Especiales • A 60 AÑOS DEL 4º TÍTULO MUNDIAL DE FANGIO

Moss, el gran rival y amigo del Quíntuple

La relación de dos leyendas del automovilismo que compitieron codo a codo en los comienzos de la Fórmula 1 y que también fueron compañeros a lo largo de la vida.

M.F. Amaya, F. Dannemann, F. Liserre, V. Rodríguez // Martes 23 de agosto de 2016 | 15:19

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Fangio y Moss, ya de grandes (1991), junto a las Flechas de Plata del ’55 (Foto: cochesclasicosdehoy.com).

“Campeón sin corona” es un título del que nadie se orgullece, salvo Sir Stirling Moss, cuatro veces subcampeón de Fórmula 1, tres de ellas perdiendo frente al quíntuple Juan Manuel Fangio. “Fangio fue mi maestro, pero también mi gran sombra. Nunca fui campeón mundial, pero me enaltece decir que no pude serlo porque lo tuve adelante a él”, aseguró.

 

Al verlo en fotos con 86 años y lentes, nadie imagina que se trata de de una de las grandes leyendas de la F1 y el único participante vivo de la segunda temporada de la Máxima, dado que no queda ningún sobreviviente de la primera, en 1950. Pero a pesar del paso de los años, esas imágenes del británico dejan traslucir la misma seriedad con que él afrontaba los riesgos que implicaba correr en aquellos años.

 

Moss nació en Londres, en 1929, hijo de Alfred Moss, un dentista y piloto que llegó a competir en las famosas 500 Millas de Indianápolis, en 1924. De él heredó la pasión por las carreras, que empezó a despuntar a los 19 años y que no se detuvo hasta 1962, cuando un serio accidente en el circuito de Goodwood lo alejó definitivamente de las pistas. Y fue en los años '50 cuando se convirtió en un gran rival pero también en un amigo del Chueco, de quien además fue compañero de equipo en Mercedes Benz, en 1955.

 

El 17 de julio de 1995, al enterarse de la muerte de Fangio, Moss tomó el primer vuelo que consiguió a Buenos Aires para poder despedirlo como se merecía. Incluso fue uno de los que llevó el ataúd del automovilista hasta su última morada. En esa ocasión, junto al tricampeón mundial Jackie Stewart –otro astro de la F1 presente en las exequias–, el inglés dio una entrevista sobre sus vivencias con el Quíntuple. En ella no sólo se nota el respeto que le tenía, sino también el enorme cariño que sentía por él. Y entre muchas anécdotas lo recordó así: “Fangio era una persona muy especial, siempre amable y educado, un hombre muy cercano. Él era un perfecto caballero”.

 

Sterling Moss habló sobre Fangio, su eterno rival. 

 

Diez años después, Moss volvió a Buenos Aires para la inauguración del monumento a Fangio que se encuentra en Puerto Madero, frente al edificio de DaimlerChrysler Argentina.

 

Con estos gestos, Moss tal vez reconoció los que el argentino había tenido con él. Por ejemplo, cuando le facilitó vencer de local en 1955, en la pista de Aintree, cerca de Liverpool. O cuando en vísperas del Gran Premio de Cuba de 1958, ya en manos de la guerrilla castrista, el Chueco evitó que sus captores también secuestraran al inglés, que acababa de casarse, para evitarle un dolor a su familia.

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