Espectáculos • Teatro

“No hay mejor escuela que el fracaso”

El actor Daniel Fanego dio una charla sobre el oficio y el ensayo como momento de creatividad. Habló de las sensaciones que genera en él construir un personaje y de las técnicas que lo llevaron a convertirse en uno de los intérpretes más versátiles de la escena nacional. 

Ignacio Dunand @AndyDunand // Martes 10 de octubre de 2017 | 17:50

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"Aprendí a leer las partituras con el cuerpo, no con la cabeza", asegura Fanego. (Foto: Teatro Picadero)

Las puertas del Centro Cultural de la Cooperación (avenida Corrientes 1543) se abrieron una vez más para el ciclo de charlas ODA, organizado por la Fundación SAGAI, con Daniel Fanego como invitado de lujo. “Al contrario de mucha gente que dice que el momento del ensayo es el más creativo, a mí me angustia muchísimo. Me siento más protegido cuando la obra ya está consolidada”, arrancó el actor, que cuenta con un currículum lleno de éxitos como "Los Siete Locos", "Resistiré" y "Tratame bien", entre otros.

 

Reniego de las cámaras, aunque ahora invadieron los ensayos. Parece que está de moda documentar todo. Creo que estos son un espacio de mucha intimidad, y yo la defiendo”, afirmó el actor. No hay nada peor que la presión a la hora de practicar una obra teatral; la incertidumbre y el temor son visitantes con los que Fanego se topa frecuentemente. Además, aseguró que los momentos previos al estreno son de mucho caos y que en lo personal nunca se destacó por ensayar demasiado sus papeles.

 

“Vengo de una oficina de banco. No tengo formación académica actoral. Terminé de casualidad en un escenario y, con el tiempo, forjé una carrera que hoy suma 40 años de trabajo”. Fanego, observado con atención por un auditorio lleno, se animó a revelar el secreto para poder personificar mejor sus roles: “Me pasó muchas veces el tener que interpretar algo que no entiendo. Al principio me agarraba la cabeza y trataba de buscar explicaciones para retener los textos. Luego, aprendí a leer las partituras con el cuerpo, no con la cabeza. A veces hay que dejarse llevar, dejar de encontrar el sentido a las cosas y que, en cambio, el sentido lo encuentre a uno”.

 

El actor protagoniza "Jugadores" en el Teatro Picadero. (Foto: J. Monferini)

Un Fanego cada vez más distendido contó, por ejemplo, que disfruta mucho interpretando villanos porque encuentra en ellos un doble desafío, ya que son personajes conflictivos que no obstante tienen que empatizar con la platea. “Los héroes suelen ser bastante plomo”, confesó.

 

Retomando el eje del encuentro, Fanego tocó un tema importante que puede estimular o dañar las emociones de cualquier actor o actriz: las críticas. “Me han dicho cosas horribles. Cuando estrené 'Romeo y Julieta' para la televisión, un crítico sentenció: 'Fanego, evidente admirador de Alfredo Alcón, va del balcón al Alcón sin generar emoción´”, recordó entre risas. Ahora asegura que no se deja influenciar por lo que se dice. Ni siquiera por las buenas críticas, ya que se trata de la opinión de una sola persona que, de afectar su trabajo, puede llegar a condicionar a más de un futuro espectador.

 

Para concluir, propuso reflexionar acerca del fracaso, palabra temida por aquellos que transitan el ambiente de las artes y la dramaturgia. “No hay mejor escuela que el fracaso. A veces te tornás repetitivo y cuando no te tienen en cuenta, no te suena el teléfono y dejan de aparecerte propuestas laborales, empezás a preguntarte por qué las cosas salen mal y qué vas a hacer al respecto”. A sus 62 años se siente convencido de que arriba del escenario nada lo puede asustar, lastimar o detener. Ahí arriba deja, precisamente, de sentirse en un abismo.

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