Especiales • Elecciones 2015 - Daniel Scioli

Lorena, el secreto del Gobernador

El candidato del Frente para la Victoria reconoció a su hija cuando ella tenía 16 años, tras un juicio de filiación. La relación con Karina Rabolini y cómo la adolescente se integró al mundo del candidato.

Abouchain, Agliolo y Brustia // Lunes 14 de septiembre de 2015 | 20:20

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Lorena Scioli nació en 1978, pero recién en 1990, tras un juicio de filiación, fue reconocida por su padre. (Foto: Télam)

El primer encuentro público entre padre e hija fue el 22 de enero de 1994 en Pinamar, donde dieron una entrevista para la revista Gente.

Lorena nació el 31 de enero de 1978. Única hija del candidato a presidente por el Frente para la Victoria (FpV), fruto de una relación que mantuvo en su juventud con Margarita Rentaría Beltrán, en ese entonces empleada de Casa Scioli. Rentaría Beltrán se hizo cargo sola de su hija hasta que, en 1990, tras un juicio de filiación, Scioli debió reconocer a su hija.

 

Según relata el libro “Scioli Secreto”, de Editorial Sudamericana, Scioli viajó a Rosario a conocer a Lorena, pocos días después de su nacimiento, junto con Teresa Garbarino, una amiga en común de la ex pareja. Regresó a Buenos Aires en el mismo día sin haber querido anotar a Lorena con su apellido. No volvió a verla hasta el 13 de enero de 1994.

 

Hasta entonces, su hija lo había seguido a través de los medios, recortaba fotos de los diarios y revistas y las pegaba en sus cuadernos del colegio y en una carpeta especial de colección en la que también guardaba noticias sobre la carrera deportiva de su padre. Cuando sus compañeros de la escuela le preguntaban por qué estaba obsesionada con aquel deportista, Lorena afirmaba que él era su padre.

 

Al enterarse del accidente de su papá, aquel 3 de diciembre de 1989, y sabiendo que estaba internado en el Sanatorio Laprida de Rosario, le pidió a su madre que la llevara a verlo. “Tengo miedo de que se muera sin conocerlo”, dijo Lorena para convencerla. Pero Scioli corría riesgo de sufrir un shock emocional y los médicos recomendaron que ella no entrara. “Si a mi papá le hace mal, entonces no”, expresó la niña. A través de un vidrio pudo verlo por primera vez. Esa misma tarde conoció a su abuela Esther en el sanatorio. Su abuelo José y su tío Pepe, realizaron una maniobra evasiva para que Margarita y Lorena, a quien Scioli aún no había reconocido, salieran del hospital sin ser vistas por la novia de su padre, Karina Rabolini.

 

Mientras la niña bajaba las escaleras con su madre, la novia del gobernador subía por el ascensor, según relatan Pablo Ibáñez y Walter Schmidt en el libro “Scioli Secreto”. En 1989, Scioli recibió una notificación del Juzgado de Familia 86 de Capital Federal, sobre una demanda de filiación por daños y perjuicios, iniciada por Margarita.

 

De acuerdo con el expediente, Rentaría Beltrán sostuvo que en los días en que finalizaba su relación, Scioli le solicitó en reiteradas oportunidades que abortara. Tiempo después, el gobernador llamó a su ex novia rosarina y habló por teléfono con su hija, le admitió que era su padre, pero le dijo que no la iba a reconocer y que no la quería, según esta indicado en la causa 18.553/1995.

 

El magistrado Víctor Adolfo Carrasco Quintana, ante quien tramitaba el juicio de filiación, ordenó un examen de ADN. Scioli lo aceptó con la condición de que se realizara en el laboratorio Stuttgart de Alemania. El juez determinó el parentesco tras notar el parecido entre ellos y por la negativa del gobernador a realizarse el examen. Rabolini se enteró por televisión. “Creo que tenemos que hablar”, le dijo la modelo. Tras una dura discusión, remató: “Hacé lo que quieras pero no la mezcles con mi vida”.

 

El 20 de diciembre de 1993 el gobernador llamó a Rosario, habló con su hija y arregló la visita de Lorena a Buenos Aires. Rabolini aceptó pero impuso algunas reglas: no tener que verla ni dejarla entrar a su casa. El primer encuentro público entre padre e hija fue el 22 de enero de 1994, en Pinamar, donde dieron una entrevista para la revista Gente, en la cual él le agradeció a Margarita. “Nunca le habló mal de mí”, dijo Scioli.

 

El vínculo entre Lorena y Karina Rabolini 

Lorena y Karina contaron cómo fueron las idas y vueltas de su relación en una entrevista que dieron juntas a la revista “Para Ti”, en marzo de 2008. “Nos reconciliamos frente al mar, nos habíamos ido de viaje los tres a la costa. Ese día Lorena se me acercó, empezó a hacerme trencitas en el pelo y me conquistó, así empezamos a tener una relación más normal”, contó Rabolini. 

 

Lorena se mudó a Buenos Aires luego de terminar el colegio y estudió en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES). Al poco tiempo que se recibió, comenzó a trabajar en The Value Group, la empresa de venta por catálogo que creó Rabolini y en la filial argentina de Electrolux.

 

En septiembre de 2012, Lorena y su pareja, Eladio González Rodríguez, le anunciaron a Scioli que iba a ser abuelo. Su hija, Camila, nació el 21 de abril de 2013 en el Sanatorio Otamendi.

 

Pablo Ibáñez, autor del libro “Scioli Secreto”, explicó a Diario Publicable cómo afectaría en la carrera política del gobernador el haber demorado en reconocer legalmente a su única hija. “Tengo la impresión que se trata de un hecho ya saldado porque la reconoció en el ´94 y desde entonces Lorena se incorporó a la familia. Es, evidentemente, un tema que a Scioli le incomoda. Las historias personales suelen impactar en la opinión pública más que las definiciones o decisiones políticas, así que en ese sentido podría generar tensiones. Hasta acá, quizá por ser un tema sensible, nunca apareció en ninguna de las campañas”, sostuvo Ibáñez.

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