Especiales • LA NEGATIVA A UN CARGO PÚBLICO

Los medios de comunicación y el peronismo

Un historiador del Museo Evita afirmó que Perón construyó “poder, hegemonía y legitimidad” sin el apoyo del periodismo. Además, recordó que antes de que Eva oficializara su renuncia a ser vicepresidenta, los titulares dieron por cierta la fórmula que no fue.

L. Dávalos, A. Rodríguez, P. Stokelj y F. Toranzo // Miércoles 17 de agosto de 2016 | 19:28

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Una edición histórica del diario La Razón muestra en su portada a una multitud aclamando la fórmula Perón-Perón.

“Perón pudo construir poder, hegemonía y legitimidad sin el apoyo de los medios de comunicación. Estando en el poder, trató de generar una política de medios que acompañara la gestión, desde la creación de medios, y, en algunos casos, como con La Vanguardia, con el cierre de medios”, sintetizó el historiador del Museo Evita Santiago Regolo, respecto de la relación entre el general Juan Domingo Perón y los medios de comunicación.

 

“El peronismo asumió el poder sin el apoyo de los medios, salvo del diario La Época”, agregó, al responder si el periodismo había influido a favor de que Perón llegara a la presidencia en 1946. Ya como primer mandatario de Argentina, el general, según Regolo, intentó generar una política que acompañara la creación de medios. “También durante ese tiempo se cerraron medios de comunicación, con el objetivo de que solo circulara la versión oficial, como en la revista Mundo Peronista y los diario La Prensa, El Líder, Democracia, La Razón, Crítica. Los opositores, La Nación y Clarín, no iban a hablar de más, ya que el contexto era incierto, y no iban a arriesgarse porque suponían qué les sucedería”, afirmó.

 

En referencia a la renuncia de Eva Perón a ser candidata a vicepresidenta en la fórmula encabezada por Perón para las elecciones presidenciales de 1951, el historiador explicó que produjo una actitud desinteresada y altruista que permitió generar un retrato del significado de la figura de Eva como ícono de altos valores políticos y morales que no perseguía ningún cargo público.

 

Evita formalizó su renunciamiento el 31 de agosto de 1951, por Radio Nacional, luego de que, el 22 de agosto del mismo año, en el denominado Cabildo Abierto del Justicialismo, dejara la duda sobre su decisión final ante la candidatura, lo que provocó confusión en los medios de comunicación. Crítica tituló: “El pueblo ya los eligió”, La Razón afirmó: “Aceptan ambos el mandato popular”, y Democracia, que Eva había aceptado la candidatura.

 

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