Especiales • A 15 AÑOS DEL 11-S

El dolor, el horror, la memoria

En Nueva York, un museo fue construido bajo tierra para organizar los objetos y los recuerdos de aquella jornada.

V. González Oddi, C. Vicente // Jueves 18 de agosto de 2016 | 17:54

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El "muro de las caras" recuerda a las víctimas del atentado. (Foto: National September 11 Memorial Museum)

El National September 11 Memorial Museum fue inaugurado en mayo del 2014, al sur de Manhattan, en recuerdo a las personas que murieron aquel 11 de septiembre. Está en 180 Greenwich Street, entre Fulton Street y Liberty Street.

 

El museo se encuentra 21 metros bajo tierra, debajo de dos enormes fuentes, instaladas donde estaban en su momento las dos torres. Cuenta con 7 pisos. Está abierto de 9 a 20, pero lo ideal es entrar lo más temprano posible para llegar a recorrerlo entero. 

 

El recorrido comienza con la “Historical Exhibition” (exhibición histórica), que cuenta desde el comienzo hasta el final todo lo sucedido aquel día, cronológicamente. Luego viene la “Memorial Exhibition”, donde hay cascos de los bomberos rescatistas, una ambulancia quemada, cabinas telefónicas destrozadas y pertenencias de las personas que lograron o intentaron escapar, entre otros objetos. Siguiendo el recorrido, está la “Wall of Faces”, una pared en la que hay una foto con información de cada una de las víctimas, que proporcionaron sus familiares para recordarlos.

 

Muchos de los que lo han visitado coinciden en que, a medida que fueron bajando, cada piso del museo vuelve más fuerte y triste la experiencia, ya que el último piso cuenta con una sala en la que se reproduce contenido confidencial. A este contenido sólo tiene acceso quien lo visita porque está prohibido filmarlo. Los videos muestran el ingreso de los terroristas al aeropuerto previo al secuestro de los aviones, así como la búsqueda y captura de Bin Laden. Hay también cabinas con teléfonos que reproducen audios estremecedores de los pasajeros de los aviones segundos antes del impacto.

 

Al finalizar el recorrido, que puede llegar a durar más de 4 horas, hay varias pantallas que invitan a dejar un mensaje. Allí está la única viga intacta que quedó luego del derrumbe, en la que los bomberos, médicos y rescatistas dejaron sus condolencias hacia las víctimas y sus familiares, quienes también aportaron sus propios mensajes de dolor.

 

Al salir se encuentran las enormes fuentes, en las que están escritos los nombres de todas las víctimas que fueron reconocidas, ubicados según fueron encontrados sus restos o también a pedido de familiares para que ciertos nombres se encuentren unidos.

 

Entrada General: 24 dólares.

Mayores de 65 años, menores y familiares de las víctimas entran gratis.

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