Especiales • Elecciones 2015 - Daniel Scioli

Karina, de modelo a primera dama

Conoció a Scioli cuando tenía 18 años. Se casaron, se divorciaron y volvieron a vivir juntos. Una compañera fundamental en la carrera hacia la Rosada.

P. Machado, F. González y E. Lavigne // Lunes 14 de septiembre de 2015 | 20:32

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Karina Rabolini se convirtió en una pieza clave en la campaña presidencial de Daniel Scioli. (Foto: FB Karina Rabolini)

Rabolini representa un papel fundamental en la vida privada de Scioli, pero también en la vida política.

A la mañana del 10 de noviembre de 1986, poco pareció importarle una década de diferencia entre una bella modelo y un corredor de lanchas heredero de una casa de electrodomésticos. A ellos tampoco. “Nos enamoramos a primera vista”, sería la frase con la que Karina Rabolini recordaría más tarde esa mañana en el Delta del Paraná en la que conoció a Daniel Scioli, y en la que comenzó un vínculo inquebrantable que ya lleva casi 30 años a pesar de las pruebas por las que tuvieron que pasar.

 

Se conocieron en un muelle un domingo a las 10.30. Él bajaba de una lancha con un mameluco, se acercó a ella y le pidió su teléfono. Tuvo que pedir a los gritos una lapicera para anotarlo. Ese mismo día la invitó a comer a su casa. Él tenía 28 años y ella 18.

 

Karina Rabolini nació el 27 de abril de 1967 en Elortondo, Santa Fe. Fue la segunda hija del matrimonio Rabolini. Desde muy pequeña su madre la hizo estudiar piano, inglés, baile, dactilografía y decoración. Karina desde temprana edad impactaba por su belleza.

 

A sus 14 años sus padres se mudaron a Buenos Aires, y ella continuó sus estudios secundarios en el colegio Jesús María. Ese mismo año, aprovechando su belleza, la acercaron a la agencia de modelos de Virginia Elizalde y comenzó su carrera de inmediato. Posó para las revistas de moda más conocidas del país, debido a su éxito, al tiempo y a la exposición que este le requería, tuvo que rendir el último año de secundaria libre. Para ese entonces, Karina diseñaba ropa interior, tras lo cual, comienza su propia empresa de lencería que llevaría su mismo nombre, este sería el inicio en el mundo de los negocios.

 

A los 18 años mientras presenciaba una carrera de off shore en el Delta del Paraná, conoció a Scioli, y si bien se supo que a su padre poco le simpatizaba que su hija entablara una relación con un hombre 10 años mayor que ella, esto no fue un impedimento para ellos. Luego de cinco años de noviazgo, la pareja contrajo matrimonio el 10 de diciembre de 1991, en el registro civil ubicado sobre la calle Uruguay al 700, de la Ciudad de Buenos Aires. Los testigos de la boda fueron José Scioli, hermano de Daniel y Andrea Rabolini, hermana de Karina. “Hace cinco años que vivimos juntos y tenemos una relación muy linda. Nos tocó vivir momentos tristes, lindos y desesperantes. Eso puso a prueba nuestra pareja. Vamos a seguir siendo muy felices”, declararía Karina por ese entonces.

 

Momentos difíciles de la pareja

En 1987 fueron víctimas de un incendio en el edificio donde vivían, ubicado en Callao y Posadas. Esa madrugada se produjo una explosión en el piso de debajo del departamento que habitaban, y rápidamente comenzó a incendiarse el suyo. Para salvarse no les quedó otra opción que saltar al balcón más cercano que tenían, ocho metros abajo. Este salto le costó a Karina varias fracturas en sus piernas, una internación prolongada, y una lenta recuperación en silla de ruedas y muletas.

 

Dos años más tarde, en 1989, nuevamente el infortunio los sorprendió, pero esta vez quien pagaría el costo de salvar su vida sería Daniel Scioli, con la pérdida de su brazo derecho. El 4 de diciembre de ese año se corrían los 1000 kilómetros del Delta (el mismo acontecimiento en el que se conocieron) y Daniel competía con su embarcación Gran Argentina, cuando llegó a la altura de Ramallo perdió el control de su lancha a raíz de una ola generada por un buque pesquero, y se estrelló, salió despedido de la embarcación y en el trajín la hélice le corto el brazo. Fue rescatado por un helicóptero y llevado al hospital.

 

Hacia 1994, una nueva prueba se cruzaría en el camino de la pareja, pero esta vez poco tenía que ver con su “mala suerte” o “un capricho del destino”. Esta vez sería el destape de un hecho oculto durante 16 años, la paternidad de Daniel. Pero no sería él el encargado de revelar este hecho, sería un programa de televisión donde advertían que la justicia le reclamaba a Scioli que reconociera a su hija, Lorena, fruto de una relación ocasional. Esto fue demasiado para Karina y la relación finalmente se quebró: se separaron durante cuatro años.

 

Karina confesó que en un comienzo tenía muchos celos de Lorena. “Es que yo no sabía qué hacer, no sabía cómo comportarme, de qué hablarle, tenía miedo de sacar un tema y meter la pata. Hasta que, un día, nos reconciliamos frente al mar; nos habíamos ido de viaje los tres a la costa y yo me había llevado 15 DVD para zafar de la situación: me instalaba a mirar películas mientras ellos dos se quedaban dormidos. Ese día Lorena se me acercó y empezó hacerme trencitas en el pelo y me conquistó. Así, empezamos a tener una relación más normal”. Ya con la relación más afianzada, Lorena le aseguró a la revista “Para Ti”: “Yo la admiro, me encanta. Karina es mi madrastra, mi hermana, mi mamá, mi amiga. Cumple muchos roles”. “Es más probable que las dos estemos aliadas contra Daniel, que la posibilidad de pelearnos entre nosotras”, dicen.

 

Rabolini representa un papel fundamental en la vida privada de Scioli, pero también en la vida política. Como primera dama bonaerense, se puso al frente de la Fundación Banco Provincia y se convirtió en una pieza clave en la campaña presidencial, en su recorrida por todo el territorio nacional.

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