Especiales • A 40 AÑOS DE LA NOCHE DE LOS LÁPICES

El lápiz que escribió la historia

Con 58 años y sobreviviente de uno de los centros de detención de la dictadura, Pablo Díaz recuerda a sus compañeros y reivindica la lucha de los jóvenes militantes.

C. Cafiso, I. Morari, M. Schvartz // Viernes 06 de mayo de 2016 | 19:21

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Hace unos años, Pablo Díaz volvió a nacer: luego de ser secuestrado durante la llamada Noche de los Lápices y estar detenido en el Pozo de Banfield, es uno de los que sobrevivió para contarlo. Siempre tuvo presente el horror, pero con un master en resiliencia, pudo “prepararse para la vida”. A sus 58 años, su personalidad es como la casa donde vive: llena de colores y luminosa. Cuarenta años después del episodio, tiene la fantasía de volver a encontrarse con sus compañeros y que se den cuenta de todo lo que hizo para que se los conozca y no se los olvide nunca.

 

Díaz fue detenido el día de la primavera de 1976, cinco días más tarde que el resto de sus compañeros. Hoy asegura que su rol, es el de dar su testimonio en colegios, en Tribunales, y contar su historia que, como él dice, “es un mandato”.

 

Un mandato que, 39 años atrás, fue un juramento del cual hoy se siente responsable. Un juramento que hizo con su compañera María Claudia Falcone y con sus amigos, a quienes vio por última vez en un centro clandestino de detención.

 

Así, decidió ser participe. Y lo hizo, también, por los familiares. “Porque ellos lo necesitan más y para mantener viva la memoria de los chicos”, asegura. Con su obsesión como estandarte de que vuelvan a aparecer y para cumplir su juramento, comenzó a testimoniar en la CONADEP, con el regreso de la democracia, una vez que estuvo en libertad.

 

Años más tarde, durante el Juicio a las Juntas, Pablo dio aquel testimonio que luego tomaría relevancia pública. Sin embargo, él sentía que faltaba algo más, una cuestión personal: el juramento con Claudia.

 

 Cronistas: Malena Schvartz e Irina Morari - Cámara: Candela Cafiso - Edición: Amílcar Otero

 

Así, desde los organismos defensores de los derechos humanos, Pablo vio que lo que él percibía como “gente común”, es decir, no afectada de manera directa, iba a la plaza principal de La Plata donde habían colgado fotos de los desaparecidos por primera vez. Allí se quedaban horas mirando. Ahí descubrió que los desaparecidos no eran una instancia anónima, sino que tenían una identidad. Con esa imagen, decidió hacer la película “La Noche de los Lápices”, casi obligatoria en las secundarias.

 

Para él, la película tomó estado público y fue bien recibida por los estudiantes por tres motivaciones. “El primero es la sensibilidad, que la veíamos cuando íbamos a barrios a hacer trabajo social. Luego el amor. Porque los jóvenes aman, no tienen las restricciones que tienen los adultos. Y, por último, el epílogo de lucha, que fue el boleto estudiantil”, explica.

 

En paralelo a la película, creó el libro, que permitió poner un poco más de historia con respecto a una identidad. Sin embargo, aclara que “todo fue una instancia egoísta”. Él quiso hacerlo personalmente, porque su juramento así fue: Claudia le había pedido que no la olvidara.

 

Y nunca lo hizo. Así lo justifica: “La Noche de los Lápices es una historia de amor, en cuanto a que yo no me olvidé de Claudia ni de mis compañeros”. Para Pablo, Claudia va delante y ellos van atrás. “En la práctica, nuestro amor no fue cotidiano, es un amor mucho más trascendental porque nació de situaciones extremas, del horror y del dolor”, aclara.

 

Pablo siempre destacó la reivindicación de la militancia y de la movilización de los jóvenes que permiten que hoy ya no se sienta “culpable de haber luchado por un país mejor”. Sobre la situación actual del movimiento estudiantil, opina que le parece haber logrado con éxito el tema del epílogo de la lucha por una reivindicación justa, porque aun hoy se sigue luchando por lo mismo.

 

Casado y con 3 hijos –uno de ellos nacido un 24 de marzo–, positivo y feliz, reflexiona: “¿Por qué creen que yo amo a Claudia a pesar de los 40 años? Porque es una historia de amor”.

 

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