Especiales • Mafalda - 50 años

Los colegas le dicen "gracias"

Cincuenta años después de su primera publicación, algunos de los dibujantes más reconocidos de Argentina, como Sendra, Liniers, Carlos Garaycochea, Tute, Eduardo Maicas, Julieta Arroquy y el guionista Rudy, opinan sobre la influencia de Mafalda en el humor gráfico y, a pedido de Publicable, le hacen un obsequio en tinta para celebrar su medio siglo de vida.

Lunes 29 de septiembre de 2014 | 00:01

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Todavía tiene vigencia la voz contestataria de la nena que denunció las guerras, criticó la superficialidad y amaba a los Beatles. Cincuenta años después de su primera publicación, Mafalda sigue haciendo reflexionar sobre diversos aspectos de la vida. Pero no sólo eso: también dejó su huella en la mayoría de los dibujantes argentinos.

 

“Creo que Quino fue un punto de inflexión, porque recuerdo que cuando yo era chico percibía una diferencia en cuanto a su concepción del humor y sus remates con respecto a los demás dibujantes. Era algo que no había visto nunca y me parece que dejó una marca en el humor argentino”, afirmó Fernando Sendra, creador de "Yo, Matías".

 

Carlos Garaycochea, uno de los máximos referentes del humor gráfico nacional, que trabajó en revistas como “Humor” y “Satiricón”, destacó la inteligencia que tiene Quino, autor de la tira, para mostrar las grandes equivocaciones que comete la humanidad, además de que es consecuente con lo que piensa. “Los humoristas gráficos deben ser fieles a sus ideas y poder mantenerlas aunque se equivoquen”, opinó.

 

Tute, creador de "Batu", resaltó la importancia e influencia de Quino en su vida y confesó que cuando le mostró sus primeros trabajos, el dibujante le respondió: “Tenés que meter el dedo más en la llaga”. Para Tute, fue una frase motivadora.

 

 

Por su parte, Maicas, autor de "Clara de noche", afirmó: “Quino hizo un personaje extraordinario. Es como Gardel, dejó de dibujar hace un montón de años y cada vez los dibujos son mejores”. Y agregó que todos los “grandes” inevitablemente influyen en los que vienen detrás.

 

El humorista gráfico Rudy, que realiza los guiones del chiste de tapa de Página/12 junto a Daniel Paz, afirmó que Quino, con su humor en Mafalda, no dice cómo cree que tienen que ser las cosas, sino cómo podrían llegar a ser.

 

Maicas y Garaycochea resaltaron, además, que Mafalda cambió el paradigma de muchos dibujantes porque comenzó a tratar temas universales que no se habían trabajado hasta el momento.

 

Imagino que Mafalda en la actualidad hablaría de los mismos temas que hace 50 años, porque Quino nunca trató problemas locales. No hizo un humor coyuntural, sino algo universal: las guerras, el desarme, las enfermedades, la corrupción y las miserias son inherentes al ser humano y no creo que eso cambie nunca. Un mundo perfecto como quiere Mafalda, ojalá, pero no es fácil”, apuntó Maicas. Y en lo que respecta al plano personal, profundizó: “No sé si Mafalda influyó en mi manera de pensar, pero sí en mi forma de elaborar el humor, porque advertí que podía existir una manera más inteligente de analizar la realidad".

 

Garaycochea opinó que Mafalda, en la historia del humor gráfico del país, es la voz y opinión de mucha gente sobre las guerras, las injusticias sociales y la libertad. “Mafalda sale en una gran cantidad de países y sus denuncias tenían tanta vigencia hace 50 años como la tienen ahora”, enfatizó.

 

Para Julieta Arroquy, Mafalda representa la crítica al imperialismo y las desigualdades en el mundo. “Tiene una agudeza que para mí es insuperable por la ternura y empatía que generan estos personajes, por otro lado incisivos y precisos”, afirmó. La creadora de "Ofelia" reconoció, por otra parte, que su tira tiene mucha influencia de Quino en cuanto a las denuncias implícitas.

 

Sendra, en tanto, recordó que si bien cada personaje de Mafalda representa a un sector de la sociedad, ninguno es absolutamente bueno o malo, sino que todos tienen algún tipo de contradicción interna. “Lo gracioso de la tira es que los personajes se cuestionan a sí mismos”, dijo.

 

Rudy, en cambio, opinó que Mafalda no es sólo un dibujo, sino “una persona”. En la tira los personajes se repiten y siempre hay un remate, un algo al final: una palabra, una expresión que hace que el lector, de alguna forma, se ría. “Mafalda es una obra maestra”, resume Liniers.

 

Autores: J. Camargo, S. Silva, M. B. Pettinelli y F. Rodríguez

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