Cultura • Sudeste Asiático

Tailandia: el budismo como estilo de vida

Uno de los países de Asia en los que predomina esta religión no teísta basada en la búsqueda del Nirvana.

Agostina Birchner // Martes 07 de noviembre de 2017 | 17:55

Resaltar resumen
      
Enviar a un compañero/a
   
Imprimir
nota
   
Agrandar
Texto
   
Reducir
Texto
Además de lugares sagrados, los templos budistas son parte del recorrido turístico tailandés. (Fotos: Agostina Birchner)

El budismo es considerado un pensamiento o un estilo de vida ya que, a diferencia del cristianismo o el judaísmo, los budistas no veneran a ningún Dios. Su origen se remonta al año 623 a.C. en la aldea de Lumbini, en Nepal, sitio declarado patrimonio de la humanidad en 1997. Las personas comenzaron a seguir las enseñanzas del príncipe Siddhartha Gautamá, quien pasó 49 días meditando en la lucha contra la tentación y el deseo material hasta llegar al Nirvana, un estado de liberación, plenitud y paz interior. 

 

 

Los budistas tienen el karma presente en sus vidas; creen que sus actos serán devueltos con buena o mala suerte en su vida actual y en aquellas en las que reencarnarán. En Tailandia todas las familias crean su propio templo para poder dar ofrendas al Buda y lograr la iluminación que tanto anhelan. A pesar de que viven de manera muy humilde, las ofrendas son comidas y bebidas que sólo pueden tomar cuando los sahumerios que prenden en el templo se terminan, momento en que consideran que la ofrenda ha sido recibida por el Buda y un buen karma será devuelto.

 

 

El templo más importante se llama Wat Phra Kaew y se encuentra en el Palacio Real de Bangkok. Allí fue tallado el Buda de Esmeralda en el siglo XV que, con sólo 45 centímetros de altura, es el más valioso y venerado del país. La ropa que viste es de oro y la crea la Casa de la Moneda, se cambia cada 3 meses y sólo el Rey tiene derecho a ocuparse de la tarea.

 

Una de las tradiciones tailandesas más fuertes señala que cada hombre tiene la obligación de ser aprendiz de monje budista por al menos siete días de su vida. Los monjes caminan descalzos, visten túnicas y se rapan la cabeza como primer paso hacia la renuncia de todo lo material. No hacerlo es considerado un acto de impedimento para alcanzar la divinidad. Deben vivir en el monasterio ya que no cuentan con dinero propio para sustentar una casa, lo que también significa que se alimentan en base a donaciones que todas las mañanas salen a buscar a la calle. Sólo pueden desayunar y almorzar ya que luego de las 12 del mediodía se dedican exclusivamente a meditar y a realizar bendiciones a la gente que se acerca a los templos.

 

Su lema es “Sanuk, Sabai, Saduak”, un proverbio tailandés que significa “Sé feliz, permanece sereno, conténtate con aquello que la vida te ofrece”

Enviando...
Comentarios
No se encontraron comentarios.

Facebook

Twitter