Espectáculos • Teatro

Los demonios de David

"El frasco", de Bruno González, es la historia de un reencuentro teñido de resentimiento y desconfianza entre un hombre preso de sus alucinaciones y cuatro antiguos amigos. La obra se presenta todos los domingos a las 21, con una cata de vino a las 20.30, en el Centro Cultural Espacio Urbano. 

Catalina Roig @CATAROIG // Jueves 08 de junio de 2017 | 16:42

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La obra marca el debut de la compañía de teatro “Shift Happens”.

Una mesa, cuatro vasos y una luz sombría es la escenografía de la obra de teatro “El frasco”. El espectador entra luego de probar el mismo vino que toman los actores durante una obra que se desarrolla entre alucinaciones y acusaciones. Basada en la canción "Un frasco", de La vela puerca, la historia parece simple: se trata de una venganza.

 

Todo empezó un día que estaba escuchando la canción en el auto y me dije que eso era una obra de teatro”, cuenta el director Bruno González sobre su cuarto trabajo. Ahí comenzó el proceso de armar esta puesta que marcaría el debut de la compañía de teatro “Shift Happens”, conformada por el propio González,  Cristian Trigueros y Juan Pablo Rabino, que se conocieron en el ambiente del teatro.

 

El protagonista de la historia, David, invita a cenar a cuatro antiguos amigos con los que hacía mucho tiempo había formado una banda de ladrones. A medida que el relato avanza se va descubriendo la verdadera razón por la que los invitó: develar las mentiras que han ido construyendo y que le devuelvan las experiencias de su vida que han robado.

 

La obra lleva a ver los demonios internos del protagonista, que están representados por cada uno de sus invitados. A través de la música, que va marcando el ritmo, y con ayuda de la iluminación, se puede percibir lo que pasa dentro de su atormentada cabeza. A medida que va aumentando la tensión, el protagonista discierne cada vez menos entre realidad e imaginación. “La música que suena está, conceptualmente, dentro de la cabeza del protagonista”, explica el director. La puesta utiliza muy bien el recurso de la música en vivo -guitarras eléctrica y acústica, un cajón peruano y un ovni drum- para que el espectador también se sienta agobiado por esas voces. 

 

 

Sin embargo, no es una obra que se quede anclada en un ambiente sombrío y oscuro. Tiene muchas situaciones ridículas y divertidas que alivian la tensión de algunos fragmentos, y otras dramáticas que permiten ver el dolor que provoca enfrentarse a ciertas verdades que se pensaban enterradas. González dice: "Creo que hay ciertas mentiras que decimos y van quedando, y en base a eso se van construyendo múltiples historias. Quizás sobre esa mentira hay muchas verdades, pero la mentira es la base”.

 

El personaje de David, interpretado por Lucas Aldasoro, está muy bien logrado: es complejo y provoca pena, lástima y miedo, todo a la vez. Los otros actores (Matías Asenjo, Mauro Rey y Lucas Sulpizi) logran transformarse en esos demonios de la cabeza de David y luego volver a sus personajes con mucha naturalidad. Cada uno de ellos encaja muy bien. González asegura que es debido a que se realizó un concienzudo casting para elegirlos. “Por algunas experiencias que habíamos tenido, no queríamos contratar amigos e hicimos casting, que para este nivel de off es bastante raro. El resultado fue espectacular. Cuando completamos el elenco no lo podíamos creer”, explicó.

 

“Un frasco” se presenta todos los domingos a las 21, con una cata de vino a las 20.30, en el Centro Cultural Espacio Urbano. 

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