicos que toca esta obra. En palabras de la directora, se encuentra “esa exageración que limita con lo bizarro y lo cómico” para invitar al espectador a pensar desde otro lado y hacer la obra más dinámica.

 

Romi (Andrea Villagrán), una joven chilena que fue a estudiar a la Argentina, se encuentra inquieta por algo que no sabe qué es. Recibe ayuda de dos amigos y, mediante una serie de sucesos que bien podrían considerarse realismo mágico, descubre una aterradora verdad.

 

Villagrán cuenta que fue interesante trabajar con actores argentinos porque “se generó un encuentro entre dos realidades que tenían mucho en común pero que aun así eran tratadas de manera muy diferente”, en referencia a las políticas de la memoria argentinas y chilenas. Y agrega: “En Chile casi que se tiene que pedir permiso para hablar de política. Acá, en cambio, vas caminando por la calle y hasta un chico de nueve o diez años tiene alguna idea al respecto”.

 

La puesta en escena se compone de una suerte de parada de colectivo, un vidrio traslúcido y varios tubos de luz de diferentes colores que se van prendiendo y apagando según la dinámica de la escena. Asimismo, los diversos acentos e idiomas son moneda corriente en esta obra, casi como si a través de ellos quisiera la directora distender a un público por lo demás envuelto en una trama intensa.  

 

"Hija de papá" invita al diálogo con la realidad, a que la gente se “empiece a hacer preguntas incómodas”. Y tanto la protagonista como la directora y dramaturga aseguran que les encantaría llevarla a Chile.

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter