Cultura • Historias cruzadas

Enemigos en la vida, vecinos en la eternidad

Desde hace 195 años el Cementerio de la Recoleta engalana el distinguido barrio homónimo, tanto por su destacada y peculiar arquitectura como por las reconocidas e ilustres figuras que descansan en el lugar: 350 mil almas, muchas de las cuales son leyenda.

Sol Bonato @solbonato // Lunes 25 de septiembre de 2017 | 17:06

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Vista aérea del Cementerio de la Recoleta. (Fotos: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires)

La fachada principal del Cementerio de la Recoleta está construida sobre cuatro columnas griegas que sostienen un friso en el cual se encuentran grabados once símbolos dorados que representan la vida y la muerte. Sobre ellos se lee la frase en latín "Requiescant in pace" (“Que en paz descansen”). 

 

“El Cementerio de la Recoleta está entre los tres más visitados del mundo, junto al Père Lachaise de París y el Staglieno de Génova, en Italia", cuenta Susana Gesualdi, coordinadora de las visitas guiadas a este camposanto que ocupa 50 mil metros cuadrados, en los cuales abundan los mausoleos de mármol con monumentos funerarios en forma de estatua.

 

Ángeles esculpidos y fachadas de mármol decoran los mausoleos 

 

De amores y pasiones

Resulta interesante comprobar cuán cerca se hallan enterrados hombres y mujeres destacados de la Historia argentina que, en vida, mantuvieron posiciones antagónicas. Por ejemplo, el general Pedro Eugenio Aramburu, uno de los líderes de la Revolución Libertadora de 1955 que derrocó a Juan Domingo Perón, hoy descansa a metros de la cripta de Eva Duarte, esposa del ex presidente.

 

También el general Juan Galo de Lavalle, quien en 1828 mandó a fusilar al gobernador de Buenos Aires, el coronel Manuel Dorrego, tras encabezar una sublevación en su contra, se encuentra enterrado muy cerca de aquel a quien ordenó matar.

 

 

Por último, el cementerio también "acercó" a los líderes de la sangrienta puja entre unitarios y federales que asoló el país a mediados del siglo XIX: Juan Manuel de Rosas, quien gobernó Buenos Aires hasta 1852 y por su estilo autoritario fue resistido por muchos intelectuales, descansa hoy en el mismo predio de 5,5 hectáreas que uno de sus mayores detractores: Domingo Faustino Sarmiento murió en el exilio pero sus restos fueron repatriados 36 años después para ser sepultados cerca de los de Rosas.

 

Presidentes y personalidades

"En la Recoleta descansan dos premios Nobel, varios próceres, los fundadores de los tres diarios con mayor circulación en el país (La Nación, Clarín y La Prensa) y 21 presidentes, entre ellos Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Marcelo Torcuato de Alvear, Nicolás Avellaneda, Julio Argentino Roca, Manuel Quintana, Victorino de la Plaza, Hipólito Yrigoyen, Pedro Eugenio Aramburu, Raúl Alfonsín, Roque Saenz Peña, José Felix Uriburu y Juan Manuel de Rosas", apunta Gesualdi.

 

Como anécdota final, vale la del vicepresidente de la Nación Salvador María del Carril y su esposa, Tiburcia Domínguez, quienes no se dirigieron la palabra durante 21 años, los últimos de la vida de del Carril. Cuando él falleció, la viuda mandó a esculpir un busto de su esposo y lo colocó en su bóveda. Tiempo después, cuando le llegó su hora, su última voluntad fue que esculpieran también un busto de ella y lo ubicaran de espaldas a la estatua de su marido, “como vivieron siempre”

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