Espectáculos • Otra víctima del 'club de los 27'

Amy Winehouse, la fugaz Reina del Soul contemporáneo

A tres años de su muerte, Publicable recuerda a la cantante y compositora británica. Una vida que osciló entre las luces del éxito y las sombras de los excesos.

Macarena Rodicio @macarodicio // Martes 22 de julio de 2014 | 23:57

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
Winehouse murió a los 27 años ahogada en alcohol. (Foto: Facebook oficial)

Aún hoy, el entorno de la artista culpa a Fielder-Civil de haberla arrastrado al oscuro mundo de las drogas duras y el alcohol.

Tatuajes, ojos exageradamente delineados, atuendos provocativos que enmascaraban su timidez y una canción que hablaba de rehabilitación y parecía vaticinar lo que sería el principio del fin de la cantante británica.

 

Amy Jade Winehouse nació el 14 de septiembre de 1983 en un pueblo al norte de Londres, Inglaterra. Rebelde, controvertida y ecléctica, Winehouse marcó un antes y un después en el mundo del soul y el jazz, a pesar de su efímera carrera. Su corta vida osciló entre las luces del éxito y las sombras de los excesos: amores tóxicos, desórdenes alimenticios y adicciones a las drogas y al alcohol.

 

Winehouse fue criada en el seno de una familia judía humilde, y tuvo una infancia normal y corriente. Su padre, que era taxista, fue el encargado de inculcarle su amor por la música y su fanatismo por Frank Sinatra; su madre trabajaba como farmacéutica. Todo era color de rosas en la vida de la pequeña Winehouse hasta que descubrió que su padre tenía una amante. Cuando tenía sólo nueve años, protagonizó lo que sería uno de los golpes más grandes de su vida: el divorcio de sus padres. No fue fácil para ella entender que aquella familia perfecta que tanto admiraba era una farsa y, tiempo después, llegaron los intentos de suicidio.

 

Su espíritu rebelde y su personalidad contestataria hicieron que Winehouse fuera expulsada del colegio durante su adolescencia. La introvertida y solitaria joven encontró en la música un espacio para sobrellevar el traumático divorcio de sus padres, y escaparle a sus fantasmas.

 

La cantante y compositora alcanzó la fama mundial en 2006, con su single Rehab. Dotada de una voz potente y singular, Winehouse se convirtió en un ícono del soul y el jazz contemporáneo, siendo la anti-heroína del pop superficial y vacío que triunfaba por aquellos años.

 

Frágil, vulnerable y conflictiva, Winehouse se embarcó en una relación con Blake Fielder-Civil que, lejos de llevar tranquilidad a su vida, añadió más drama. La relación enfermiza entre Winehouse y Fielder-Civil era conocida por todos: se mostraban en público cubiertos de moretones y cortes, producto de las fuertes peleas que protagonizaban a diario. Aún hoy, el entorno de la artista culpa a Fielder-Civil de haberla arrastrado al oscuro mundo de las drogas duras y el alcohol.

 

El 23 de julio de 2011, Winehouse murió ahogada en alcohol; 416 miligramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre –cinco veces más alcohol que el permitido para conducir-, y se unió al famoso Club de los 27, junto a estrellas como Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison.

 

Lo cierto es que Amy Winehouse fue un misterio que nunca podremos develar. Una joven pequeña, con una voz inmensa. Una personalidad desafiante y atrevida, que escondía a una chica atormentada y triste. Una mujer con un don natural que parecía pesarle, y una cárcel de la que nunca pudo salir.

 

 

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.
Video

Back to Black, uno de sus hits.

Facebook

Twitter