Cultura • De Segovia a Buenos Aires

Poesía que une

Elvira Sastre y Andrea Valbuena forman parte de una nueva generación de autores que contagian su pasión por las letras. Esta semana firmarán ejemplares de sus obras en la Feria del libro y en la librería Ateneo, y darán un recital en la Sala Siranush de Palermo. 

Chiara Zullo Salvucci @chiarazullosalv // Jueves 26 de abril de 2018 | 17:19

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Sastre y Valbuena comparten influencias, estilos y autores favoritos. (Foto: Miranda Maltagliati)

Las jóvenes de 26 años se conocieron en Segovia, España, donde compartían aula en un instituto. Sin embargo, recién en la Universidad afianzan su relación: sin saberlo, las dos habían elegido la misma carrera. Fue allí, entre la cafetería universitaria y los autobuses de Segovia a Madrid, que las poetas se convirtieron prácticamente en hermanas.

 

A los dos años de comenzar sus estudios, se mudaron a Madrid, donde actualmente comparten piso y confidencias. Sus nombres empezaron a sonar con fuerza en el panorama literario, y comenzaron a llevar su escritura por diferentes institutos con el objetivo de acercar la cultura y la poesía a las aulas. A través de la voz, en sus recitales, en el papel o las redes sociales, intentan (y logran) que sus poemas lleguen a más personas, no sólo de su país sino también del resto del mundo.

 

-¿Creen que fue la poesía lo que las unió?
-Elvira Sastre
: Sin duda. En esa época poca gente leía y menos escribía, así que precisamente ese interés por la poesía y amor por la lectura nos unió. Vivimos juntas la escena poética madrileña y hemos ido compartiéndonos todos nuestros triunfos.

-Andrea Valbuena: La poesía y sobre todo la lectura son las aficiones que compartimos, pero creo que además tenemos caracteres bastante compatibles y una visión muy parecida de las cosas. De todas las personas que hay en mi vida, Elvira es con la que mejor me entiendo. Además, hemos aprendido muchísimo juntas de la vida en general. Mi existencia está muy marcada por la suya. No sería la persona que soy hoy si no la hubiera conocido, no sería yo.

 

"Compartimos la afición por la poesía y la lectura, pero además tenemos caracteres bastante compatibles y una visión muy parecida de las cosas". Andrea Valbuena 

 

Sastre escribió su primer poema a los 12, y tres años más tarde abrió su blog, Relocos y Recuerdos, sin saber que aún hoy seguiría activo. Poco después ganó su primer premio de poesía, el Emiliano Barral, con el relato corto Saudade, y más tarde se instaló en Madrid para cursar Estudios Ingleses. Ese cambio lanzaría su carrera poética al cielo de la capital. Poco a poco se convirtió en un nombre interesante en el circuito cultural madrileño.

 

En diciembre de 2014 publicó Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo, y en mayo del año siguiente firmó su segundo poemario con la editorial Valparaíso Ediciones. Baluarte fue gran éxito de ventas y aún hoy se mantiene entre los títulos más vendidos. En 2015 publicó su primera antología, Ya nadie baila, y en 2016 su último poemario, La soledad de un cuerpo acostumbrado a la heridas, ahora con la prestigiosa editorial de poesía Visor. Ambos títulos y Baluarte se encuentran en algunas librerías importantes de la Argentina. En estos días publicará su segundo poemario ilustrado, Aquella orilla nuestra, que combina las palabras de Elvira con las ilustraciones del artista uruguayo Emiliano "Emba" Batista.

 

Por su parte, Andrea Valbuena Rodríguez escribió su primer poema para un concurso escolar cuando tenía sólo siete años. Comenzó a redactar poesía como una forma de desnudarse ante la gente contando quién era y cómo se sentía, y quiso compartir sus primeros poemas a través de un blog, todavía activo, BrevedadAndrea se hizo un lugar gracias a las redes sociales. Con ese impulso sacó, en 2013, su primera obra, Una tormenta tropical lleva mi nombre. El aumento de sus seguidores y las ganas de seguir escribiendo la llevaron a autoeditar y publicar su segundo poemario, Las vidas que me habitan.

 

Baluarte fue gran éxito, y aún se mantiene entre los títulos más vendidos. 

 

Unos años más tarde, se aventuró en el proyecto Estación en curva, un libro que consistía en la sucesión de relatos de ocho escritoras con una trama común. En 2016 escribió Mágoa y ganó el Premio Valparaíso de Poesía, lo que le permitió publicar su primer libro con esta editorial. Acaba de publicar Si el silencio tomara la palabra.

 

-Las dos publicaron sus primeros poemas en blogs personales que hoy siguen activos. ¿En ese momento se imaginaban el impacto y trascendencia que tendrían sus textos?
-E.S: No, qué va, ¿quién se lo imagina? Yo empecé a escribir por desahogo y sigo haciéndolo por el mismo motivo. El impacto y trascendencia es secundario.

-A.V: No, nunca lo habría imaginado. Yo creo que antes el mundo del blog era más familiar, no tan expandible como lo fue después gracias a las redes sociales.

 

 -¿Cómo piensan el uso de las redes sociales, en especial Instagram, teniendo en cuenta la importancia de las imágenes y que ustedes las utilizan para compartir sus escritos?

-E.S: Es fácil buscar la manera de que nos sean útiles, no hay más que compartir fotos de los poemas en vez de subir una foto cualquiera y escribir un texto debajo. A la gente le llega mucho mejor porque le entra por el ojo sin buscarlo, y es más fácil de compartir.
-A.VIntento compartir lo que me emociona. A veces he tratado de llevar un orden de publicaciones, pero no termino de conseguirlo, soy muy impaciente. Me gusta compartir lo que sale en el momento en que nace, y hacerlo en Instagram, adaptar un texto a una foto, es más impactante.

 

-Elvira, en tu página web se lee: “No escribo, me salvo”. Y en el Facebook de Andrea: “Intento desorganizar mi caos”. ¿Encontraron en la poesía una vía de escape?
-E.S: Para mí fue y sigue siendo una puerta abierta, un desahogo. También me permite conocerme a mí misma, saber qué me pasa por dentro, ponerle palabras y realidad. Es como una terapia, un diálogo con uno mismo. Es una herramienta muy especial.
-A.V: Sí, es una vía de escape y una forma de desahogo. Nos salvamos de la vida; escribir sobre ella es nuestra manera de entenderla.

 

"La poesía me permite conocerme, saber qué me pasa, ponerle palabras y realidad. Es como una terapia, un diálogo con uno mismo". Elvira Sastre

 

-La última publicación de Elvira se llama La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida, y Andrea en 2016 publicó Mágoa, que se define como un "sentimiento desgarrador de pena, tristeza o dolor que deja secuelas visibles en los gestos y la expresión facial". Da la impresión de que ambas tienen heridas. ¿Los poemas las ayudaron a cerrarlas?

-E.S: En mi caso a cerrarla no, porque creo que las heridas no deben cerrarse, pero me ayudó a comprenderla y a asumirla como parte de mi cuerpo.

-A.V: Sí, sin duda. En mi caso el título es el reflejo de todo el libro y de lo que, en parte, significa para mí la poesía. Es una palabra que me parece preciosa pero tiene un significado doloroso. Con los poemas pretendía transformar todo el dolor en algo bello, en una tristeza bonita que no doliese al repasarla, porque después de escribirla se habría convertido en otra cosa. Hoy los leo y no duelen, me provocan nostalgia, orgullo y felicidad.

 

-Federico García Lorca decía que ni él ni ningún poeta saben lo que es la poesía. ¿Concuerdan con esa visión o ustedes sabrían definirla?
-E.S: Es la pregunta que más me formulan, y yo siempre doy la definición de lo que es poesía para mí, no tanto de una manera teórica, sino más bien lo que me significa, el uso que le doy. Por suerte, al ser algo tan íntimo es una pregunta con tantas respuestas como poetas o lectores de poesía existen. Yo siempre parafraseo a Gustavo Adolfo Bécquer: «Poesía... eres tú».

-A.V: Jamás me atrevería a contradecir a Federico. Además, la poca experiencia que he ido acumulando en este mundo me demuestra que tiene toda la razón. Todo el mundo busca definirla pero yo creo que, precisamente porque es el género más íntimo, nunca podrá adoptar una sola definición.

 

-¿Consideran que tienen estilos de escritura parecidos? ¿Les gustaría escribir un libro en conjunto?

-E.S: Yo particularmente admiro mucho la escritura de Andrea, sus imágenes, su lenguaje clásico y al mismo tiempo contemporáneo. Compartimos autores, lecturas, nos leemos la una a la otra, compartimos muchas más cosas que la escritura, así que creo que nuestra escritura debe parecerse, o al menos así me gustaría. ¡Sería genial hacer un libro con ella!

-A.V: Sí, nos parecemos bastante, compartimos influencias y autores favoritos. Yo aprendo mucho de Elvira. A mí me encantaría.

 

*Sastre y Valbuena estarán en la Feria del libro el 28 de abril a las 16 para firmar libros. Además, el 29 y 30 darán un recital en la Sala Siranush de Palermo y el 2 de mayo estarán en la librería Ateneo para una segunda firma de libros.

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