Cultura • A 20 años de su muerte

El periodista que marcó a una generación

Fabián Polosecki pasó de la gráfica a la televisión, donde logró demostrar que la realidad a veces supera a la ficción y encontró grandes historias en personas desconocidas y diversos recovecos de la Ciudad de Buenos Aires. Se suicidó a los 32 años, el 3 de diciembre de 1996, arrojándose a las vías del tren en Santos Lugares.  

Alexa Nabaes // Sábado 03 de diciembre de 2016 | 08:13

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Fabián Polosecki transformó el modo de hacer reportajes en televisión. Su estilo inspiró a muchos cronistas que llegaron después.

"Hay algo peor que la angustia de la página en blanco. Algo peor que no tener ninguna historia que contar: es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas".

Fabián Polosecki comenzó su labor periodística en gráfica en 1984, en la revista Radiolandia. También trabajó en Fierro, El Nuevo Tajo, Tele Clic, Nuevo Sur, Pagina/12 y Diario Popular. En el '92 y hasta el '95, incursionó en el mundo televisivo de la mano de ATC en Rebelde Sin Causa, El otro lado y El visitante.

 

“El otro lado” quizás haya sido el proyecto más significativo en su vida. Ganó dos premios Martín Fierro a mejor programa televisivo y Polosecki, el premio Revelación. “Alguna vez pensé que podría escribir una gran historia. Después, supe que siempre en algún lugar, alguien estaría contando una mejor. Hay veces que me veo yendo de un lado al otro buscando un cuadrito de una historieta que no sé cómo termina”. Así comienza el capítulo que más resonó luego de su fallecimiento.

 

En uno de sus trabajos, abordó la temática de los trenes. Incluso habló con un maquinista que le contó la experiencia de ver cómo la gente se quita la vida, al tirarse a las vías frente a sus ojos. “Se siente como suenan los huesos”, expresó el hombre. Lo que nadie imaginó, es que tres años después Polosecki terminaría siendo uno de esos suicidas.

 

Transcurrido un año de haber abandonado la televisión, se mudó a una isla del Delta del río Paraná. Durante ese período y separado de su familia por decisión propia, cambió su personalidad. Abandonó la campera de cuero que tanto lo identificaba para tener un aspecto desprolijo y sucio.

 

A casi diez años de su muerte, muchas preguntas siguieron resonando. Esos interrogantes se reflejaron en “La vereda de la sombra”, un film documental de Gustavo Alonso y “Polo, el buscador”, un libro de investigación de Hugo Montero e Ignacio Portela. 

 

“Polo pudo llevar su conocimiento de gráfica a la TV, resignar su ego en función de lo que cuenta el entrevistado y aportar la escucha que, a su vez, lo paraliza frente a la cámara”, afirma Alonso, el creador del documental, quien construyó la historia del personaje a través de las mismas imágenes ya emitidas en sus programas. “Lo que quería es que a lo largo del documental estuviera vivo y que la historia del personaje se contara a sí mismo”, remarca.

 

“Elegimos escribir sobre la vida y la obra de Polo a partir de la influencia que tuvo para nosotros su trabajo. De alguna manera, elegimos la carrera de periodismo por su impronta”, cuenta Portela. “Para nosotros, él es una referencia del estilo de periodismo que defendemos: donde el protagonista siempre es el otro -y nunca el cronista-, donde los temas abordados tienen un perfil poético y literario, donde los personajes son respetados en su intimidad y cuidados a partir de preguntas que apuntan a la curiosidad y a generar un clima. Polo era especialista en seguir pistas que el entrevistado iba sembrando”, explica Montero.

 

Polito se destacó por su manera de narrar historias con escenas de la vida cotidiana de ciudadanos de Buenos Aires, por respetar los silencios y por saber escuchar lo que las personas a quienes entrevistaba tenían para decir. Tuvo como protagonistas a diversos personajes como vendedores ambulantes, payasos de circo, matarifes de un matadero, entre otros.

 

"Esas historias con las que me había encontrado y que habían sido como un rumor que me ayudaba a escribir; ahora eran un estruendo que me impedía escuchar mi propia voz. En los últimos meses, había oído demasiado y había visto cosas que hubiera preferido no ver", dijo Polo en off, durante el capítulo “Día de Cierre” en El otro lado.

 

Al día de hoy, nadie sabe a ciencia cierta por qué eligió terminar con su vida. Sólo quedaron dudas, interrogantes, especulaciones. Lo que sí se sabe es que transcendió pese a su trágica y brutal muerte y que vive aún hoy en el corazón de muchos.

 

 

 

 

Montero y Portela

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