Especiales • LA NEGATIVA A UN CARGO PÚBLICO

El privilegio de tener más años que la historia

El diputado nacional y secretario general del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, Lorenzo Pepe, vivió el Cabildo Abierto del Justicialismo, del que recuerda, puntualmente, cuando Eva lloró abrazada a Perón.

M. Alderete, J. Beros, A. Bronzini // Miércoles 17 de agosto de 2016 | 19:25

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El emotivo abrazo de Evita y Perón en el Cabildo Abierto. (Foto: Biblioteca del Instituto Nacional Juan D. Perón)

Dicen que hay miradas que hablan por sí solas, y una de ellas es la de Lorenzo Pepe, diputado nacional y secretario general del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, porque sus ojos fueron testigos del día que, según él, cambió la historia del peronismo. Emocionado, recorre con la memoria el Cabildo Abierto del Justicialismo, el 22 de agosto de 1951, se detiene en el abrazo de Perón y Evita, y figura cómo ella apoyó la cabeza en el hombro de “su general”, delante de las casi dos millones de personas que habían aguardado, frente al Ministerio de Obras Públicas, que la entonces primera dama aceptara acompañar como vicepresidenta a su marido en las presidenciales del ’51.

 

Recuerda ese día como una fecha festiva, en la cual los militantes respondían a sus líderes sindicales con los ojos cerrados, porque sabían que harían historia. El 31 de agosto del mismo año, el tiempo se le hizo eterno cuando Evita, con la voz quebrada, renunció, por Radio Nacional, a la candidatura a la vicepresidencia. Arriesgándose a jugar con los condicionales, puntualmente “qué hubiera pasado si Eva hubiese aceptado el cargo”, Pepe, sin dudar, afirma: “Nos hubiera fortalecido mucho más como nación: nadie se le iba a oponer. Hubiera sido la alegría de mucha gente”.

 

Sumido en el relato, avanza hasta el 26 de julio de 1952, cuando Evita murió. “Perón perdió a la mejor de sus discípulas, y la gente más humilde, su cordón umbilical”, afirma, y finalmente, asegura que a Eva se la recuerda como la madre simbólica de millones de niños necesitados, que llegó a representar todo lo que la mujer puede dar cuando está decidida políticamente. “Que se quede tranquila, que todos la seguimos recordando como nuestra Evita y con mucho cariño”, concluye.

 

 

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