Espectáculos • Teatro

"La poesía queer es el tango de nuestra época"

Diario Publicable habló con los actores Moisés Delgado y Patricio Ruiz sobre "Seducidxs y Amaneradxs", la obra que presentan un jueves por mes en Casa Brandon.

Edison E. Avila // Jueves 10 de agosto de 2017 | 17:14

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Ruiz y Delgado aspiran a quitarle solemnidad al tango.

El tango tiene puntos de contacto con ciertos estereotipos asociados al mundo gay: su origen en los arrabales, cuando era bailado sólo entre hombres y a escondidas del mundo, tiene que ver con esto. Además de un cierto halo de melancolía y destino trágico. Con un registro que se aleja del sufrimiento propio del tango, "Seducidxs y Amaneradxs" (todos los segundos jueves de cada mes a las 22 en Casa Brandon, Luis María Drago 236) se propone deconstruir esa visión.

 

Moisés Delgado -actor, bailarín y cantante-, y Patricio Ruiz –actor, director y poeta-, a partir de vivencias propias de quienes vinieron del interior, amalgaman tangos como "Flor de Fango", interpretado por Delgado en género femenino, y poemas queer que transitan por la soledad, el sexo y el desamor en voz de Ruiz, acompañados por la guitarra de Gastón Mayol y en un espacio escenográfico austero y colorido. Tanto en escena como fuera de ella, Delgado y Ruiz se comunican con un lenguaje propio de la militancia en la diversidad y el género, reemplazando las "a" y las "o" por "e" o "x".

  

“Desde 'Seducidxs y amaneradxs' proponemos un show en el que reírse, escuchar, empoderarse, fumarse un porro y cagarse de risa, entristecerse. Y está bueno encontrarse con otres. En ese sentido, Casa Brandon es un lugar de encuentro, un refugio que nos hace el aguante y apuesta por proyectos. Siento que el acto más valiente que podemos hacer es dejar de ‘militar en Facebook. Salir a la calle y encontrarnos”, explica Ruiz en diálogo con Publicable.

  

 

Para Delgado, el tipo de tango sobre el que indaga “tiene un género claro, que es el de un varón cantándole a un varón”. Ruiz se considera “une privilegiade". Y explica: "En mi familia siempre se pudo curtir algo un poco más feminista, pero muchas de las historias de las que hablo son esas a las que me ha acercado desde pequeñe mi madre por ser médica y atender a chicas trans; siempre pensé que ser pute me ha abierto la puerta a mundos muy distintos y disidentes que la heterosexualidad de un pueblo como Azul no da a las personas que viven ahí”.

 

Este año, Casa Brandon invitó a Ruiz a armar un espectáculo. Inmediatamente el director y poeta escribió a Delgado para compartir el espacio. En palabras de Delgado: “Fue un momento muy sincero, algo así como ‘improvisemos amiga’”. Ruiz destaca ese grado de libertad en el armado del show: “Nos manejamos con soltura en los encuentros; cada uno trae algo distinto cada semana, se dialoga, se abre al público y la gente empieza a opinar, así como el ‘Qué te gritaron en la calle’ (una parte del espectáculo en la que los espectadores expresan términos con intención ofensiva que hayan recibido en la vía pública), siento que se vuelve un magazine por momentos”.

 

Para Delgado, “el arte sirve para empoderarte porque te permite recuperar una sensibilidad propia de ser del interior que Capital te roba. Y sigue: "Buenos Aires está súper estimulada y uno se cierra acá. Yo tuve que recuperar mi sensibilidad y construirme varón y marica, indagar y descubrir qué es el Arte Disidente, una expresión desde una perspectiva de género y del movimiento LGBT que escapa a los estándares del mainstream”.

 

Para Ruiz es fundamental evitar la solemnidad en el arte. “Si me preguntan qué movimiento artístico quisiera hacer, digo que me gustaría desolemnizar absolutamente todo. La solemnidad es prima hermana de la muerte. En los velorios de mi familia siempre nos cagamos de risa. Siempre estoy esperando un velorio familiar para encontrarnos más allá del dolor. El drama se puede habitar desde un lugar desolemnizador”.

 

Sobre este tema, Delgado cita la versión del tango “Uno” que es parte del espectáculo y en la que incluyen frases de perfiles extraídas de Grindr (una app de citas gay). “Es cuando soy más sincero e intento mostrar la peor de mis miserias, y no quiero que quede en un chiste sino que realmente pueda desolemnizar el tango, que durante mucho tiempo fue una expresión que permitía que los ‘machos’ lloraran, pero de una manera falsa e impostada. No como lloramos los hombres, o por lo menos este tipo de hombres, estas maricas. El tango nunca se hace cargo, siempre le echa la culpa al farol, al empedrado… ‘me lo pedía el corazón’, no era que me hice cargo, y eso tiene algo de diva y yo juego mucho con eso. De ahí mi versión de ‘Uno’, que es muy sincera, desde un lugar muy oscuro, porque en las apps y redes sociales yo me sentía violentado, no cabía nunca en el perfil, por ser gorda, marica, pobre, del interior, o no tenía la disidencia justa para el mariconajefluo de Buenos Aires”, agregó.

 

Al referirse al contexto social actual y a sus poemas, Ruiz aseguró: “Creo que en este momento, tristemente, son urgentes. Hoy reivindico ser pute cuando han aumentado los casos de homofobia y de golpes a personas del colectivo de diversidad y disidencia sexual. Vuelve a ser vigente algo que yo pensaba que de aquí a unos años iba a ser un recuerdo de alguien que militaba en un momento. Eso también es parte de por qué nos juntamos con Moisés, tenemos la necesidad de expresarnos artísticamente, pero también de decirle al público que esto está pasando. La poesía queer es el tango de nuestra época".

 

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