Especiales • EL VOTO FEMENINO CUMPLE 65 AÑOS

El voto femenino en primera persona

A 65 años del primer voto femenino, dos protagonistas de aquella histórica jornada contaron su experiencia a Diario Publicable. “Vino un señor al campo donde vivíamos y nos dijo que podíamos votar, sentimos que podíamos ayudar”. “Había hombres que no estaban a favor, les asustaba la idea de semejante participación”.

S. D. Waisbrod, M. Sabinio Rossi, D. León y A. Lucaroni // Miércoles 02 de noviembre de 2016 | 17:52

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Rebeca Eigelman nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y emitió su primer voto en 1951 de acuerdo a la Ley 13.010. (Foto: Sonia Domínguez Waisbrod)

¿Cómo habrá sido votar por primera vez para las mujeres argentinas, muchas de ellas acostumbradas a que este derecho estuviera reservado solo a los hombres? ¿Qué sensaciones les despertaba esta posibilidad? ¿Ellos habrían cambiado su mirada hacia ellas? ¿Y los comentarios de los vecinos? Dos mujeres que votaron por primera vez en 1951 dieron su testimonio a Diario Publicable.

 

“Este país es muy machista, siempre lo fue. Había hombres que no estaban a favor del voto femenino, les asustaba la idea de semejante participación de la mujer, o al menos eso fue lo que yo percibí: una suerte de miedo. A partir del sufragio femenino las mujeres comenzaron a tener participación política pero no sólo a través del voto, sino que además empezaron a ocupar cargos políticos. Evita logró hacer entrar una gran cantidad de diputadas al Congreso pero, aunque ella puso la firma, la persona que primero impulsó el voto femenino fue Alicia Moreau de Justo. No obstante, la historia no la ha reconocido. Recuerdo de esa época los carteles en la calle con la fórmula Perón-Quijano. Sin dudas el sufragio femenino fue posible gracias al peronismo. Los radicales se oponían”Rebeca Eigelman, de 84 años, vecina de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

“Vino un señor al campo donde vivíamos y nos dijo que podíamos votar. La sensación fue de inclusión, sentimos que podíamos ayudar. Estábamos tan contentas, íbamos a elegir quién dirigiría el país. Algo que era solo de hombres, a partir de ese momento podíamos hacerlo nosotras también. No recuerdo comentarios negativos de parte de ellos, que les molestara o nos trataran diferente. Votar nos cambió mucho, no éramos una cosa al lado de los hombres. Teníamos poder para tomar una decisión. Éramos iguales, personas”. Delfina Inés Maranzano, de 85 años, residente en el pueblo bonaerense de Cucullú.

 

Delfina Inés Maranzano nació en Cucullu, partido bonaerense de San Andrés de Giles, y su primer voto fue en 1951. (Foto: Marianela Sabinio Rossi)

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